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El kinesiólogo Ezequiel Beliera: "Viví un año soñado, fue todo una linda locura"

El profesional fue parte de Leñadores de Durango y Plateros de Fresnillo en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional de México. A principio de año acompañó a la selección argentina de taekwondo en Kazajistán.

Un año soñado. El kinesiólogo y fisioterapeuta villamariense Ezequiel Beliera vivió un 2021 cargado de adrenalina y cumpliendo objetivos.

A principio de año estuvo en Kazajistán, acompañando la preparación de la selección nacional de taekwondo de cara a los Juegos Olímpicos.

Al regreso de esta experiencia, se encontró con la propuesta de Sebastián Sucarrat, que había estado trabajando en Ameghino hace un tiempo, allí forjaron una relación. Sucarrat estaba de asistente de equipo en Leñadores de Durando, ahora es el entrenador principal y lo llamó para sumarse. Pero la historia de Beliera en México no quedó solo en Durango, sino que también fue parte de Plateros de Fresnillo, equipo que es dirigido por José Pidal y jugó la final del campeonato.

“Partí el 12 de agosto, tuvimos 15 días de pretemporada, allí jugamos un torneo amistoso en Chihuahua y el 1° de septiembre comenzó el campeonato oficial. El 22 de octubre culminó la fase regular y clasificamos a los playoffs, donde caímos en el primer cruce contra Fuerza Regia y quedamos afuera”, cuenta el profesional que en Villa María trabaja en Jockey Club y Ameghino.

-¿Qué análisis hacés de tu temporada?

-En Durango fue buenísima. Teníamos un presupuesto bajo, respecto a los otros equipos, había muchos jugadores mexicanos y algunos extranjeros. El equipo jugó bien, les ganamos a rivales superiores. Luego caímos en los resultados pero accedimos a los playoffs, que era el objetivo del torneo.

-¿Cómo se da la llegada a Plateros de Fresnillo?

-“Pepe” Pidal había estado entrenando en Leñadores con Sucarrat y cuando quedamos afuera, en Plateros necesitaban reforzar la parte de fisioterapia. Me llamaron, me preguntaron si me quedaba en México o regresaba al país y me invitaron a sumarme a trabajar en conjunto con el fisioterapeuta que tenían. Llegamos a la final de la conferencia y perdimos en el último partido con Fuerza Regia, que luego fue el campeón del torneo tras derrotar a Astros de Jalisco.

- Ya de regreso en Villa María, ¿estás conforme con la decisión que tomaste al emigrar?

-Fui con incertidumbre, es una de las mejores ligas de América y del mundo. Es una competencia corta, pagan muy bien y por eso los jugadores talentosos la eligen. Con el correr de los años ha crecido y tiene cada vez más volumen.

Mis inquietudes pasaban por saber si estaba a la altura de la competencia y me di cuenta de que el trabajo es el mismo.

-¿Qué diferencia había con tus trabajos de Villa María?

-Tengo la filosofía siempre de trabajar en lo preventivo, no esperar a que el jugador se lesione para empezar a trabajar. En nuestro país es más normal ir evaluando y detectando diferentes situaciones en los deportistas y a partir de allí se hacen planes para que no se lesionen y completen la temporada, con lo cual fui a realizar lo mismo. Me fue bien, cambia la calidad de jugadores por la experiencia y el rodaje internacional que tienen, llegan de jugar ligas top del mundo y por ahí desde mi lugar tenés que ganar la confianza del jugador, una vez que sucede el trabajo es el mismo que hago en Ameghino que el de México, por ejemplo.

-¿Con qué planteles te encontraste?

-Encontré a jugadores obedientes, un grupo joven y nos entendimos muy bien. El entrenador me conocía y el trabajo era en conjunto. Cuando pasé a Fresnillo, me encontré con otro plantel, ya que era uno de los candidatos y había jugadores de renombre, fue corto el tiempo que tuve para ganar la confianza que anteriormente mencioné, ya venían trabajando con otro profesional y simplemente me sumé y de a poco aporté los conocimientos.

-¿Qué opinión te merece la liga mexicana?

-La liga está creciendo a pasos agigantados, como la paga es buena llegan jugadores que han pasado por la NBA, España, Italia o Japón por citar torneos importantes. El año que viene se va a estirar algunos meses más y después cuenta con todo el show que tienen estas ligas. Espectáculos en vivo afuera de la cancha, mascotas, porristas, artistas en el medio tiempo, es increíble, los estadios llenos. Todo eso me encantó. Me sorprendió el nivel y el tamaño de los jugadores, la talla.

Beliera además agregó: “No tuve ningún problema, me fue muy bien tanto con los jugadores como así también con los entrenadores. Fue una experiencia súper positiva”.

La compañía de la familia

“La idea de la visita de mi familia siempre estuvo. Originalmente teníamos pensado que vayan a finales de septiembre hasta que yo termine la liga y después nos íbamos a quedar de vacaciones. Por suerte salió como lo planeamos.

No estoy acostumbrado a estar lejos de mi casa, si bien viajo con Ameghino no se compara con esto que vivimos. Se nos hacía difícil a todos, por eso que hayan podido ir, fue espectacular. Lo disfruté, estaba con mi familia y trabajando en el exterior, de hecho me acompañaban en los partidos, en algunos viajes, conocimos mucho, disfruté mucho el día a día. Salió redondo”.

Para finalizar, Beliera, que todo en su vida ha sido a base de esfuerzo y superación, comentó: “Fue un año que fue una locura. Me salió todo bien, no lo hubiese imaginado. Kazajistán parece que quedó opacado con esto. Tenía el gran sueño de representar a la Argentina en alguna disciplina y se me dio en la preparación olímpica de Lucas Guzmán. Fue increíble, por otro lado quería tener la chance de trabajar en una liga profesional en el exterior, como el deportista busca estar a la elite uno como fisioterapeuta, también.

Soy un agradecido por todo lo que me pasó. Ojalá que este 2022 se muy bueno también, será difícil superar el 2021, pero con sacrificio y esfuerzo todo se puede dar”.