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Alem ganaba, pero los violentos decidieron que se pare la pelota

El “león” vencía a Alumni 1-0 con gol de Braian Moyano, cuando el clásico fue suspendido. Colón derrotó a Española, 9 de Julio a Argentino, e Yrigoyen empató en Las Perdices

Varias personas se retiraron de La Leonera con golpes o heridas. Fueron a ver fútbol, no a los violentos (Foto: Facebook del Club Atlético Alumni).

 

Cuando la redonda gira, los protagonistas del deporte más pasional del planeta son los futbolistas.

Cuando se para la pelota, y los de afuera (que son de palo) pretenden invadir la cancha y ocupar roles que no les corresponde, es porque los violentos ganan por goleada, y golpean arteramente al fútbol.

Alem le ganaba 1-0 a Alumni el clásico en “La Leonera”, con gol de Braian Moyano a los 8’ del segundo tiempo, por el partido de ida de cuartos de final del Apertura 2026.

A los 22’ la pelota se detuvo, y el árbitro suspendió el partido. El Tribunal de Disciplina decidirá el destino de una serie que empezó mal.

En realidad, ya venía todo mal. El partido se jugó muy poco en la cancha, porque ya en la previa las amenazas viajaban de una villa a la otra, y esos violentos se enfrentaron ayer, antes de llegar a La Leonera, a la que arribaron con un arsenal de piedras y elementos contundentes que, en principio, demoraron 30’ el inicio del cotejo.

Las víctimas fueron los verdaderos hinchas, que querían ver un partido, y se encontraron con un grupo de ambos bandos tirándose con todo lo que encontraron o ya habían llevado a “La Leonera”.

Veníamos de clásicos con hechos de violencia, pero los dirigentes de ambos clubes minimizaron lo ocurrido, y hasta consideraron que no era un partido de alto riesgo.

Fue muy grave lo que sucedió, hubo personas (mujeres y hombres) y autos golpeados. Podrán culpar al operativo policial, pero lo primero que deben hacer los dirigentes es sentirse responsables.

Los que “dirigen - gente” saben que erraron muy feo, que esta vez se les fue de las manos. El descontrol no es sólo culpa de los violentos, sino de quienes dirigen gente.

El partido quedó en el olvido. Las piedras que vos tiraste van a volver, gritaban los dos bandos. Y volvieron. Y se reprodujeron, y hubo enfrentamientos antes, durante y después del suspendido clásico.

El Tribunal tiene la pelota, que se paró porque hubo dos dirigencias que no se comprometieron con los antecedentes de esos violentos que ya se enfrentaron, que volvieron a hacerlo ayer, y que se creen más importantes que los futbolistas.

Lo único que le pedimos a los dirigentes es autocrítica. Si la pelota se paró, es porque hubo y hay violencia en los clásicos entre Alem - Alumni, y Alumni - Alem.

La cancha de Alem tiene carencias de seguridad que debieran ser detectadas por los que dirigentes que asisten a la Liga para evitar que se juegue allí, lo mismo ocurre en el predio de Alumni.

Pero también hubo violencia en los clásicos en Plaza Ocampo.

La Policía podrá enviar el doble de los 60 adicionales que originalmente fueron a La Leonera. Pero si se abre la puerta a los violentos, y si varios se creen más importantes que los futbolistas, el fútbol se bañará de sangre.

Queremos que se hagan cargo del evento que organizaron con severa autocrítica, y no culpando al otro. Empiecen por reconocer los errores propios, y dejen que el otro se encargue de reconocer los suyos, para que ambos clubes con tan rica historia futbolística, puedan darle garantías a la gente que el clásico se gana, se empata o se pierde en la cancha, pero con el protagonismo de los futbolistas, a los que ayer le pararon la pelota, y en vez de correr detrás de la redonda, corrieron a ver si sus familiares y amigos estaban vivos, lastimados, o desmayados, y si sus autos habían sido alcanzados por los piedrazos.

Así no se puede jugar. Es tiempo de reflexión. Los dirigentes tienen la pelota.

No sólo el Tribunal de Penas deberá adoptar una decisión fuerte, porque ya sabemos que la Policía lo va a hacer y no tengan dudas que no será la mejor solución. El problema no es menor cuando nadie se hace cargo de reconocer que hay violencia, y de ambos clubes debe partir la solución, para que las piedras que vos tiraste ya no vuelvan, y permitan que el clásico vuelva a ser una fiesta.

No fue culpa del árbitro Matías Ibáñez, que suspendió el partido por falta de garantías. No fue culpa de la Policía, que seguramente hará una reflexión con respecto a un operativo que no alcanzó con 60 efectivos para evitar la suspensión.

Fue culpa de los violentos que hay en ambos clubes, que se creyeron más importantes que los futbolistas, y de quienes los amparan con comunicados en los que le echan la culpa al otro. No habrá solución si no reconocen que hay culpables en ambas dirigencias que no se hacen cargo de erradicar a estos violentos de las canchas.

La redonda dejó de girar. Las corridas se multiplicaron para escapar a los piedrazos, que van a volver si no entienden que el jugador es el máximo protagonista del fútbol, y ayer le pararon la pelota, la mancharon, lastimaron a la gente, y antes, durante y después del partido sólo pensaron en ganar el clásico “como sea”. Esto ya rompe las reglas y las pelotas.

Ganaron Colón y 9 de Julio

El Consejo Directivo de la Liga Villamariense de Fútbol definirá cómo continúa este Torneo Apertura.

El clásico se suspendió cuando Alem vencía 1-0 a Alumni con gol de Braian Moyano, y el árbitro informó que lo suspendió a los 72’, por falta de garantías, ya que se rompió el tejido olímpico en el sector de Alumni, y se arrojaron piedras desde ambas parcialidades, y la de Alem invadió el pulmón, mientras que la del visitante se retiró arrojando proyectiles desde la calle. Vergonzoso.

En los otros partidos de cuartos de final, Colón venció 1-0 a Española en Arroyo Cabral con gol de Benjamín Martínez Oliva (30’ST). Fueron expulsados Goroso en Colón, y Brusa en Española.

9 de Julio superó 2-1 a Argentino en Pasco con goles de Fabrizio Aguirre y Matías Bianchi en el primer tiempo. Descontó en el complemento Diego Carrera. Fue expulsado Galíndez en la visita.

San Lorenzo e Yrigoyen igualaron 1-1. Para el “diablo rojo”, que jugó desde los 27’ con un hombre menos por expulsión de Pedro Berazategui, convirtió Daniel Berterame a los 36’, pero a los 33’ del complemento empató Maximiliano Tóffolo para el “santo” en “El Bosque” de Las Perdices.