"Estuvimos a la altura de los grandes adversarios"
Adivina René Beltramo que le vamos a preguntar toda la vida por el gol que le hizo a Belgrano. “En enero se acuerdan de mí, jaja. Soy nacido y criado en Pozo de Molle, pero Villa María me dio mucho afecto. Amo a esta ciudad y a Alumni. Me saludan todos en la calle, y yo a la mayoría no los registro, pero me gritan ‘Chau Gaucho’, y es una caricia para mi alma”.
Reconoce que “yo trabajaba de noche y a mis hijos los mandaba en taxis a mi casa. No sabés la cantidad de veces que les dijeron: ‘Al hijo del Gaucho, no se le cobra’. En la cancha uno se dio cuenta lo que generó en la gente de la ciudad”.
Indica que “cuando se termina el fútbol, te imaginas que se acaba el amor. Pero no es así. A mi me saludan los hijos y ahora los nietos de esa gente que nos iba a ver hace 35 años a la cancha”.
Agradecimiento eterno a los héroes
Beltramo cuenta que “nos juntamos hace un par de días con Rapetti, Bonifazzi, Hiotidis, Sánchez, Agonil, Bazán y varios más en la casa de Zucotti. ‘Rulo’ Agonil me decía que nosotros no nos damos cuenta todo lo que nos quiere la gente. El afecto nos llega, incluso gente que no nos vio. Pero ellos nos quieren mucho en serio”.
Destaca que “dejamos algo por el fútbol de la ciudad, pero lo más valioso es que nos valoren como persona. La gente sabe que dejamos todo en la cancha. No corresponde compararnos con otros equipos, pero jugamos todos los partidos a cancha llena muchos años, venían de todos lados a vernos, y enfrentamos a esos Belgrano, Racing, Estudiantes, Sportivo, Unión San Vicente, Juniors que estaban llenos de figuras. Era un espectáculo ir a ver a ese Alumni de los 80”.
El dolor más grande
Beltramo reconoce que “el dolor más grande fue no jugar un Nacional. Ese Alumni lo merecía”.
Recuerda que “ganarle a Belgrano ante 11 mil personas y cortarle un invicto de 39 partidos fue un logro, pero nosotros estábamos a la altura de esos equipos. A Belgrano en el segundo tiempo no lo dejamos cruzar la mitad de la cancha. Metimos todos, y lo que jugó Hiotidis o Agonil. Esos podían jugar en cualquier equipo del país”.
Explica que “ese Alumni era muy molesto para todos. Cuando yo fui a Estudiantes me lo dijeron. No querían jugar contra Alumni, porque les molestaba nuestro sistema y las marcas personales. Lo teníamos incorporado, y no nos molestaba que nos hicieran lo mismo”.
Si Alumni no jugó un torneo Nacional fue por aquellas finales perdidas ante Estudiantes. “Veníamos de ganarle 1-0 en su cancha con gol de Jorge Molina. Fueron dos partidos de desempate en Córdoba. En cancha de Instituto lo paseamos, pero perdimos 2-1 porque nos hicieron dos goles muy boludos”.
Resalta que “en el segundo partido, Estudiantes nos ganó porque se nos rompió la cabeza tras perder el primer partido. Alumni debió ganar esos primeros 90’, y en cancha de Belgrano no fuimos los mismos. Estábamos destruidos. Aún hoy me duele”.