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El regreso de un monstruo grande: Alumni se consagró campeón

Pisó fuerte en Plaza Ocampo y también en Ticino, donde venció 2-1 a Atlético y ratificó que es el mejor del fútbol local. Ignacio Salort y Juan Pablo Galleguillo convirtieron los goles del triunfo. Descontó Ayrton Páez, goleador del campeonato

El capitán Jonathan Scalzo junto al cuerpo técnico liderado por Fabián Suescun. Alumni desató la euforia contenida en Ticino, donde se consagró.

 

La vuelta olímpica de Alumni, tras 8 años de espera. La encabezan los símbolos Facundo Depetris, Patricio Peñaloza y Maximiliano Delgado. El Fortinero no dejó dudas de su supremacía.

 

Es un monstruo grande y pisa fuerte. Alumni se consagró campeón por 22da oportunidad de la Liga Villamariense de Fútbol.

El Fortinero volvió a vencer anoche a Atlético Ticino con goles de Ignacio Salort en el primer tiempo y Juan Pablo Galleguillo en el complemento.

Ayrton Páez, goleador del campeonato, anotó la única conquista de Ticino en la serie restando dos minutos.

Los dirigidos por Fabián Suescun habían ganado el partido de ida por 4-0 en Plaza Ocampo, donde Ignacio Salort convirtió en dos ocasiones, en la primera acción del partido antes del primer minuto, y en el inicio del complemento, mientras que Facundo Depetris y Maximiliano Delgado habían ampliado y prácticamente sentenciado la victoria de Alumni en el primer tiempo.

Anoche certificó su supremacía física y futbolística sobre el mejor Atlético Ticino de la historia, uno de los equipos más ganadores de los últimos tiempos de nuestro fútbol.

Después de 8 años, ha regresado el monstruo grande.

El más ganador de la historia

Alumni logró su primer título en 1937. Luego obtuvo los campeonatos de 1945, 1948 y 1950, comenzando a dejar en claro que era un club grande de la Liga.

Lo reforzó con el bicampeonato de 1957 y 1958. En al década del 60 se termina de afianzar el clásico con Alem y su poderío a nivel local, alcanzando las estrellas en 1965, 1967, 1969 y 1970.

En la década del 70 comienzan sus participaciones en los regionales y provinciales. Para ello, debió ganar en su Liga en 1975 y el primer tricampeonato en 1977, 1978 y 1979. Emigra a la ACF en 1984.

Regresa a su Liga en 2000 y obtiene el tricampeonato de 2001, 2002 y 2003. Vuelve a dar una vuelta olímpica en 2005, otra en 2009 y las anteriores en el bicampeonato de 2014. Anoche volvió a gritar campeón.

Atlético Ticino vendió cara su derrota. Cambió la imagen opaca de Plaza Ocampo y le puso garra y corazón a la revancha. Páez fue el abanderado de la resistencia de Ticino y con un desborde por derecha generó la primera situación del partido en la que Bolatti hizo actuar a Scalzo. A continuación fue Coria el que desbordó por izquierda pero Lorca cerró a tiempo en el área chica. Ya era otro partido para Alumni, que sufrió la lesión de Gastón Molina en un sector defensivo que soportaba los embates del local.

Pero en la primera situación clara que tuvo volvió a acertar. Un pelotazo largo desde su campo de Depetris no pudo ser despejado por Jacobi y el gran goleador de la serie final, Ignacio Salort, batió a Fantino e infló la red con un misíl a su derecha. 1-0 (32’).

Delgado lucía inquieto e indescifrable, pero Ticino se dedicó a marcar a sus socios. Alumni pasó a manejar el partido a placer.

En el complemento, Ticino agregó a Fassi, pero Páez fue la única llave para intentar abrir un cerrojo defensivo inexpugnable.

Alumni tuvo más dinámica, más recuperación con Kranevitter y Molina, más creatividad con Delgado, más dinámica con Peñaloza y Molina. Cuando Suescun hizo ingresar a Bencivenga, apretó el acelerador por derecha y envió un centro medido, que Galleguillo receptó y definió con clase. 2-0.

Sólo hubo tiempo para que Páez ratificara su jerarquía al convertir un golazo de tiro libre. 2-1 (43’).

Derrochando dignidad, Ticino cerró el partido en su cancha. Alumni lo bailó en la Plaza y en su cancha ratificó que es el mejor.

Regresó, tras 8 años, aquel monstruo grande, el que pisa fuerte en su Liga y que tras la vuelta 22 sueña con volver al Federal A.