Edgar Brusa recuerda: “pasé de cobrar muy salteado en Alumni a cobrar en dólares con Julito Grondona en Arsenal. Se encargaba de pagar los sueldos en las oficinas del club. Cobré siempre”.
Resalta: “Mi sueldo en Arsenal era de 750 pesos, y Julito me pagaba 1.000 dólares. El dólar estaba 1 a 1. Mandaba gran parte a mi señora, que estaba en Villa María. El yerno de Grondona era el presidente, pero a Don Julio nunca lo conocí personalmente”.
Aclara: “Jamás tuve problemas en Arsenal, ni con los Grondona. Al contrario, me pagaban más de lo acordado. Patiño se enojó porque trajeron muchos refuerzos de renombre, y me dijo que no iba a tener lugar. Me dijo que me fuera a Racing de Córdoba, que estaba en el Argentino B”.
Explica: “Fue un error. Me dijo que a los 6 meses me llevaría a Chile, y si no tenía continuidad, no me podría vender. En Racing anduve bien, pero jugué 8 partidos, hice 6 goles, y el equipo quedó eliminado. Patiño no se preocupó”.
Destaca: “Me dejó tirado en la pensión de Racing. Dejé B Nacional para tener continuidad, y me tuve que volver a Alumni”.
Manifiesta: “En Racing el DT era ‘Negro’ Ramos. Era tan cabulero, que yo entrenaba para los titulares durante la semana, y los domingos iba al banco. Entraba y hacía goles. Un día estaba hablando con él y llega la barra brava a apretarlo para que me pusiera”.
Resalta: “Ramos le contestó ‘ustedes no saben nada. Yo lo pongo de suplente, porque entra y hace goles’. Un día fuimos a jugar a San Juan y nos tenía en el banco con la ‘Cuisa’ Berterame por cábala. Perdíamos 1-0. Nos puso a los 2, hice 2 goles y empatamos 2-2”.
Recalca: “La barra se lo quería comer, y yo también. Explotó todo porque no había plata. Había buen equipo, pero con Ramos todo lo que fuera de color rojo había que tirarlo, hasta las pecheras”.
Señala: “Nunca en mi vida le pedí explicaciones a un DT. Yo sabía que tenía que hacer goles para poder jugar. Así de simple”.
Subraya: “Volví a Alumni porque ya había nacido Bernabé. Patiño me dijo que igual me llevaría a Puerto Montt, Chile. Me rompí los meniscos contra Juniors, y no pude ir. Volví a jugar en Alumni hasta que salió la posibilidad de ir a Juniors, que jugaba Argentino A”.
Insiste: “Alumni quería que me quedara para jugar el Argentino B, pero Patiño me lleva a Juniors, donde había buen equipo con Watson, Arraigada, pero el DT era Juan Manuel Ramos. Recuerdo que le ganamos a Estudiantes de Río IV un viernes a la noche, y Patiño me llama y me dice que me esperan el domingo en Chile”.
“Fui en avión. Probé y arreglé en el Rangers. Buen sueldo, más casa, comida para mí, mi señora y mi hijo. Entrené 15 días, pero nunca Patiño sacó el pase de Juniors”, comentó. “Volví a Córdoba y Ramos me dijo que sería el último delantero que pondría. Por suerte, perdió 6-1 y 4-0. Me levantó el castigo, y me puso de titular. Hice 10 goles en 18 partidos esa temporada”.
Reconoce: “A Manuel Patiño le dije que se había acabado la relación. Volví a Alumni, porque Juniors no pagaba para jugar la Liga, pero me llevó para el Argentino A con Jorge Guyón como DT. Cuando llegó el receso, me fui a jugar a Sportivo Chazón. Jugué semifinales e hice 17 goles. Me llevó Recreativo con Oscar ‘Cacho’ Basualdo e hice 15 goles. Jugué 2 años, y luego me dirigió ‘Cucurucho’ Santamaría”.
Destaca: “A Playosa me llevó Juan Cardozo. Nunca supe porqué me pagaron y me echaron. Hice 4 goles en 7 partidos. Terminé 2001 jugando en Unión Social”.
Explica: “Jorge Molina me llevó a jugar a Alumni. Estaba Santoni e hicimos un buen Argentino B. Jugué en Argentino un torneo Provincial, y luego fui campeón en San Martín de Monte Buey en la Liga Bellvillense con Muggione, y fui goleador del campeonato”.
Aclara: “En Alumni hice mi último gol contra Complejo de Posse con Pedro Catalano en 2004. Jugué 2 partidos de ese Argentino B. Terminé en Colón, donde debuté con un gol a Rivadavia (3-1). Me lesioné al año siguiente. Me operaron, y le pedí a Amadeo Perossi despedirme en cancha con el equipo campeón de 2005. Jugué 15’ y me emocioné mucho. Me sacaron una en la línea. Ese fue el final del goleador”.

