Mauricio “Chopo” Morales es un símbolo de Alem.
Es un “león”. En sus venas corre sangre “tricolor”, en la de su padre, en la de su familia. Forman parte de la historia de Alem.
Para el actual DT, que condujo a Alem a su última estrella en 2017, regresar es recuperar su esencia, y lo esencial es invisible a los ojos. Sólo él sabe lo que siente.
Campeón como jugador y como DT del “león”, está en la galería de los grandes de la rica historia de Alem. Por eso vuelve a dirigir y le toca empezar con un clásico ante Alumni. Habla, se entusiasma, se emociona, pone los pies en la tierra y vuelve a soñar en grande.
“Alem es mi vida, es mi casa, es un grande. Alem merece jugar un torneo Federal, pero para eso hay que salir campeón. No vuelvo a otra cosa. Me llamaron para que Alem logre un título y por primera vez hablé de proyecto, pero sé que Alem tiene que ser campeón del Apertura o del Clausura”, afirma.
“Es el momento justo para dar el salto. Fui campeón y clasifiqué a tres equipos al Federal y no pude dirigir nunca en un torneo superior. Alem necesita dar el salto de calidad, ser campeón y luego encontrar los sponsors para lanzarse a otro plano, porque Alem es el club del pueblo y no hay ningún otro equipo que llene la Plaza y que convoque tanto a los futboleros de la región como Alem. Llegó el momento, pero primero hay que ser campeón”, asegura.
- El fútbol local lo extrañaba y volvió “recargado”, más motivado que nunca.
- Sí. Volver a entrar a La Leonera, a dirigir a Alem, me alegra la vida. Es mi casa. En Alem me hice hombre y jugador. Hoy veo el verde del césped y no lo puedo creer, porque era difícil que La Leonera tuviera césped. Ver los vestuarios remodelados, gente trabajando y una subcomisión de fútbol motivada me emociona.
- Sabía que iba a volver...
- Sí, me imaginé este regreso desde el primer día que me fui. Ver esa vuelta olímpica y la cancha llena, y saber que me iba, no fue lo que uno deseaba. Ese día en 2017 les dije a mis familiares que iba a volver para continuar con eso. El momento es hoy. Alem tiene que volver a ganar títulos y sé que la dirigencia apostó por el último DT que le regaló una vuelta olímpica. Espero poder repetir en alguno de los dos torneos de 2020. Es un torneo muy duro el que viene y el fútbol está cada vez más parejo. Con nombres no alcanza. Se necesita un estilo de juego, una preparación física acorde y jugadores con hambre de gloria. Con el nombre y ser Alem no va a alcanzar. Hay que agregarle todo lo otro que se necesita en el fútbol, empezando por ser feliz. Yo estoy feliz por estar en Alem. Voy por todo.
- Siempre le suceden cosas especiales. Justo el debut será ante Alumni.
- Sí. No hay nada más hermoso que un clásico. Yo siempre digo que en el fútbol lo más lindo es jugar los clásicos y las finales. En el desarrollo de un año hay muchos momentos pesados para sobrellevar, pero a los clásicos todos queremos jugarlos. Sé que hay mucha carga emocional en un clásico y que puede pasar que te toque un mal día y no te salga una, o que te ilumines y te salgan todas, pero no hay nada más lindo que jugar un clásico, y más en nuestra cancha.
- De Villa Nueva no salen...
- No. Nuestra cancha se respeta. Ellos tendrán que venir con sus ganas y su repertorio. Alem tiene el suyo y estamos tranquilos porque hemos trabajado muy bien. Nos preparamos muy bien, con un muy buen trabajo del profesor en lo físico, ayudantes muy comprometidos conmigo y con el club. Sé lo que tenemos y lo que queremos. Hicimos todo bien en la preparación. Sé que Alumni está bien y que físicamente están siempre bien. Pero los clásicos se ganan, hay que ganarlos siempre.
- Alem y Alumni jugaron muchos amistosos y se prepararon para el torneo. Pero un clásico es un partido aparte...
