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"La Justicia está muy debilitada; apoyan al culpable, dándole una condena irrisoria"

Ana María, la abuela de la adolescente abusada por su padre en La Carlota, cuestionó la pena de once años de cárcel que recibió el acusado en un juicio abreviado celebrado en la Cámara Segunda del Crimen

“Voy a hacer hasta lo imposible y llegaré hasta dónde tenga que llegar para conseguir que se haga justicia”, expresó la abuela de la adolescente violada por su padre en la ciudad de La Carlota, al cuestionar la pena de once años acordada en un juicio abreviado, que se realizó en la Cámara de Segunda del Crimen de Río Cuarto.

Ana María S. (reservamos su apellido porque la víctima es menor) afirmó: “Tengo mucho dolor”por el acuerdo alcanzado entre las partes, sin el consentimiento de la familia de la adolescente que fue abusada sexualmente por su padre, de 35 años, durante casi un año.

“Realmente, no tengo palabras para describir todo lo que me provoca”, disparó la abuela, quien se hizo cargo de la niña desde su nacimiento. “Yo imaginé que por lo menos iba a tener una condena de 20 años”, indicó.

La denuncia contra el padre y el policía fue realizada el 29 de mayo del año pasado en La Carlota.

Fernando Crosa, quien se encuentra detenido desde junio del año pasado, recibió una sentencia que fue acordada por la fiscal de Cámara Laura Huberman y la defensa de Crosa.

La abuela de la adolescente criticó a la fiscal, al fustigar que “no tiene corazón; once años para un tipo que violó durante nueve meses a su propia hija”.

“No escuchó a la víctima, a una nena que tenía en ese entonces 14 años y este psicópata le arruinó la vida”, afirmó.

“La Justicia está muy debilitada; apoyan al culpable, dándole una irrisoria condena”, se quejó Ana María, quien se hizo cargo del cuidado de su nieta desde que nació prácticamente.

La víctima se puso en contacto con su padre biológico a los 13 años (hasta ese momento no la había reconocido legalmente) y, en ese contexto, fue abusada en reiteradas ocasiones.

Sin ayuda

Con el fin de salir de ese infierno, la adolescente, de 15 años, intentó pedir ayuda a un policía, de 39 años, amigo de la familia, quien se aprovechó de la situación y también la abusó sexualmente.

Crosa llegó al juicio acusado del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado calificado por el vínculo retirado, y promoción o facilitación a la corrupción de menores calificado por el vínculo.

En el caso del efectivo policial, que también se encuentra detenido desde hace un año, el juicio se celebrará en la segunda etapa del año.

Ana María señaló que su nieta, al igual que ella, se encuentra bajo tratamiento psicológico desde junio del año pasado.

“Nos arruinó la vida en todo en sentido de la palabra, nada volverá a ser como antes para ella y para mí tampoco”, expresó.

Ana María dijo: “Lo único que pido es justicia, una condena como corresponde. Voy a seguir hasta las últimas consecuencias”.

“Lo que necesitamos es que nos escuchen; esto no puede quedar así. Si violó a su propia hija, que pague por la vida que destruyó”, sostuvo.