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Con el relato de experiencias, buscan incentivar a estudiantes de ingenierías

Se trata de una propuesta que apunta a despertar el espíritu emprendedor. De la iniciativa participan también las UTN de San Francisco y Rafaela. Con las clases virtuales advierten el regreso de alumnos que habían abandonado

La Facultad Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional lleva adelante por estos días la denominada “Semana de la Ingeniería”, una propuesta que apunta a ventilar experiencias profesionales, pero principalmente a reforzar conceptos en el colectivo estudiantil y despertar –o mantener, según el caso- el espíritu emprendedor tan característico en la ingeniería.

La iniciativa se desarrolla de manera virtual y cuenta con la participación de las facultades de San Francisco y Rafaela. Hacerlo vía “online” impide muchas veces el ida y vuelta que se genera entre el disertante y los alumnos de manera presencial, aunque no por ello pierde entusiasmo, máxime cuando la virtualidad está cada vez más inserta en la sociedad.

“Tratamos de mostrar experiencias de graduados nuestros que tuvieron mucho impacto en la actividad que desarrollan para tratar de motivar al resto de los alumnos de que hay posibilidades y que, graduados o no, pueden llegar a ser emprendedores”, sostiene Franco Salvático, vicedecano de la casa de altos estudios local.

La propuesta se extenderá durante 10 días y la inclusión de las otras dos entidades se dio en virtud de que tienen “muchas cosas en común, y no sólo como facultades desde las carreras” que dictan, sino de la región en la cual están inmersos. “Tenemos una impronta regional bastante parecida y por ello buscamos motivar a los alumnos de que existe la posibilidad, y no sólo en esta semana que vamos en ese punto en particular, sino que internamente tenemos otras exposiciones”, remarcó en diálogo con este medio.

Al respecto, en los últimos días se concretó un webinar destinado a alumnos de la UTN local, en el que se abordaron actividades emprendedoras, las motivaciones, y lo difícil que puede ser pasar de un área de confort, en la que el ingeniero está trabajando dentro de una empresa, a poder ser emprendedor. “Los tres expositores que tuvimos –uno de Licenciatura en Administración Rural, y los restantes de Sistemas y Química- contaron su experiencia y los alumnos se prendieron, generando muchas consultas interesantes”, recalcó Salvático.

“Entendemos que mostrando ejemplos uno puede abrir la cabeza. Por ejemplo, en uno de los casos el expositor fue muy claro en algunos conceptos, como que a veces uno quiere hacer el proyecto y después salir a venderlo; cuando en realidad primero hay que tener la idea y analizarla si alguien la quiere o no, es decir, si es vendible o no. Si no, no tiene sentido ponerse a trabajar en eso”, sostuvo y entendió que este tipo de lineamientos “a los chicos los orienta y les permite entenderlos”.

El regreso de alumnos

Consultado sobre el impacto que genera el dictado de clases de manera virtual, recordó: “Desde iniciada la pandemia nos manejamos desde la virtualidad, garantizando todas las clases con un funcionamiento normal. De hecho, los profesores dan clases en el mismo horario en que lo hacían desde la presencialidad. Pero además los parciales y exámenes se efectuaron sin ningún tipo de problemas”.

Sobre si mantienen el caudal de alumnos aún en este contexto de pandemia, Salvático explicó que se conserva e incluso detectaron que desde la virtualidad “mucha gente que había dejado la facultad por algún motivo regresó. Entonces se incrementó la cantidad se alumnos, principalmente en los cursos más altos”.

Había alumnos “que en su momento dejaron, quizás por la situación laboral o familiar, y hoy en día con la virtualidad retomaron al menos para terminar de cursar las asignaturas que faltaban. Eso es algo que se vio bastante, lo que no deja de ser alentador”.

El vicedecano reconoció casos de alumnos que debieron regresar a su pueblo, “o que en algún momento dejaron la carrera y hoy están lejos de la ciudad. Entonces a través de la virtualidad se les permite conectarse y estar presentes en las clases. Esta pandemia, más allá de los problemas que está ocasionando, también generó posibilidades de este tipo, principalmente en lo que es educación universitaria y terciaria. Es muy gratificante ver alumnos que después de 7 u 8 años vuelven para hacer las asignaturas que les faltaban”.