En la cancha te tiraba el camión encima y te hacía doler el alma. Había que olvidarse de pasarlo. “Lo aprendí viendo a Roque Pinto, que era el mejor. Hace poco jugué contra él un picado, y le dije: ‘Seguís sacando a los rivales con la manito, y después lo anticipás. ¡Qué habilidad para hacer daño!”.
Diego Echevarría afirma que “no era fácil jugar en Alumni. Arriba tenías a Pinto o Miranda como central, y de abajo los pibes también te comían. Cada entrenamiento era salir a pelear el puesto. En Alumni se entrena diferente. Es profesional”.
Igual, agregó que “si tuviera que darles un consejo a los pibes es que en nuestra Liga se puede jugar y estudiar o trabajar. Mi sueño era ser futbolista, pero cuando no me salieron las oportunidades en Boca, Belgrano o Instituto, seguí pensando en ser futbolista en Alumni. Aunque se entrene como profesional, hay que hacerse lugar para trabajar o estudiar”.
Remarca que “no hay que conformarse con la platita que te pueden dar, porque después se acaba el fútbol y no tenés $ 1 en el bolsillo”.
“Hoy soy camionero porque mi suegro me ayudó en 2009, y luego un amigo, Marcos Crivelo, me cambió la jugada al habilitarme para ir al puerto. Hago el trayecto Añatuya - Rosario, y por suerte se puede laburar. Hay controles, y en algunos casos al cambiar de provincia la espera es larga, pero se puede laburar pese al Covid-19”.
Expresa: “No sabés qué va a pasar. En Rosario veo desde el camión los picados que se juegan y me pregunto: ‘¿nadie controla?’ A mi hija Paula (12 años) se le está por caer el sueño del viaje de estudio, porque termina este año la primaria, y mi hijo Ignacio (17) está en quinto año, por lo que también está en duda su viaje. Con mi señora Valeria vemos que el estudio es prioritario, pero continuará siendo virtual en 2020. Y el fútbol en nuestro ámbito no vuelve”.
El orgullo de Arroyo Cabral
En Rivadavia, Diego Echevarría ganó la final de 2007 ante Colón. “Fui el capitán de ese equipazo. Lo corrimos de atrás todo el torneo, y los alcanzamos en la última fecha porque ellos empatan con Alumni, y nosotros le ganamos a Argentino. Con gol de ‘Gato’ Biasuzzi le ganamos 1-0 en Plaza Ocampo. Jugaban Fantino; López, Russo, Acosta y yo; Doñabeitia, Marcos Berterame y Ariel Berterame, Liendo, Erregarena y Biasuzzi. Estaban Moitre, Bulgra e Ismael Rodríguez”.
Sostuvo que “Colón ganaba un torneo todos los años, pero como perdieron salieron a decir que se habían vendido jugadores que amaban a ese club. Marín y Andrada me pasearon ese partido. Las pavadas que se hablaron”.
“En Alumni me pasaron cosas maravillosas. Ganar el Interligas 2001 con ese equipo que jugaba tan bien fue increíble, pero también fuimos a una gira por Uruguay, donde fuimos terceros en un torneo internacional”, afima.
Agrega que “el tricampeonato y las finales con Candelaria y San Martín en Plaza Ocampo llena fue lo mejor. Lo más cerca del fútbol profesional fue lo que viví en Tucumán, porque esa gente de San Martín y ese equipo que con esa base llegó a Primera A, fue tremendo”.
“De Alumni me fui en 2005 tras jugar la final con San Martín. Pasé a Ricardo Gutiérrez e hicimos un buen primer campeonato, pero después teníamos un equipazo y no le ganábamos a nadie. Salvamos la categoría contra San Lorenzo de Las Perdices en una reválida”.
Remarca que “a Rivadavia fui por el ‘Cholo’ Romero en el Provincial 2006, que ganó Alem, donde después me recibieron como si fuera mi casa en 2008 con Heraldo Pereno. Y después ascendí con Los Zorros en 2009, y en Unión Central en 2011 con Carlos Bonaveri antes de retirarme en Lagunense”.

