La Cancillería de Irán reclamó ayer a la Embajada Argentina en Teherán la suspensión “inmediata” de la prohibición de abandonar el territorio a cinco iraníes de la tripulación del avión que está retenido en Ezeiza desde el 8 de junio, bajo sospecha de estar involucrado en actividades de apoyo al terrorismo.
El canciller Hossein Amir Abdollahian expresó en un comunicado “la profunda preocupación del Gobierno iraní y de las familias de la tripulación iraní por la retención de sus documentos de viaje y la restricción de abandonar el país, lo que constituye una violación de los derechos humanos”.
“Irán pide al Gobierno de Argentina que cumpla con sus deberes y responsabilidades poniendo fin a las restricciones y facilitando la salida inmediata de los cinco miembros de la tripulación iraní”, señala el texto.
Agrega que “el estatus del avión venezolano y de los miembros de la tripulación iraníes es completamente legal en el marco del derecho internacional y de las convenciones aéreas, por lo que no hay lugar a investigar a los ciudadanos iraníes”.
La posición argentina en la materia es que “el tema está en la Justicia”, a la que corresponde “dictaminar los pasos a seguir en la causa” y así se señaló en la respuesta oficial de la embajada en Teherán al gobierno iraní.
La tripulación, cinco iraníes y catorce venezolanos, tiene prohibido abandonar la Argentina mientras la justicia investiga un posible nexo con los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica de Irán.
Hasta el momento, el juez federal Federico Villena y la fiscal Cecilia Incardona no han avanzado en la investigación, ya que no han podido confirmar la participación en actos de terrorismo de ninguno de los tripulantes.
Sí existen sospechas, sobre todo, sobre el piloto Gholamreza Ghasemi, apuntado por el FBI estadounidense y el Mosad israelí por estar “asociado” a la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC-QF) y Hezbollah, dos organizaciones terroristas acusadas en la Argentina de volar la embajada israelí y la Amia.
El FBI también confirmó a la Justicia que la Fuerza Quds utilizó a la aerolínea Mahan Air, a la que perteneció el avión transferido a Venezuela, para ejecutar acciones terroristas en Medio Oriente.