- Por supuesto. Los amistosos son para prepararse. Son para tomar ritmo, para definir una idea futbolística, pero los resultados no son tan importantes. Cuando enfrentás al rival de toda tu vida, por los porotos, y en la primera fecha, se agarrotan las gambas y hay que tener la mente fuerte. Con físico, con cabeza fría y corazón caliente se juegan. Tenemos las armas necesarias, pero hay un rival enfrente que quiere lo mismo: ganar el clásico y llegar a las finales.
- Usted dijo que las finales se cocinan a fuego lento. ¿Los clásicos también?
- No. En las finales hay ida y vuelta, en el clásico son 90’. Hay que saber jugarlo, pensarlo, pero también sufrirlo. Hay que trabajar para ganar esos 90’. Hay imponderables, un mal pique, una pifia, una caída. Pero hay que disminuir el margen de error y el jugador de Alem sabe que hay que dejar un plus con esta camiseta. Forma parte de las armas de Alem para ganar el clásico.
- Le tocó vivir la época en la que volvieron los clásicos oficialmente después de 16 años. Van menos hinchas, pero la pasión es la misma. La gente ya se lo hizo saber en los amistosos.
- Sí. Los muchachos me decían que el domingo ya volvieron los hinchas con los bombos y las banderas. No sé cuál era el motivo por el que no iban a la cancha, pero todo hincha de Alem quiere ver el clásico con Alumni en La Leonera. Tiene que explotar la cancha. Alem es diferente por su gente. El propósito es que vuelva a llenar las canchas, quiero ver a La Leonera llena como cuando me fui campeón en 2017. El villanovense es fiel a Alem, pero te hace sentir cuando las cosas no le gustan. Hoy me hacen sentir que van a volver y eso me gusta y me compromete. Quiero la batucada, las banderas, los hinchas de todas las edades. Con un poco de suerte vamos a poder responderle. Sé qué sienten.
- ¿Eligió los refuerzos?
- Sí. Me gustan. Jugadores intensos, agresivos que estén a la altura y respeten la mística de la camiseta de Alem. Esta camiseta tiene sus cosas. Acá hay que responder a esa historia grande del club. Por eso los referentes como Pablo (Fernández), Indio (Martínez) o Chumpita (Pedernera) no te gritan para hacerte daño, sino para que te agrandes. Si García y Álvarez la rompieron en River Plate en 2019, en Alem también van a tener un gran 2020. Hay que adaptarse, pero son del estilo de Alem.
- ¿Gayoso tiene que ratificar que es desequilibrante?
- Es un jugador de elite para la Liga. Fue goleador y campeón con Rivadavia. En Alumni fue bicampeón e hizo goles, en Los Zorros también hizo goles. Es un jugador para salir campeón. Es explosivo, tiene definición y genera cosas. Hay que trabajarle el temperamento, tiene que mejorar. Él eligió jugar en Alem y eso lo tiene que saber el hincha, porque tenía varias opciones y Nico eligió Alem.
- Volvió un “9” de área.
- Sí, Tadeo (Albiero) es un loco que me gusta. Va entregar todo, tiene aguante y compromiso. No lo hemos aprovechado todavía, pero las pide a todas y no da ninguna por perdida. Se tiene que encontrar con el gol y no perder la calma, porque los hace o los genera. Hay que aprovecharlo más.
- Volvió el “1” del título.
- Matías Gómez es un arquero que me da garantías. Esperé por Fabián (Montiel), pero me dijo que no quería seguir y no dudé. Le tengo mucha confianza porque me dio un título. Tiene espaldas para el arco de Alem. La gente lo pide.
- ¿El pibe Passerini necesitaba jugar con la casaca de Alem?
- Lo conozco al padre. Son villanovenses de pura cepa. Augusto estaba relegado en la “Uni” por una lesión. Me habló y le dije que si se ponía bien físicamente me interesaba. Está muy bien.
- ¿Cuál es su sueño?
- El gran sueño de mi vida deportiva sería poder dirigir a Alem en el próximo torneo Federal. Clasifiqué a 3 equipos a ese torneo, pero no pude dirigirlos. Yo sueño con ver a Alem jugando a cancha llena en el Federal 2021. Sé que el pueblo villanovense llena cualquier cancha. Para eso hay que ganar 1 de estos 2 títulos y después se puede seducir a los sponsors y cumplir ese sueño. Los resultados mandan. Esa es la apuesta y estamos convencidos de que podemos lograrlo.
