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Visibilizando el trastorno en el habla

La tartamudez es una realidad de la cual poco se habla. Las personas que tartamudean saben lo que quieren decir pero tienen dificultades para decirlo. Puntal Villa María conversó con una profesional, quien brindó detalles de esta disfluencia

El lenguaje oral es nuestra principal herramienta para comunicarnos; sin embargo, en ocasiones puede fallar por la aparición de trastornos funcionales del habla como las dislalias, la dislexia o la tartamudez.

La tartamudez es la disfluencia más habitual; un trastorno del habla que consiste en una alteración del ritmo y la fluidez verbal, que se caracteriza por repeticiones indeseadas de sílabas, palabras o frases, acompañadas de interrupciones espasmódicas de la conversación, que producen angustia y son difíciles de controlar.

En las últimas semanas este término adquirió notoriedad, luego de que el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, comunicara en vivo y en directo, a través de los medios de comunicación, las novedades sobre la votación y el escrutinio del pasado 14 de noviembre. Tras su intervención, las redes sociales fueron el epicentro en donde los miles de usuarios consultaban el motivo por el cual él habla así. En el marco de esa situación, Puntal Villa María dialogó con la fonoaudióloga Milagros Ortiz - MP: 8853 – (@ambitosalud), quien explicó qué es la tartamudez, cómo se adquiere y si tiene solución.

Entrevista

-¿Qué es la tartamudez?

-La tartamudez es una alteración en la fluidez del habla que se caracteriza por repeticiones de sílabas, sonidos o bloqueos. Lo más común es que se presente cuando los niños empiezan a desarrollar su lenguaje, entre los 2 y 5 años. Esto no quiere decir que no pueda aparecer en una edad más avanzada.

Cuando hablamos de disfluencia o tartamudez hacemos referencia a un trastorno en la comunicación que se caracteriza por un exceso de tensión en los músculos que intervienen en la producción verbal, como repeticiones, bloqueos, aspiraciones, gestos, produciendo una irrupción en la fluidez, por eso hablamos de disfluencia. Es muy importante aclarar que esto no disminuye ni afecta la capacidad personal, intelectual ni psíquica de la persona.

Cuando hablamos de fluidez verbal, hablamos de niveles normales de continuidad, velocidad y facilidad. En la disfluencia, en lugar de continuidad, hay irrupciones; en lugar de velocidad estable, hay una velocidad aumentada, disminuida o variada de manera permanente. En lugar de facilidad, hay un esfuerzo o incomodidad al hablar.

-¿Existen terapias o tratamientos que lo resuelva?

-Al no estar hablando de una patología, no usamos el término "cura". Se puede revertir o mejorar, siempre y cuando se intervenga cuanto antes empezando un tratamiento fonoaudiológico especializado. Si se interviene antes de los 6 años de edad, el 80% de los niños suele restablecer su función en el habla.

-¿Y en la edad adulta?

-En un adulto este trastorno no puede revertirse, pero sí hay una variedad de tratamientos que ayudan a mejorarlo. La edad de la persona, los objetivos de comunicación y otros factores deciden el tipo de tratamiento correcto. Para ello es importante acudir a un especialista para decidir los mejores tratamientos para esa persona. De igual manera, lo más importante es respetar el tiempo de la persona, es decir, no interferir sugiriendo que hable tranquilo, que respire, ni completar las frases que este no puede decir de manera fluida. Sugerimos siempre a familiares o amigos de pacientes que padecen este trastorno que pongan atención en el contenido y no en la forma en que lo está diciendo.

-¿Se conocen las causas que lo desencadenan?

-La causa es multifactorial, desde la genética, que juega un rol muy importante, hasta la dinámica familiar en cuanto a demandas, nivel de exigencia, etc. Se presenta más en varones que en mujeres; según los relevamientos conocidos sobre el tema, indican que, de 5 personas tartamudas, 4 son varones.

No existe ninguna relación que vincule a la tartamudez con la inteligencia. Los nervios no causan la tartamudez. Tampoco deberíamos creer que las personas que tartamudean son propensas a experimentar nervios, temor, ansiedad o vergüenza. Tienen las mismas características de personalidad que aquellas personas que no tartamudean.

La tartamudez no puede ser “incorporada”. Nadie sabe aún la causa exacta de su manifestación, pero estudios recientes indican que la historia familiar (genética), el desarrollo neuromuscular y el medioambiente del niño, incluyendo la dinámica familiar, juegan un papel importante en el inicio de la tartamudez.

-¿Cuáles son las principales dificultades que sufren las personas tartamudas?

- Ciertas situaciones, como hablar en frente a un grupo o hablar por teléfono, pueden ser particularmente difíciles para la gente que tartamudea. Sin embargo, la mayoría de las personas que tartamudean pueden hablar sin hacerlo cuando hablan consigo mismas, cuando hablan al unísono junto con otras personas o cuando cantan.

“Es importante darles luz a este tipo de trastornos que durante muchos años giraron en torno a ellos, muchos mitos y pocas verdades. Sugerir que la persona piense lo que quiere decir antes de hablar, o que respire y trate de relajarse solo contribuye a que la persona tome mayor conciencia de la dificultad que está teniendo, haciendo que la tartamudez sea más severa. Lo mejor que podemos hacer para acompañar aquellas personas que lo padezcan es la escucha paciente y modelar un habla lenta y clara”, concluyó.