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Guardacostas hicieron entrenamientos y reconocimiento del río Ctalamochita

Con el río crecido, aprovecharon la ocasión excepcional para realizar trabajos físicos y actividades para conocer el lugar. El ingreso a las aguas no está permitido para bañistas en general y desde hace unos días rige la bandera roja

“El río está imposible”, decía hace unos días atrás el jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Villa María, Gustavo Nicola.

El ingreso al agua no está permitido para bañistas en general y además rige la bandera roja a lo largo de los 16 kilómetros que tiene la costanera de la ciudad debido a la crecida del cauce.

Para conocer las condiciones del río Ctalamochita, el equipo de Guardacostas que dependen de la Secretaría de Gobierno, Seguridad Ciudadana y Asuntos Legales, realizó entrenamientos físicos y actividades de reconocimiento del río. Cabe destacar que las playas, a lo largo de la costanera, se encuentran inhabilitadas.

Debido al incremento del caudal del río, se dispuso desde hace poco más de una semana la bandera roja, por lo que bañistas no pueden ingresar.

El entrenamiento que Guardacostas (que al igual que Bomberos Voluntarios están habilitados a ingresar) llevaron adelante, tenía como objetivo conocer la situación del río en diferentes zonas y también potenciar diferentes destrezas físicas para un mejor desempeño.

La coordinadora de los Guardacostas de la ciudad, Luz Ladrón de Guevara, dialogó con Puntal Villa María y sostuvo: “La actividada se realizó en dos grupos de 25 personas cada uno, tratamos de no hacerlo todos juntos para que el trabajo sea más efectivo”.

En cuanto a la actividad y su iniciativa, Ladrón de Guevara sostuvo que: “ Este evento está previsto, se hace dentro del Operativo Verano, salimos corriendo desde la zona del Polideportivo Guillermo Evans hasta El Arenero. Allí ingresamos al agua para hacer reconocimiento de profundidad, estado del caudal del río y agua”.

-¿A qué apunta la actividad?

-Lo principal es una cuestión física propia del guaravida que debe realizar; además, tener el reconocimiento del río, que es el lugar que debe tener un mapa sobre todos sus aspectos.

El dique Piedras Moras fue abriendo sus compuertas hasta llegar a erogar 140 metros cúbicos por segundo.

La inmensa cantidad de agua fue llegando a Villa María, lo que decantó en el desborde del río de su cauce habitual.

Lamentablemente hace una semana un grupo de jóvenes se alistaban a pasar una tarde de sol y esa situación terminó en una tragedia.

La peligrosidad quedó evidenciada en la lamentable pérdida de Fabricio Cuello, un joven de 20 años oriundo de James Craik, que se arrojó a la altura de Tío Pujio y fue arrastrado por el agua.

Respecto al comportamiento de la gente, la jefa de los guardavidas expresó: “En estas dos semanas, la gente ha sido responsable en general. Se ha tomado conocimiento de las complicaciones que puede generar y sólo disfrutan de la costa, porque no se pueden meter al agua”.

Para seguridad de los bañistas de la ciudad y los visitantes que llegan cada verano y que aprovechan, disfrutan y se sumergen en las aguas villamarienses, los guardacostas se capacitan e incorporan conocimientos del río para actuar cuando sea necesario.