Edgar Scauso. Redacción Puntal
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Para el actual DT, que condujo a Alem a su última estrella en 2017, regresar es recuperar su esencia, y lo esencial es invisible a los ojos. Sólo él sabe lo que siente.
Campeón como jugador y como DT del “león”, está en la galería de los grandes de la rica historia de Alem. Por eso vuelve a dirigir y le toca empezar con un clásico ante Alumni. Habla, se entusiasma, se emociona, pone los pies en la tierra y vuelve a soñar en grande.
“Alem es mi vida, es mi casa, es un grande. Alem merece jugar un torneo Federal, pero para eso hay que salir campeón. No vuelvo a otra cosa. Me llamaron para que Alem logre un título y por primera vez hablé de proyecto, pero sé que Alem tiene que ser campeón del Apertura o del Clausura”, afirma.
“Es el momento justo para dar el salto. Fui campeón y clasifiqué a tres equipos al Federal y no pude dirigir nunca en un torneo superior. Alem necesita dar el salto de calidad, ser campeón y luego encontrar los sponsors para lanzarse a otro plano, porque Alem es el club del pueblo y no hay ningún otro equipo que llene la Plaza y que convoque tanto a los futboleros de la región como Alem. Llegó el momento, pero primero hay que ser campeón”, asegura.
- El fútbol local lo extrañaba y volvió “recargado”, más motivado que nunca.
- Sí. Volver a entrar a La Leonera, a dirigir a Alem, me alegra la vida. Es mi casa. En Alem me hice hombre y jugador. Hoy veo el verde del césped y no lo puedo creer, porque era difícil que La Leonera tuviera césped. Ver los vestuarios remodelados, gente trabajando y una subcomisión de fútbol motivada me emociona.
- Sabía que iba a volver...
- Sí, me imaginé este regreso desde el primer día que me fui. Ver esa vuelta olímpica y la cancha llena, y saber que me iba, no fue lo que uno deseaba. Ese día en 2017 les dije a mis familiares que iba a volver para continuar con eso. El momento es hoy. Alem tiene que volver a ganar títulos y sé que la dirigencia apostó por el último DT que le regaló una vuelta olímpica. Espero poder repetir en alguno de los dos torneos de 2020. Es un torneo muy duro el que viene y el fútbol está cada vez más parejo. Con nombres no alcanza. Se necesita un estilo de juego, una preparación física acorde y jugadores con hambre de gloria. Con el nombre y ser Alem no va a alcanzar. Hay que agregarle todo lo otro que se necesita en el fútbol, empezando por ser feliz. Yo estoy feliz por estar en Alem. Voy por todo.
- Siempre le suceden cosas especiales. Justo el debut será ante Alumni.
- Sí. No hay nada más hermoso que un clásico. Yo siempre digo que en el fútbol lo más lindo es jugar los clásicos y las finales. En el desarrollo de un año hay muchos momentos pesados para sobrellevar, pero a los clásicos todos queremos jugarlos. Sé que hay mucha carga emocional en un clásico y que puede pasar que te toque un mal día y no te salga una, o que te ilumines y te salgan todas, pero no hay nada más lindo que jugar un clásico, y más en nuestra cancha.
- De Villa Nueva no salen...
- No. Nuestra cancha se respeta. Ellos tendrán que venir con sus ganas y su repertorio. Alem tiene el suyo y estamos tranquilos porque hemos trabajado muy bien. Nos preparamos muy bien, con un muy buen trabajo del profesor en lo físico, ayudantes muy comprometidos conmigo y con el club. Sé lo que tenemos y lo que queremos. Hicimos todo bien en la preparación. Sé que Alumni está bien y que físicamente están siempre bien. Pero los clásicos se ganan, hay que ganarlos siempre.
- Alem y Alumni jugaron muchos amistosos y se prepararon para el torneo. Pero un clásico es un partido aparte...
- Por supuesto. Los amistosos son para prepararse. Son para tomar ritmo, para definir una idea futbolística, pero los resultados no son tan importantes. Cuando enfrentás al rival de toda tu vida, por los porotos, y en la primera fecha, se agarrotan las gambas y hay que tener la mente fuerte. Con físico, con cabeza fría y corazón caliente se juegan. Tenemos las armas necesarias, pero hay un rival enfrente que quiere lo mismo: ganar el clásico y llegar a las finales.
