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"Levantar la vara y jerarquizar"

Joselito Bernadó sostuvo que "esa fue siempre la idea de nuestro proyecto. Quizás no transmití bien el mensaje, pero si nos predisponemos a ayudar nos dicen que somos demagogos. Y si no ayudamos, nos dicen que somos soberbios"

Joselito Bernadó es el creador y la cara visible del proyecto de fútbol de la Universidad Nacional de Villa María, ahora Club Universitario.

Siente que “el proyecto ha crecido, pero también tuvimos falencias que intentamos corregir todo el tiempo, algunas limitaciones, y muchas cosas más que deseamos desarrollar. Crecimos, pero no logramos transmitir bien el mensaje, y no nos entendieron”.

“Pato” Bernadó fue un atrevido futbolista, al que desde niño cuando iba a la Escuela Bianco sólo hacía falta que tuviera contacto con el balón para advertir que era distinto. Le encantaba la rebeldía, la gambeta o el toque certero, preciso, distinguiéndose ante jugadores más grandes.

“No me tocó llegar. Me quedé en el umbral en Independiente y Arsenal. Jugué en reserva, y aunque tuve la suerte de jugar en Chaco For Ever, Alem, Alumni, Yrigoyen y varios clubes de Ligas, me quedé con las ganas. Por eso quise hacer un proyecto grande. Lo intenté como DT en Ricardo Gutiérrez, en Española. Lo hablé mil veces con sabios como Mario Requena, y creo que en la UNVM encontré una posibilidad que tiene límites, pero que es confiable para crecer”, dijo.

Acotó que “después de dejar el fútbol, estudié, me capacité como profesor de Educación Física, hice dos licenciaturas, me esforcé muchísimo para crear el Cief, amo ser el profe ‘Pato’ del Jardín de Infantes del Rivadavia, pude quedarme piola y cumplir mis horas en la UNVM, pero soy un cabeza dura, y a los 55 años sigo renegando con cumplir sueños con el fútbol. Es una pasión que me hizo ganar muchos amigos, y ahora enemigos”.

Soñó con “poder ayudar a cumplir los sueños de muchos futboleros, entre los que me encuentro. No me interesó crear la Universidad Católica de Chile, sino una estructura que jerarquice nuestra Liga, nuestro fútbol. Ayudar a los otros clubes, levantar la vara. No ser su enemigo. Con bronca no se crece. Pelear unidos por mejorar”.

Un proyecto superador

Joselito Bernadó recordó que “el proyecto surgió de un grupo de docentes de la Universidad Nacional de Villa María desde su inicio. Tenemos espacios curriculares, y hemos formado con el fútbol, y logramos objetivos trabajando en deportes. Si bien la UNVM contempla un espacio competitivo, además tiene de manera obligatoria espacios recreativos”.

“En la rama competitiva, en todos los deportes se hacían los Juegos Nacionales Deportivos Interuniversitarios para todas las Universidades del país”, explicó.

Aclaró que “siendo la UNVM muy chica, tuvimos logros significativos con el querido Mario Bachiochi, quien condujo a ganar el primer título Interuniversitario Nacional, que es histórico. No era fácil vencer a UBA o Matanza, que cuentan con jugadores federados para elegir entre miles de futbolistas de clubes profesionales”.

Explicó que “tuvimos la suerte de que en la UNVM hubo una camada de futbolistas locales compuesta por Liendo, Salvai, Ballatore que empalmaron como alumnos articulados de la UNVM, y logramos 3 o 4 títulos consecutivos. En un momento nos dijimos ‘esto se nos termina’, por la edad de ellos, y ya se recibían. Así surgió la idea de seguir juntos y federarnos en la Liga Villamariense a través del proyecto que presentamos en la UNVM”.

Bernadó fue el padre de la criatura. “Soy sincero: al principio no nos dieron bola. Me doy cuenta de los miedos que tenían ahora, cuando veo que somos resistidos”.

