“Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquel pero casi igual” es una frase celebre de Los Rodríguez, mítica banda de rock de los noventa integrada por Andrés Calamaro, Ariel Rot, Julián Infante y Germán Vilella, una combinación exquisita de argentinos y españoles haciendo música.
Bien podría ser el reflejo de Pablo Castro y Ameghino. Diez años han pasado desde que llegó a Villa María para hacerse cargo de las riendas del León.
En ese caminar juntos, agarró al equipo recién ascendido al Provincial A y lo instaló entre los mejores del país, hoy militando en la Liga Argentina.
Además, la institución de la calle San Juan creció y mucho. En infraestructura y como entidad. Codo a codo, fue una década ganada por donde se la mire. Van de la mano y seguirán. Desde el sitio oficial de Ameghino dieron la noticia que la dirigencia extendió el contrato del bonaerense con el objetivo de llegar a lo más alto: la Liga Nacional.
“Son sensaciones difíciles de explicar”, confesó Castro al querer expresarse sobre lo que significa para él que el club siga confiando en su capacidad para conducir al equipo. “Es una mezcla de orgullo y de alegría”, reconoció tras haber sido ratificado en su cargo en la web del León.
Castro, además de dirigir el primer equipo también está involucrado con las divisiones formativas con el objetivo de empezar a dar un orden y organizar a los Leones desde las bases. Mirando hacia atrás, se destaca el hecho de que llevó a Ameghino a ser campeón de la competencia provincial, ascendiendo al Torneo Federal, sostuvo al equipo ahí con campañas que se mejoraron temporada tras temporada, y logró asentar al club en la competitiva y siempre difícil Liga Argentina, también mejorando los números temporada tras temporada.
“Tuve la suerte de encontrar a Pablo Giraudo, que es un soñador y una persona con unas ganas de crecer día a día, con quien nos fuimos retroalimentando los sueños de uno y otro”, remarcó sobre el director general del proyecto Ameghino y vicepresidente del club.
En ese sentido, dijo que siempre “nos fuimos apoyando, trabajando en equipo, con un montón de gente, pero donde cada uno de su parte quiso hacer crecer el club desde el inicio, a hoy una estructura profesional”.
Y por el gran sueño irán. De la mano, juntos. Pablo Castro y el León.