- Usted dijo que las finales se cocinan a fuego lento. ¿Los clásicos también?
- No. En las finales hay ida y vuelta, en el clásico son 90’. Hay que saber jugarlo, pensarlo, pero también sufrirlo. Hay que trabajar para ganar esos 90’. Hay imponderables, un mal pique, una pifia, una caída. Pero hay que disminuir el margen de error y el jugador de Alem sabe que hay que dejar un plus con esta camiseta. Forma parte de las armas de Alem para ganar el clásico.
- Le tocó vivir la época en la que volvieron los clásicos oficialmente después de 16 años. Van menos hinchas, pero la pasión es la misma. La gente ya se lo hizo saber en los amistosos.
- Sí. Los muchachos me decían que el domingo ya volvieron los hinchas con los bombos y las banderas. No sé cuál era el motivo por el que no iban a la cancha, pero todo hincha de Alem quiere ver el clásico con Alumni en La Leonera. Tiene que explotar la cancha. Alem es diferente por su gente. El propósito es que vuelva a llenar las canchas, quiero ver a La Leonera llena como cuando me fui campeón en 2017. El villanovense es fiel a Alem, pero te hace sentir cuando las cosas no le gustan. Hoy me hacen sentir que van a volver y eso me gusta y me compromete. Quiero la batucada, las banderas, los hinchas de todas las edades. Con un poco de suerte vamos a poder responderle. Sé qué sienten.
- ¿Eligió los refuerzos?
- Sí. Me gustan. Jugadores intensos, agresivos que estén a la altura y respeten la mística de la camiseta de Alem. Esta camiseta tiene sus cosas. Acá hay que responder a esa historia grande del club. Por eso los referentes como Pablo (Fernández), Indio (Martínez) o Chumpita (Pedernera) no te gritan para hacerte daño, sino para que te agrandes. Si García y Álvarez la rompieron en River Plate en 2019, en Alem también van a tener un gran 2020. Hay que adaptarse, pero son del estilo de Alem.
- ¿Gayoso tiene que ratificar que es desequilibrante?
- Es un jugador de elite para la Liga. Fue goleador y campeón con Rivadavia. En Alumni fue bicampeón e hizo goles, en Los Zorros también hizo goles. Es un jugador para salir campeón. Es explosivo, tiene definición y genera cosas. Hay que trabajarle el temperamento, tiene que mejorar. Él eligió jugar en Alem y eso lo tiene que saber el hincha, porque tenía varias opciones y Nico eligió Alem.
- Volvió un “9” de área.
- Sí, Tadeo (Albiero) es un loco que me gusta. Va entregar todo, tiene aguante y compromiso. No lo hemos aprovechado todavía, pero las pide a todas y no da ninguna por perdida. Se tiene que encontrar con el gol y no perder la calma, porque los hace o los genera. Hay que aprovecharlo más.
- Volvió el “1” del título.
- Matías Gómez es un arquero que me da garantías. Esperé por Fabián (Montiel), pero me dijo que no quería seguir y no dudé. Le tengo mucha confianza porque me dio un título. Tiene espaldas para el arco de Alem. La gente lo pide.
- ¿El pibe Passerini necesitaba jugar con la casaca de Alem?
- Lo conozco al padre. Son villanovenses de pura cepa. Augusto estaba relegado en la “Uni” por una lesión. Me habló y le dije que si se ponía bien físicamente me interesaba. Está muy bien.
- ¿Cuál es su sueño?
- El gran sueño de mi vida deportiva sería poder dirigir a Alem en el próximo torneo Federal. Clasifiqué a 3 equipos a ese torneo, pero no pude dirigirlos. Yo sueño con ver a Alem jugando a cancha llena en el Federal 2021. Sé que el pueblo villanovense llena cualquier cancha. Para eso hay que ganar 1 de estos 2 títulos y después se puede seducir a los sponsors y cumplir ese sueño. Los resultados mandan. Esa es la apuesta y estamos convencidos de que podemos lograrlo.
Edgar Scauso. Redacción Puntal

