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Para los empresarios, el proyecto de renta inesperada "es un retroceso"

Según la AEA, "en la Argentina hay una muy elevada presión tributaria para el sector formal de la economía que creció muy fuertemente en los últimos 20 años"

La Asociación Empresaria Argentina (AEA) rechazó ayer el proyecto de ley para crear un impuesto a la renta inesperada, por entender que constituye "un retroceso".

"En la Argentina hay una muy elevada presión tributaria para el sector formal de la economía que creció muy fuertemente en los últimos 20 años. Por eso, la propuesta de un impuesto a la renta inesperada es un retroceso", sostuvo el presidente de AEA, Jaime Campos.

En el marco de una jornada organizada por AEA bajo el lema "El sector privado es el factor clave para el desarrollo", Campos alertó: "Mantener déficits públicos permanentes siempre fue una de las causas centrales de la alta inflación y de nuestro subdesarrollo".

En ese sentido, consideró que la sustentabilidad fiscal "es imprescindible para evitar la inestabilidad y las crisis recurrentes".

“Moneda respetada”

El dirigente sostuvo, por otra parte, que la Argentina debe contar con una "moneda respetada por la ciudadanía y un requisito básico para ello es que las cuentas públicas estén equilibradas", a la vez que añadió: "Debemos recuperar la legitimidad monetaria mediante un acuerdo económico amplio y consensuado".

También afirmó: "El ámbito propio de las empresas privadas debe ser respetado. En tal sentido, la injerencia del Estado en la toma de decisiones empresariales, como en materia de controles de precios, no dinamiza la economía del país".

A su criterio, el país "debe prepararse para aprovechar las oportunidades que existen en diversos aspectos de materia económica, que se incrementaron por los cambios acontecidos en el sistema internacional".

Para ello, resaltó la necesidad de contar con "reglas de juego claras que brinden previsibilidad a los inversores".

Campos señaló además: "El único camino para generar más empleo e ingresos e ir hacia el desarrollo sostenido es a través de permitir y estimular las energías del sector privado para emprender, desarrollar nuevos proyectos, a invertir y a conquistar mercados externos".

Muchos exfuncionarios macristas

En el encuentro organizado por AEA -en el que celebró su vigésimo aniversario- contó con alrededor de trescientos invitados, entre los que se observó una importante presencia de exfuncionarios del gobierno Mauricio Macri.

"Me pareció un ministro hábil", fue la respuesta del empresario Cristiano Rattazzi al ser consultado por Télam sobre la exposición de Guzmán.

De todos modos, en muchos de los presentes dominó el convencimiento de que la iniciativa "no será aprobada en el Congreso", como confió la extitular de la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones Beatriz Nofal, una de las pocas mujeres presentes en el Salón Retiro del Sheraton Hotel.

Los economistas Daniel Marx y Orlando Ferreres, ambos exfuncionarios en diferentes tramos de la presidencia de Carlos Menem, se limitaron a decir que Guzmán "dijo lo que tenía que decir" en el encuentro.

Entre los presentes que formaron parte de la administración Cambiemos también se destacaron el expresidente del Banco Nación Javier González Fraga y los exministros de Economía Alfonso Prat Gay y Hernán Lacunza.

También estuvieron como invitados el exministro de Producción y Trabajo Dante Sica; el economista y ex residente del Banco Nación Carlos Melconian; el extitular de la Afip Alberto Abad y el exsecretario de Energía Gustavo Lopetegui, entre otros.

“Es una sobrealícuota por un año”, dijo Guzmán

El ministro de Economía, Martín Guzmán, defendió enfáticamente ayer el proyecto de renta inesperada, por entender que esa iniciativa permitirá que el país "progrese sobre bases de equidad".

"Renta inesperada no es un nuevo impuesto. Es una sobrealícuota de un año en un contexto de guerra en Ucrania que ha generado un gran problema distributivo en todo el mundo", explicó el ministro.

Además, comentó que hay países "que ya lo adoptaron, para sectores específicos. Por eso, para nosotros es importante, porque el Estado tiene la responsabilidad de establecer reglas de juego para una sociedad que progrese".

Compartir el progreso

"Es que no hay progreso si el crecimiento no es compartido. Cuando pasa algo tan extraordinario, como la guerra, nuestra responsabilidad es actuar para que la Argentina progrese sobre bases de equidad", enfatizó Guzmán.

El jefe de Palacio de Hacienda se expresó así al disertar en el cierre del foro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), horas después de que el presidente de esa entidad, Jaime Campos, dijera que el proyecto de renta inesperada "es un retroceso".

Guzmán consideró que la presión tributaria en la Argentina "es más baja que el promedio de la Ocde. Pero el problema es la informalidad. Si tuviéramos niveles de formalidad como los países de la Ocde, la discusión sería otra".

"Por eso, acá tratamos de actuar con pragmatismo, sin ideologías. La sostenibilidad fiscal es un activo: si se toman medidas que le generen un daño mayor al Fisco, eso va a provocar mayor inestabilidad", enfatizó.

En consecuencia, resaltó que desde el Gobierno "tratamos de adecuar para adaptar ciertas cuestiones de la estructura tributaria. A nivel nacional, hay 28 impuestos, de los cuales 12 recaudan el 95% del total. El punto central es favorecer la formalización de nuestra economía".

Guzmán rechazó las iniciativas que apuntan a dolarizar la economía. "La Argentina no puede abandonar el camino de construcción de una moneda respetable, más fuerte. Abandonar la moneda es reconocer una derrota como Estado-Nación. Por eso, las propuestas de dolarización que andan dando vueltas no tienen sentido y dañarían fuertemente a la República", subrayó. También defendió el rol del Estado en la economía y, en ese sentido, consideró que si bien el sector privado "es un motor fundamental de la economía, el sector público tiene un rol fundamental para generar condiciones de mayor dinamismo para el sector privado".

Según el ministro, "los países que se han desarrollado han podido conjugar un sector privado importante con un Estado que favorece esa pujanza. Es un problema cuando el Estado sale de la escena y achica sus inversiones en educación, en desarrollo científico, en infraestructura pública".