Mucha preocupación. Son más de 100 los días que los gimnasios llevan cerrados. Sin ingresos, con altos costos de alquileres y servicios. Los propietarios se han movilizado pacíficamente, se han reunido con los municipios de Villa María y Villa Nueva, cuentan con el apoyo, pero las decisiones no son de los municipios.
Han creado la Cámara de Gimnasios de Villa María (filial de Córdoba) para que el reclamo tome más impulso y aún no tienen respuestas.
Puntal Villa María dialogó con los dueños de los espacios de gimnasia en la ciudad.
Ezequiel Acosta (Impulso Gym) expresó: “Hemos hecho todo tipo de manifestación y pedidos. Nos reunimos con el Dr. Arroyo en forma grupal e individual y lo mismo con la gente de la Municipalidad de Villa María, con el jefe de Gabinete, Héctor Muñoz. Siempre nos recibieron y nos abrieron las puertas para escuchar las peticiones, pero no obtenemos respuestas del porqué no nos habilitan”.
Además, Acosta agregó: “El día sábado mantuvimos una reunión con Marcos Bovo (secretario de Comunicación Provincial) y a través de él va a surgir una charla con Juan Ledesma, coordinador del COE Central, que es donde más lejos pudimos llegar. La situación es insostenible, estamos cansados de golpear puertas”.
Creación de la Cámara
“Creamos la Cámara de Gimnasios de Villa María, que es oficial y somos una fillial de la Cámara de Córdoba. Somos seis delegados: Diego Valle, Ernesto Morello, Ezequiel Acosta, Natalia Malano, Carlos Prieto y Juan Rosell. Y surgió para hacer los reclamos formales, pero ni así tenemos una respuesta provincial. Esperàbamos buenos anuncios del gobernador, pero aparentemente los médicos asesores del COE no conocen la metodología de trabajo y se basan en que los gimnasios tienen hiperventilación y ese es el impedimento. No es así y hemos demostrado científicamente y fisiológicamente en los informes que están equivocados.
Diego Valle (Gimnasio y Espacio Go) comentó: “Esperábamos el anuncio del gobernador con la flexibilización para nuestro sector, pero aún no llegó y seguimos esperando. Nuestro rubro está muy afectado. Hicimos un relevamiento de Villa María y Villa Nueva, en las cuales tenemos mucho apoyo y predisposición de los municipios, pero la determinación es del gobierno provincial y del COE”.
Sobre los protocolos presentados, Valle dijo: “Elaboramos un informe con la cantidad de empleados, costos de alquileres, gastos de impuestos y servicios, entre otros puntos, y el déficit de cada gimnasio es de 70 mil pesos. El sector está devastado”.
El profesor de Educación Física finalizó: “Trabajamos en pos de la salud, presentamos protocolos con los cuidados necesarios para los socios y trabajadores. Lamentablemente, algunos han tenido que cerrar sus puertas y otros estamos resistiendo pero no sabemos hasta cuándo”.
Carlos Prieto (Punto Trainner): “Nosotros cerramos una semana antes de que el Presidente decretara la cuarentena obligatoria. Es decir, llevamos una semana más que cualquier rubro cerrado. Fuimos impulsores de los cuidados, pidiéndole a la gente que se quede en casa, pasando rutinas, prestando elementos y poniéndonos al servicio de lo que se pedía.
Cuando vimos que la cosa se seguía extendiendo, llegó la movida de alquilar los elementos, por supuesto que hubo gente que estaba de acuerdo y otra que no, pero a los días se flexibilizó la cuarentena y se pudo salir a caminar o andar en bicicleta. Desde ese momento siempre esperamos con ansias la habilitación; como lo hacían con los bares, por qué no el gimnasio”.
Prieto precisó: “Siempre se habló como excusa de que por las barras y la hiperventilación era un lugar propicio para la expansión del virus, y no es correcto. Hace tres meses que no hay casos en Villa María, los que hubo son parejas que han sido repatriadas”.
Para finalizar, el titular de Punto Trainner resaltó: “Protocolarmente, Villa Nueva nos apoyó muchísimo y Villa María se sumó. Se armó un protocolo hasta con más exigencia de lo que se pide a nivel provincial y nacional.
Realmente no sé si lo han leído. No se están contemplando bien las flexibilizaciones. Venimos de tres meses de no hacer nada, mucho sedentarismo en el ciudadano. Estamos proponiendo, entre otras, cosas volver progresivamente”.
Agustín Ludueña (Central Gym): “La situación está bastante oscura, esperábamos otra cosa en el discurso de Schiaretti. Teníamos la ilusión de que esta vez nos iba a tocar a nosotros. Estamos en fase 5, en una zona blanca, con más de 75 días sin casos en la ciudad. Todas las condiciones dadas para que se dé la flexibilización. Se han habilitado muchísimos deportes y sinceramente no tengo nada contra esos rubros; al contrario, es trabajo y los felicito, pero considero que los gimnasios son menos riesgosos”.
Ludueña, que es propietario junto con Iván Cuba y Marcelo Martín, prosguió: “Son más de 100 días sin abrir la fuente de ingreso, nuestro trabajo. Más allá de afectar al bolsillo, también lo hace en lo psicológico. En Villa María tenemos el grupo o cámara de los gimnasios en la que compartimos información y mucha fuerza. Lamentablemente, algunos colegas han cerrado”.
Para finalizar, uno de los dueños de Central Gym argumentó: “Lo más importante es que necesitamos volver a ser. La dignidad del trabajo. Es un rubro que está muy golpeado y ya no tiene lógica estar cerrados. Se nos ríen en la cara”, finalizó.
Así está planteado el panorama. Los propietarios de los gimansios han agotado las instancias y esperan por una pronta respuerta para volver con la fuente laboral.

