“Es muy complicado el virus. Todos esperamos que no ingrese a la ciudad, porque los pocos casos fueron bien atendidos y se recuperaron. Hasta el paciente de Villa del Rosario. El Hospital se preparó muy bien y respondió ante los casos que vinieron de afuera”, afirma el empleado del Pasteur.
Ahora analiza el deportista: “En la ciudad se pudo seguir jugando, porque no dejó de ser zona blanca nunca. Lo que ocurre es que nadie sabía si ingresaba el virus, y es imposible que no se propague rápidamente. Las medidas estuvieron bien y la cuarentena fue efectiva”.
Señala que “el profesor Hernán Carassai nos manda las rutinas de entrenamiento virtual. Pero se hace complicado ante tantos días sin fútbol. No es lo mismo cuando entrenás con el grupo. Entrenar debería permitirse en la ciudad, con todos los cuidados, y sin temor a volver atrás si se complica. Incluso eso ocurrirá cuando se autorice a volver a jugar al fútbol”.
“Hay que respetar por lo que está ocurriendo en Buenos Aires. Los controles en los accesos a la ciudad son muy necesarios. No hay que temer si aparecen casos, ni desesperarse si se propaga la infección. Ojalá la vacuna salga rápido”, dijo.
“Hoy se podría entrenar y jugar”
En cuanto al deportista, resalta que “se necesita entrenar. No sólo por el físico, sino por la cabeza”.
Insiste en que “políticamente se agregó la decisión de la AFA. Lo más feo es jugar sin público, y los clubes no pueden hacerlo. Un año parado es mucho. Hoy se podría entrenar y jugar. Si entra el virus en la ciudad o región se podría volver atrás inmediatamente”.
Por último, sostuvo que “la gente pregunta si mienten en Hospital. No miente. Se curaron los casos, y se dieron a conocer todos. Por suerte no hay más casos que los que se conocen públicamente. El lunes se irá el paciente de Villa del Rosario, que dio negativo”.
“Todo el tiempo hablo de Alumni”
Facundo sostuvo que “Federico tuvo que trabajar en la carnicería. Ese es un milagro de la pandemia”.
Tras la humorada señala que “está muy bien en Pascanas, ha ganado dos ligas y un Provincial siendo el goleador. Le llueven las ofertas para jugar torneos de AFA”.
Explicó que “ni pienso en retirarme hasta que vuelva Federico. Me gusta entrenar y estoy loco por no poder hacerlo con el grupo”.
“En Alumni te acostumbran que si no entrenás, no jugás. No existe el feriado, ni el sábado. Muchas veces entrené a la mañana y jugué a la noche. Es así en Alumni”, dijo.
Recuerda que “marca diferencia entrenar de día. Es ser semiprofesional. En Rivadavia, Colón o Yrigoyen integré grandes equipos, pero entrené de noche. Enfrente a Alumni. En 2018 le hice un gol de cabeza jugando con Colón, y los estábamos superando, pero en el final nos dieron vuelta el partido. El trabajo físico fue la diferencia”.
Indica que “no es que se trabaje mal en los otros equipos, porque de lo contrario siempre Alumni sería campeón. Trabaja diferente”.
Agregó que “los DT de afuera te enseñan a trabajar diferente. Con Gustavo Miranda yo aprendí más que con otros, porque era central, y conocía mi puesto. Hoy me pasa con Luciano (Theiler)”.
Explicó que “Sebastián López me hizo ver que siempre se puede salir jugando. Más allá de que perdimos con Villa Ascasubi la semifinal del Provincial 2015. Ese equipo que ganó el bicampeonato en 2014 con Miranda y luego Bengoa, no sé porqué no se aguantó. También ‘Cacho’ Peñaloza armó un equipo bárbaro con una base de pibes de acá, pero no los aguantaron”.
Luego llegó el turno de Trullet, pero “me fui a Etruria. Estaba tapado. Me había pasado cuando descendimos con Arzubialde. Tampoco jugué con Toresani, ni con Ramos. Alumni no pudo bancar algunas buenas camadas. Por la promoción contra Roca, regalamos una semifinal contra Rivadavia. En 2009 fuimos campeones con una base propia espectacular. Quizás esa era la base para que Alumni no descendiera en 2013. Y mantener al bicampeón de 2014, pudo habernos dado el ascenso”.

