Villa María | aniversario | partido-justicialista | juan-domingo-peron

“El boca a boca de las abuelas venció a la proscripción del peronismo”

Ayer se cumplió un nuevo aniversario de la muerte del expresidente. El Partido Justicialista local realizó un sentido acto en el cementerio La Piedad.

Brillando en el bronce de la memoria o en el cobre de su busto en el cementerio, la efigie del general Perón fue objeto de veneración como cada primero de julio. Y es que ayer, unos setenta militantes del Partido Justicialista local se dieron cita en las frías calles de La Piedad, entre colchones de hojas secas, panteones vestidos de musgo y diagonales trazadas por arquitectos masones hace más de cien años. Y fue, precisamente, en la entrada de la necrópolis, allí donde se levanta en rojizo cobre dorado la talla que donara la CGT, donde tuvo lugar un breve acto.

Se inició con la ofrenda floral de la presidenta del partido en Villa María, Nora Bedano, junto al legislador José Escamilla; y continuó con el descubrimiento de una placa por Carlos De Falco, Mónica Lazos y Daniel López. Y entonces, tuvo lugar el discurso del único orador de la mañana, el intendente de la ciudad.

Sinfonía de un sentimiento

Martín Gill comenzó señalando la importancia de la fecha en cuestión, al decir que “el primero de julio se ha transformado en un hito que marca la memoria y la lealtad para con un hombre”. Y acto seguido, marcó que “Perón fue desde edad muy temprana un espíritu revoluvionario. Y a esa acción la llevó a cabo mucho antes de ser presidente; cuando el gobierno militar del 43 le encomienda un área de trabajo hasta entonces intrascendente. Sólo bastó una oportunidad desde la gestión pública para que esa secretaría periférica se trasnformara en área central del Gobierno, en espacio de reivindicación de los trabajadores y sus derechos. Y esas acciones le generaron enemistades”.

Y Gill hizo un poco de historia de esas enemistades hasta llegar al 17 de octubre del 45. 

“Fueron los propios camaradas de Perón quienes, bajo el influjo de intereses foráneos, llevaron a cabo el encarcelamiento del general en la Isla Martín García. Pero esa acción puso de pie a los sectores populares que salieron a apoyarlo. Se inició la gesta del 17 de octubre que fue el acta fundacional de un movimiento y el nacimiento de la lealtad no sólo para con un hombre sino para con una idea. No hay en la historia del mundo antecedentes de algo parecido”.

El intendente villamariense remarcó la “visión de movimiento” que tuvo Perón desde su inicio, priorizando “la necesidad de gobernar para las mayorías postergadas y no para las minorías ilustradas. Perón entendió que no era el poder lo que trasnformaba la realidad sino la búsqueda de la justicia social, de la soberanía y de la libertad. Porque desde el inicio de su gestión como presidente la Argentina vivió en todos los indicadores un cambio de época. Con Perón, los  postergados comienzan a ser los privilegiados”.

Y el mandatario describió los dos primeros gobiernos peronistas como “la época de cortar con los empréstitos internacionales que habían endeudado a la Argentina con las potencias  internacionales; fue la época del constitucionalismo social que dejó detrás la mirada liberal y consagró los derechos de la mujer, de los pobres y de los trabajadores; fue la época donde más de la mitad de la patria conoció por primera vez lo que era el derecho a las vacaciones, a la vivienda, a poder pensar en el acceso a la cultura y al deporte. Fue la primera vez que los sectores populares en la Argentina se sintieron representados y que la mujer empezó a tener un rol protagónico. No sólo por el espacio que el general les dio en la estrucura del partido sino también por Evita, su esposa; esa unión de corazones que cambió para siempre a todo el pueblo argentino”.

Y, además, remarcó que “el odio de los que habían sido dueños de la Argentina se multiplicó. Ellos fueron los primeros en advertir lo peligroso de esta unión y por eso fueron a fondo con un Golpe de Estado, y luego mancillando el cuerpo de Evita y condenando al exilio al general; al político y dirigente más amado por la patria. Sin embargo, cuando las cosas se graban en el corazón de la gente, ni la proscripción ni el ocultamiento puden hacer olvidar”.

Y a raíz de esto, llegó el momento más emotivo de su charla. “Todas las semanas que visito a mi abuela, no pasa una vez que no me hable de Perón. Para que un dirigente siga en el corazón de una persona después de tantos años, es que su labor no fue en vano. Pienso que el boca a boca de las abuelas como la mía fue lo que venció la proscripción delperonismo y salvaron su memoria. Y por eso es que hoy lo venimos a honrar, como cada primero de julio, con un corazón agradecido”.

Y cerró su discurso haciendo un diagnóstico del peronismo actual.

“Cuando vamos a la historia, nuestras diferencias empiezan a desaparecer. Y ese es el camino. Tenemos que recuperar un peronismo que sepa construir mayoría en democracia, una propuesta superadora que le devuelva al pueblo argentino la felicidad. Hoy vivimos una época donde los mismos paradigmas que generaron el movimiento justicialista vuelven a estar presentes: la quita de derechos a los trabajadores, la falta de una política de desarrollo industrial, el recorte y la falta de inversión a la accesibilidad y a la salud, a la cultura y al deporte; y una vuelta a las recetas económicas del endeudamiento a costa de los intereses de la mayoría. Y ese escenario reclama de un peronismo renovado que sea capaz de devolver a los argentinos, esa felicidad perdida”.



Iván Wielikosielek  Redacción Puntal Villa María

Comentá esta nota

Noticias Relacionadas