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"Ni sentido común, ni de pertenencia"

El profesor Gustavo D’Ambrosio, acompañando a José María Bianco (DT), con quien logró ascensos con Guaraní Antonio Franco y Agropecuario. 

 

Con “Palomo” Usuriaga en el ascenso con Juniors a la “B” Nacional con Santoni de capitán.

 

Alumni fue el club que le abrió la puerta a su carrera. “Fue en 1994 con el cuerpo técnico que encabezaba Jorge Peñaloza, que forjó aquel equipo que logró el título invicto en la Asociación Cordobesa”.

Jamás renegó de su ciudad y siempre se sintió “hincha de Alumni. Hasta di la vuelta olímpica cuando ascendí con Guaraní Antonio Franco con la camiseta de Alumni. Amó a Villa María y por eso lamento tanto que hoy no haya equipos en torneos de la AFA”.

“El primer gran problema que tienen los clubes de fútbol en este país es cuando se mete la política, y encima cuando el político no sabe nada de fútbol”, afirma.

Agrega que “le puede ir bien un torneo, pero después destruye al club. No le hace bien al club, lo que busca es que el club le haga bien a su carrera política. Las consecuencias están a la vista”.

Indicó que “Martín Llaryora le hizo bien a Sportivo Belgrano, pero no se metió en el plano deportivo, sino que avaló en la faz económica. Los políticos que no saben nada, sólo hacen daño”.

El sueño de Estudiantes

D’Ambrosio considera que “Estudiantes de Río Cuarto debe aprovechar esta situación. Es muy difícil estar tan cerca de Primera. Hay que aprovechar estas posibilidades, no pasan dos veces. Sé que Ardente arregló, y me parece bien”.

Insiste en que “los políticos pueden ayudar mucho, pero brindando apoyo en ‘sponsorización’ y aval para un proyecto deportivo, pero no meterse en lo deportivo. Sportivo llegó a B Nacional con Llaryora, porque se ocupó de saber dónde iba a parar la plata que le pedían, y en qué consistía el proyecto para que no le robaran”.

Señala que “no sirve cuando dicen yo te doy, pero... Porque detrás de eso viene ‘el sacá a este, pone al otro, la plata se la doy para esto y no para lo otro’. Cuando yo vi eso en Alumni sabía que tarde o temprano eso desbarrancaría”.

Estima que “la viví de cerca, sé bien cómo fue. Sé qué pasó”.

“Villa María tiene todo para que un club juegue Primera Nacional, lo que ocurre es que no tiene sentido común, ni sentido de pertenencia”, confiesa.

Del ascenso al descenso

Para Gustavo D’Ambrosio, en “la actualidad en Río Cuarto hay sentido de pertenencia por el club, y con coherencia están trabajando confiando en gente capacitada para llevar el proyecto adelante”.

Resalta que “siempre dije que Alumni iba a descender por falta de sentido común, ni de pertenencia hacia el club. Me consultaron varias veces y hasta hacían lo contrario. Te sentís un forro, y te preguntás para qué me consultaron”.

Agrega que “hablo 3 veces por semana con el presidente de Agropecuario de Carlos Casares. Quedó una relación bárbara, pero su ventaja es que tiene plata, tiene sentido de pertenencia por su ciudad y además de sentido común, está dispuesto a poner plata por el club que ama. Una cosa es tener plata, y otra cosa diferentes es ponerla”.

Destaca que “el fútbol es un negocio, y cuando te metés en el fútbol sabés que tener que ponerla. Conozco a muchos que tienen mucha plata en Villa María, pero no ponen la plata en un club”.

Recuerda que “algunos la pusieron, y a los 10 días la recuperaron. No alcanza para ascender”.

Destaca que “poner la plata no es negociar con esa plata. Respeto las decisiones personales y también entiendo que no quieran ponerla, porque eso pasa si tenés sentido de pertenencia. Si tenés sentido común, y querés estar en el fútbol, y formar parte de las opiniones, tenés que ponerla o conseguirla”.

“En este fútbol, el que la tiene, y quiere participar en un club, la tiene que poner para poder ascender. No somos Boca o River Plate, donde hay plata, acá hay que ponerla o no ascendés”, dijo.

Dispara que “salvo cuando la puso un político para beneficio personal, en Alumni no alcanzó”.

Aclara que “de la misma manera que Alumni ascendió, también descendió con ese político, y no se levantó nunca más. Es más, cuando ascendió también desapareció, y nunca volvió a dar una mano fuerte cuando Alumni lo necesitó. Volvió para descenderlo”.

Precisa que “aquel plantel de Alumni lo armamos con mi hermano Claudio probando durante 2 meses jugadores. Nunca sucedió antes, y fue muy bueno para Alumni. Fuimos al club porque no había un peso. La pretemporada que hicimos fue muy buena. Cuando armamos ese equipo, hicieron una conferencia de prensa para presentar al plantel, apareció un político aportando plata para traer 4 jugadores. Así se podía ascender, porque a la buena base que armamos nosotros, le sumaron 4 jugadores de jerarquía”.