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Quirno confirmó el retiro de Argentina de la OMS

Así lo indicó en Canciller a través de un mensaje en sus redes sociales tras cumplirse un año de haber realizado la “notificación formal”

 

El ministro de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina, Pablo Quirno, confirmó este martes “el retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS)” y lo hace tras cumplirse un año de haber realizado la “notificación formal”.

“Hoy se hace efectivo el retiro de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cumplirse un año de la notificación formal realizada por nuestro país”, señaló en un mensaje que difundió en su cuenta de la red social X.

Asimismo, añadió: “La Argentina comunicó esta decisión mediante una nota dirigida al Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, en su carácter de depositario de la Constitución de la OMS, el 17 de marzo de 2025. De conformidad con lo establecido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, el retiro se produce un año después de realizada esa notificación”.

“Nuestro país continuará promoviendo la cooperación internacional en salud a través de acuerdos bilaterales y ámbitos regionales, resguardando plenamente su soberanía y su capacidad de decisión en materia de políticas sanitarias”, culminó Quirno.

Al dejar la OMS, Argentina prescinde de sus certificaciones y normativas para la industria farmacéutica. Si bien la ANMAT mantiene su autonomía para aprobar medicamentos, el país deberá buscar nuevas alianzas con agencias regulatorias de referencia como la FDA (EE.UU.) o la EMA (Europa). La viceministra Cecilia Loccisano reforzó esta idea: “Vamos a seguir coordinando con otros países para resolver las situaciones que tengamos que enfrentar”.

La medida reabre el debate sobre el rol de los organismos supranacionales. Para la administración de Milei, estas organizaciones han desviado su propósito inicial, convirtiéndose en espacios de presión política que vulneran la soberanía de los Estados.

La salida de Argentina podría generar un efecto dominó en otros países que cuestionan la burocracia sanitaria global. Hacia adelante, el éxito de esta política dependerá de la capacidad del país para sostener acuerdos bilaterales y regionales que garanticen el acceso a nuevas tecnologías médicas y tratamientos esenciales sin la intermediación de la agencia de Naciones Unidas.