El presidente Alberto Fernández almorzó ayer en la Casa Rosada con la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, con el objetivo de distender la relación con la dirigente de derechos humanos, tras la polémica por los "presos políticos".
La reunión de dos horas entre el mandatario nacional y la presidenta de Madres fue calificada por la entidad como "positiva", aunque no trascendieron detalles y en la Casa Rosada evitaron difundir pormenores del encuentro.
”Temas de actualidad”
Fuentes de la asociación Madres de Plaza de Mayo señalaron a NA que fue una buena charla en la que abordaron "temas de la actualidad" y hablaron de los "presos políticos" del país, definición que generó tensiones entre la Rosada y la líder de la entidad.
Además, precisaron que Bonafini se pronunciará sobre el encuentro con Fernández en la habitual ronda de los jueves en Plaza de Mayo.
La dirigente de Madres de Plaza de Mayo arribó a Balcarce 50 a las 13, según pudo constatar NA, y se dirigió al primer piso de la Casa de Gobierno para almorzar "a solas" con el jefe de Estado, en un encuentro que se extendió por dos horas.
La reunión se produjo luego de que Bonafini, en una carta abierta, le pidiera la semana pasada al Presidente "decidir de qué lado está" respecto de la existencia de "presos políticos", que el mandatario negó, al decir que en la Argentina hay "detenciones arbitrarias".
"Señor Presidente, debe decidir de qué lado está: si con el Poder Judicial, mayoritariamente corrupto, o con los presos políticos", le dijo Bonafini en esa misiva.
El pasado 13 de enero Alberto Fernández se reunió en la Casa de Gobierno con integrantes de la Mesa Nacional de Organismos de Derechos Humanos, reunión de la que no participó Bonafini, y afirmó que en el país no hay "presos políticos".
En ese marco, Fernández habló de "detenciones arbitrarias", como la de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, y la del exvicepresidente Amado Boudou, algo que generó diferencias dentro del oficialismo.
Con Garzón
Por otro lado, el jefe de Estado recibió ayer al español Baltasar Garzón en la Casa Rosada, luego de que se conociera que el jurista impulsa un "tribunal de ética" que tiene como objetivo investigar los presuntos casos de lawfare contra políticos de la región.
Garzón estuvo este lunes en la Casa de Gobierno y del contenido de la reunión no trascendieron detalles, sólo una fotografía oficial del encuentro en el despacho presidencial junto a Fernández.
El español es uno de los impulsores del "tribunal ético" que integrarán juristas internacionales y que se dedicará a analizar y dictaminar sobre casos y procesos que consideren relevantes de "persecuciones" judiciales, "genocidios, crímenes de lesa humanidad, de guerra y medioambientales".
Entre los casos que el tribunal espera analizar se encuentran las investigaciones judiciales que involucran a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Al frente también estará el constitucionalista argentino Eduardo Barcesat.
El primer mandatario recibió a Garzón antes de iniciar hoy su primer viaje oficial a Israel, donde participará en Jerusalén del Foro Internacional de Líderes en Conmemoración del Día Internacional de Recordación del Holocausto y la Lucha contra el Antisemitismo. El Presidente estará cuatro días en el exterior.
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”Temas de actualidad”
Fuentes de la asociación Madres de Plaza de Mayo señalaron a NA que fue una buena charla en la que abordaron "temas de la actualidad" y hablaron de los "presos políticos" del país, definición que generó tensiones entre la Rosada y la líder de la entidad.
Además, precisaron que Bonafini se pronunciará sobre el encuentro con Fernández en la habitual ronda de los jueves en Plaza de Mayo.
La dirigente de Madres de Plaza de Mayo arribó a Balcarce 50 a las 13, según pudo constatar NA, y se dirigió al primer piso de la Casa de Gobierno para almorzar "a solas" con el jefe de Estado, en un encuentro que se extendió por dos horas.
La reunión se produjo luego de que Bonafini, en una carta abierta, le pidiera la semana pasada al Presidente "decidir de qué lado está" respecto de la existencia de "presos políticos", que el mandatario negó, al decir que en la Argentina hay "detenciones arbitrarias".
"Señor Presidente, debe decidir de qué lado está: si con el Poder Judicial, mayoritariamente corrupto, o con los presos políticos", le dijo Bonafini en esa misiva.
El pasado 13 de enero Alberto Fernández se reunió en la Casa de Gobierno con integrantes de la Mesa Nacional de Organismos de Derechos Humanos, reunión de la que no participó Bonafini, y afirmó que en el país no hay "presos políticos".
En ese marco, Fernández habló de "detenciones arbitrarias", como la de la líder de la Tupac Amaru, Milagro Sala, y la del exvicepresidente Amado Boudou, algo que generó diferencias dentro del oficialismo.
Con Garzón
Por otro lado, el jefe de Estado recibió ayer al español Baltasar Garzón en la Casa Rosada, luego de que se conociera que el jurista impulsa un "tribunal de ética" que tiene como objetivo investigar los presuntos casos de lawfare contra políticos de la región.
Garzón estuvo este lunes en la Casa de Gobierno y del contenido de la reunión no trascendieron detalles, sólo una fotografía oficial del encuentro en el despacho presidencial junto a Fernández.
El español es uno de los impulsores del "tribunal ético" que integrarán juristas internacionales y que se dedicará a analizar y dictaminar sobre casos y procesos que consideren relevantes de "persecuciones" judiciales, "genocidios, crímenes de lesa humanidad, de guerra y medioambientales".
Entre los casos que el tribunal espera analizar se encuentran las investigaciones judiciales que involucran a la vicepresidenta Cristina Kirchner.
Al frente también estará el constitucionalista argentino Eduardo Barcesat.
El primer mandatario recibió a Garzón antes de iniciar hoy su primer viaje oficial a Israel, donde participará en Jerusalén del Foro Internacional de Líderes en Conmemoración del Día Internacional de Recordación del Holocausto y la Lucha contra el Antisemitismo. El Presidente estará cuatro días en el exterior.

