adolescente | Justicia | Juzgado de Control

Un tribunal juzgará a cuatro jóvenes acusados de violar a una adolescente

Los hechos se dieron hace casi un año en una fiesta en Deán Funes. La víctima es menor de edad y los presuntos violadores, todos mayores

Quedó firme la elevación a juicio de la causa contra cuatro jóvenes acusados de abusar sexualmente de una adolescente de 16 años, delito cometido en el marco de una fiesta domiciliaria que se llevó a cabo a mediados de agosto del año pasado en la ciudad de Deán Funes.

Según pudo conocer este matutino, el Juzgado de Control, Niñez, Penal Juvenil y Faltas remitió en las últimas horas el expediente a la Cámara de Competencia Múltiple de la Novena Circunscripción con el objetivo de que se lleve a cabo el debate oral y público.

Los imputados por la fiscal Fabiana Pochettino son: Isaac Ismael Palomeque, Rodrigo Bladimir Vera, Franco Maximiliano Mamonde y Alexander Domingo Peñaflor (todos mayores de edad), a quienes se les atribuye el delito de abuso sexual con acceso carnal calificado por pluralidad de autores.

Según la acusación, la víctima aceptó mantener relaciones sexuales con uno de los imputados en una habitación de la casa; pero, luego, los otros ingresaron al cuarto, sin su anuencia, y abusaron sexualmente de ella.

Mientras esto sucedía, algunos involucrados en el ilícito impedían que el resto de las personas que estaban en la reunión pudieran asistir a la adolescente, que pedía ayuda a gritos.

En la resolución que rechaza la oposición planteada por la defensa, el juez Bruno Javier Bonafina precisó que la mera circunstancia de que la damnificada haya mantenido relaciones sexuales consentidas con uno de los imputados “no habilita a sostener la impunidad de la conducta sucesiva de éste, ni la del resto de los involucrados”.

“Las circunstancias fácticas fueron variando y, con ello, la voluntad de la víctima en tal sentido”, enfatizó el magistrado.

Asimismo, el juez Bonafina subrayó que la decisión de brindar su versión de los hechos ante la Justicia, pese a los efectos adversos que ello pueda acarrear, dota de credibilidad los dichos de la víctima, que -además- coinciden con los testimonios de las personas que estuvieron presentes en la fiesta y las pruebas incorporadas al proceso.