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Un regreso a pura fantasía

Un golazo producto de una espectacular chilena de Juan Cabrera en tiempo de descuento, le otorgó el empate a Unión de Arroyo Algodón. Alem había revertido el marcador y se encaminaba al triunfo. Fue 2-2 en un partidazo

El regreso de la competencia oficial de la Liga Villamariense de Fútbol no pudo ser más auspicioso, por la cantidad de emociones máximas (25) que se disfrutaron en los 8 encuentros.

En “La Leonera” villanovense, el torneo Apertura “Francisco Fiandino” se inició con un duelo áspero, cambiante, con pasajes de buen juego, y un final para alquilar balcones por el golazo de fantasía que inventó Juan Cabrera.

El jugador de 24 años, nacido en Pozo del Molle, le otorgó con una exquisita chilena un impensado empate 2-2 a Unión de Arroyo Algodón a los 48’ del complemento ante Alem en su propia guarida.

El “león” había trabajado arduamente para revertir el marcador, y con un hombre más se encaminaba a lo que parecía una segura victoria, pero con el tiro del final, la figura de la cancha le puso la frutilla al postre.

Por tratarse del regreso al fútbol tras más de un año, regalaron un partidazo. Emotivo de principio a fin, porque Alem siempre procuró llevar la iniciativa y ser protagonista en su cancha, pero Unión le convirtió en su primer arribo, y le manejó el balón en el tramo final de una primera etapa, en la que sorprendió gratamente.

El complemento le favoreció nítidamente al “león”, pero recién pasó al frente restando 10’, y no pudo sentenciar el duelo, que se le escapó en la última brillante maniobra del atacante “naranja”.

El comienzo fue el esperado. El “león” pretendiendo rugir, disimulando sólo en los segundos iniciales que Martínez se acoplaría a los volantes y dejaría compuesta por 3 hombres a una defensa local que no la pasaría nada bien.

Es que Alem, empujado por Fernández (aunque su hijo ingresó en el complemento, el papá está “como nuevo”, y a los 3’ metió un desborde y centro como en sus épocas de carrilero) fue al frente con un furioso 3-4-1-2, pero los centros a las “dos torres” (Albiero y Brusa) no llegaron a destino en 10 intensos minutos de presión en campo rival, sin claridad ni punch.

La visita avisó. Se encontraron Enría, Vega, Arroyo y Díaz, que desvió, tras una serie de toques de primera que fueron de derecha hacia la medialuna. No sería la última gran jugada del “naranja”.

Los dirigidos por “Chopo” Morales pretendían ser los mismos que habían ganado el clásico en 2020, en el último partido que jugaron, previo a la pandemia. Presión y salida por los costados, para que Fernández (ahora protegido por el incansable González) se encuentre con Leroux y le otorguen juego. Lo lograron a los 20’, cuando dejaron mano a mano a Albiero, que se topó ante una gran intervención del arquero Martínez de Alegría.

Poco después, la velocidad y precisión del tridente de punta de la visita hicieron daño. Enría fue el enlace que elaboró juego para la velocidad de Cabrera, quien tras doble pared dejó de cara al gol a Ramiro Martínez, y el ex Alem definió cruzado contra el palo derecho de Matías Gómez. 1-0 (22’).

Alem no dudó en insistir, pero tuvo las pausas que necesitaba su furia en Leroux. Apareció en toda su dimensión Brusa, quien se iba al gol, cuando lo derribó Marín desde atrás (Arias sólo lo amonestó). Al tiro libre lo ejecutó Leroux, y el balón se estrelló en el travesaño.

Acumuló méritos el “león”, al mismo tiempo que asumió riesgos que le podían costar caro, porque a Cabrera no lo podían detener en la réplicas, que no culminó bien la visita. Por ello, Alem empató a los 30’, Fernández limpió la jugada, y Leroux enganchó por derecha, para enviar un centro de zurda que en el segundo palo Richard Brusa, de cabeza, cambió por 1-1.

Era el momento de Alem, pero no pudo sostener el ritmo, y con el empuje de varios pibes, Unión cerró mejor la primera etapa, en la que Gómez fue clave al contener un par de tiros libres a Cabrera.

Era obvio que Alem retomaría la iniciativa en el complemento, y Leroux desbordó e hizo actuar a Martínez de Alegría antes del minuto.

Le faltaba asociar los talentos al “león”. Fava sólo apareció para asistir a Leroux a los 5’, pero Martínez de Alegría le tapó el mano a mano. Por eso Morales apostó por soltar a Alvarez como volante izquierdo (excluyó a Fava), y envió al campo a Passerini, que lució sólido en defensa. Además, le pidió “fantasía, tirá gambetas, caños, lujos” a Agustín Pereyra (se lesionó rápido), excluyendo a Albiero.

Alem tuvo más conexión y juego, pero a Brusa le anularon un gol (por supuesto offside), y recién se le abrió el arco tras la expulsión del pibe Arroyo (buena labor del ex Argentino) por dos faltas consecutivas contra Matías Alvarez (29’).

Leroux estuvo peleado con la red, y ante el arquero, desvió su tercer mano a mano (30’) cuando la gente comenzaba a perder la paciencia, pero el “león” dominaba.

Llegó al ansiado gol con una rápida maniobra que surgió de un tiro libre para que Matías Alvarez llegara en soledad por izquierda, y definiera con clase, por sobre el cuerpo de Martínez de Alegría. El 2-1 (35’) pudo ser más amplio, pero Leroux se chocó la pelota y se la cedió al arquero (37’), tras un notable centro de Brusa.

Dejó vivo a un rival que aún con 10 hombres, se atrevió con la movilidad y buena pegada de Maximiliano Ramírez, más la magia de Juan Cabrera, que ya lucía cansado. Juan Lazo no había acertado con los cambios (cuidar a Vega, Martínez y Díaz por estar amonestados, le quitó presencia y dos buenas opciones para contragolpear), pero Ramírez ganó un tiro libre y ejecutó un centro envenenado, en el que todos dudaron menos Juan Cabrera, quien con una chilena extraordinaria envió al balón contra el poste derecho de Gómez. 2-2.

El pibe se fue expulsado por festejar el golazo frente a los hinchas locales en “La Leonera”. La fantasía que dibujó a los 48’ fue la obra de arte del regreso del fútbol local.