Carolina Navarro cosechó más de 50.000 reproducciones de un video que publicó en sus redes sociales y que no fue por un grato motivo. Alacranes de diferentes tamaños invadieron su casa.
La vecina de barrio San Juan Bautista, cansada y preocupada por los escorpiones que ingresaron a su vivienda, compartió su experiencia en Instagram y solicita la urgente intervención del Estado municipal para reacondicionar un terreno privado que carece de mantenimiento.
“Los alacranes comenzaron a aparecer el 18 de diciembre del año pasado en los cuartos de la parte de atrás de la casa. Primero solo era en esos espacios”, explicó Navarro, quien tras advertir esta situación se comunicó con vecinos, los cuales manifestaron haber encontrado alacranes, víboras y hasta ratas.
“Hablé con el presidente del centro vecinal y se me confirmó que se contactó con el dueño del terreno, quien se comprometió a cortar el pasto del mismo”,señaló y aclaró que la misma persona también cuenta con otros terrenos en el barrio y lo mismo sucede en otros sectores. “Es dueño de toda una zona de terrenos y todos están dejados, hay basura tirada”, aclaró.
Navarro manifestó que, si bien solicita que se haga un mantenimiento en el descampado que limita con su propiedad, la intención es que sea en todos aquellos que no están aptos. “El problema no es solo en mi casa y zona aledaña, es en todos lados y están en las mismas condiciones. Se hizo un basural y hay ratas. De noche ingresan personas en el mismo”, dijo.
Miedo a una picadura
La vecina que exige el mantenimiento afirmó que trasladó las camas al living de la casa (zona donde aún no aparecieron alacranes) por el miedo a una picadura.
“En diciembre nos fuimos de mi casa porque se fumigó. Tuvimos la mala suerte de que ingresaron alacranes y tuvieron crías, por la cantidad que encontramos”, adelantó.
Tras fumigar la vivienda, Navarro comentó a este medio que intentó darle finalidad a la problemática con otros insecticidas, pero no logra erradicarlos. “Desde que comenzó todo en el mes de diciembre del año pasado llevó gastado casi 80 mil pesos que invertí para desinfectar mi casa, compré un veneno que nos dijeron que era muy bueno y solo me lo vendían en dólares”, explicó y aclaró:“Lo tiramos adentro de la casa y afuera. Nos fuimos de mi casa y cuando regresamos encontramos otra vez”.
Además sostuvo que la situación parece una “pesadilla”, ya que los alacranes aparecen con mayor frecuencia en la habitación de su hija: “Dimos vuelta el placard entero y tiene que dormir con nosotros. Pero dimos vuelta toda la casa y no sabemos dónde están exactamente. Encontramos en el hueco del aire acondicionado, en las llaves de luz, sacamos los zócalos y lugares que no son habituales”, remarcó.
Al cierre de esta edición aún no se había cortado el pasto del terreno ubicado entre las calles Piedras y Requena y el propietario del mismo ya fue intimado a poner en condiciones el espacio. “Ya lo han intimado otras veces y tampoco cumplió”, cerró.