“Por cabezas duras, insistimos. Al asumir Martín (Gill) como rector, que es muy futbolero, nos dio vuelo para poder llevar adelante ese proyecto que se inició en 2011 con la base del equipo que ganó los Juegos Universitarios”, resaltó.

Destacó que “conformamos un equipo competitivo, y siempre dije que iniciamos un proyecto al revés de cómo se debe iniciar. Fue de arriba hacia abajo, en vez de ser de abajo hacia arriba. Fue un error”.

Resalta que “debimos empezar con las divisiones inferiores, generando valores para plasmar con el tiempo el trabajo realizado en la Primera. La buena base que teníamos era de jugadores grandes, y armamos reserva y primera”.

“Siempre entendí que un club se hace fuerte desde inferiores”, dijo.

Explicó que “contemplando que pertenecemos a una entidad educativa, armamos un proyecto social y deportivo sin considerar que fuera un proyecto superador. La idea siempre fue jerarquizar la Liga con el mejor trabajo posible”.

“Cometimos el error de ganar los dos campeonatos en 2011”, dijo.

Las consecuencias del éxito

Joselito Bernadó indicó que “los dos títulos en el primer año de competencia en la Liga, fueron un error porque nos complicó la imagen ante el resto de los clubes”.

Estimó que “confundimos a todos. Varios equipos nos habían abollado los palos, pero fuimos bicampeones. Eso subió la vara de una manera increíble”.

Recordó que “la sociedad y el periodismo pensó que veníamos a comernos en dos años a Alumni, y la verdad es que los únicos que teníamos en claro que no era así, éramos nosotros”.

Destacó que “pasaron 4 años sin que ganáramos nada. Se ajustó a la realidad, al paso a paso que entendemos lógico los profesores de escuela, que creemos que los proyectos sólo se cumplen a largo plazo”.

Resaltó que “después de esos 5 años empezamos a ver una serie de resultados propios del trabajo del proyecto. Uno siempre quiso ganar, pero la idea es armar una estructura de club, que nos permita crecer deportiva y socialmente”.

Ventajas y desventajas

Aclaró que “tuvimos la suerte de viajar a Chile para conocer las Universidades, que se transformaron en clubes. Aprendimos que la única relación que unía a esos clubes con las universidades era el nombre”.

“Son sociedades anónimas. Se privatizan porque es incompatible el funcionamiento de una entidad educativa con una deportiva. Si bien en el origen hay cosas comunes, y existen por ejemplo puntos de conexión en las divisiones inferiores, luego es diferente”, dijo.

Reconoció que “en el marco de la UNVM tenemos la posibilidad de darle a los chicos un apoyo escolar, ofrecerles el centro de salud, y corremos con muchas ventajas con respecto a los clubes de Villa María. Nosotros nunca lo hemos negado, ni desconocido. Pero trabajamos”.

Acotó que “pareciera que nadie lo puede entender, pero lo presentamos en el marco de una institución, entendiendo que los 3 ejes que definen a la UNVM son la parte docencia, educación y extensión”.

Especificó que “la parte de extensión abre las posibilidades a este proyecto deportivo, con 150 chicos de diferentes clases sociales. No es que apuntamos a un club profesional, estamos muy lejos de eso”.

Remarcó que “en el reciente torneo Federal he discutido con mucha gente, especialmente periodistas, que nos recriminaron ser mezquinos, y no armar un gran equipo para ir por un ascenso”.

“No es lo que tenemos proyectado, y realmente no tenemos el presupuesto acorde a un equipo profesional para ascender. Por ejemplo, si tuviéramos la plata para contratar a los 3 delanteros del Bell hubiésemos clasificado. No estamos a la altura del presupuesto del Bell, y tenemos otras prioridades”.

Explicó que “estas dos participaciones en el Federal nos sirvieron de aprendizaje. Nosotros tenemos una mirada formativa para conformar un club. Pero hay diferencias abismales con respecto a los clubes que quieren ascender”.

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