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Un laboratorio argentino empezó la producción de la vacuna Sputnik V

Se trata de Richmond, que lo hace a través de un acuerdo con el Fondo Ruso de Inversión Directa. La fabricación en gran escala en el país comenzará en junio. El presidente Fernández manifestó su beneplácito por el anuncio

La vacuna contra el coronavirus Sputnik V comenzó a ser producida en la Argentina mediante un acuerdo entre un laboratorio privado y el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), y se espera que la fabricación a gran escala en el país arranque en junio próximo.

"Laboratorios Richmond lanzó la producción de la Sputnik V en la Argentina, el primer país de América Latina en fabricar la vacuna", informó la cuenta oficial del Centro Nacional de Microbiología y Epidemiología Nikolay Gamaleya, de Rusia.

Junto al anuncio, se publicó un video con las primeras dosis producidas en el país.

"Estamos muy contentos por la posibilidad de producir la vacuna Sputnik V en la Argentina. Ya estamos protegiendo a una parte importante de nuestra población con esta vacuna y está dando excelentes resultados", remarcó el presidente Alberto Fernández.

Y agregó: "Será una gran oportunidad para avanzar en la lucha contra la pandemia, no sólo en la Argentina, sino también en Latinoamérica".

Según se informó en un comunicado oficial, la producción a gran escala de la vacuna en Argentina comenzará en junio próximo.

Control de calidad

El RDIF y sus asociados facilitaron la transferencia de tecnología para la planta de Laboratorios Richmond: el primer lote será enviado al Centro Gamaleya para "un control de calidad".

Si el control de calidad supervisado por el Instituto Gamaleya diera bien, se comenzaría a avanzar con todos los siguientes pasos para importar a Argentina el antígeno y escalar el formulado para acelerar la velocidad con que el país contará con dosis de Sputnik V.

En la Casa Rosada aclararon a NA que los pasos que resta concretar "son muy complejos y desafiantes", pero ratificaron el gran avance que se realizó hasta ahora.

El gobierno nacional llamó a la "prudencia" ante la noticia, porque "se necesitan insumos para poder envasar esa sustancia activa que nos van a mandar".

"Es una gran noticia que lo podamos hacer, pero paso a paso", expresaron fuentes oficiales, y destacaron: "En el corto plazo, si los estándares de calidad son óptimos, vamos a poder hacer el envasado en Argentina".

Además, indicaron que esperan que "todo el proceso de la vacuna Sputnik se haga en la Argentina a fin de año o los primeros meses de 2022".

En esa línea, precisaron que los reactivos llegaron al país "en un avión hace dos semanas", y aclararon que la noticia sólo la conocían el presidente Alberto Fernández; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y la asesora presidencial Cecilia Nicolini.

En cuanto a plazos para contar con la Sputnik V en Argentina, en el Gobierno indicaron que "hay que ser muy prudentes porque es un proceso biológico que puede tener demoras y dificultades hasta alcanzar los niveles óptimos".

El CEO del RDIF, Kirill Dmitriev, destacó que "la Argentina fue el primer país de Latinoamérica en aprobar la Sputnik V y en aplicarla a la población".

"Hoy estamos felices de anunciar que la Argentina se convierte en el primer país de la región en lanzar la producción de la vacuna. Sputnik V está aprobada en más de diez países de América Latina y Central y la producción en la Argentina ayudará a facilitar el envío a otros socios de la región", celebró el funcionario ruso.

Por su parte, el presidente de Laboratorios Richmond, Marcelo Figueiras, señaló: "Estamos orgullosos de tener el apoyo del RDIF, que ha confiado en nuestra plataforma técnica y científica para producir la vacuna Sputnik V en la Argentina".

"Celebramos este reconocimiento que será recompensado con trabajo, compromiso y profesionalismo, para facilitar la disponibilidad de la vacuna en el menor tiempo posible para la Argentina y la región", enfatizó.

Un millón de dosis por mes

La Argentina se convirtió en uno de los pocos países en donde se producen vacunas contra el coronavirus. Al trabajo que realiza mAbxience en alianza con AstraZeneca, se sumó un proceso que se había mantenido en secreto hasta hoy.

El laboratorio Richmond informó formalmente ante la Bolsa de Comercio de Buenos Aires que fabricó y envió recientemente dosis de Sptunik V a Moscú con el objetivo de obtener la aprobación rusa para iniciar la producción masiva en una de sus plantas ubicadas en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas.

Allegados a la compañía especificaron a Infobae que los lotes enviados a Rusia incluyen 21.176 dosis que serán testeadas y sometidas a pruebas de calidad en el Instituto Gamaleya como paso previo a su fabricación en escala. Este proceso es parte de un entendimiento que se firmó el 25 de febrero entre el Fondo Ruso de Inversión Directa y el laboratorio, que podría convertirse en un hito significativo en la lucha contra el avance del virus en la Argentina.

El proyecto no es novedad para las autoridades locales. De hecho, la semana pasada hubo funcionarios que visitaron en secreto la planta bonaerense, entre ellos el ministro de Salud de Axel Kicillof, Daniel Gollán, y el presidente de Diputados, Sergio Massa.

Marcelo Figueiras, presidente de Richmond, se encuentra en Rusia junto a su equipo de trabajo para supervisar las pruebas y cerrar los detalles del método de trabajo que podría ponerse en marcha en pocos días. Recientemente posteó una foto en su cuenta de Instagram: “Hay equipo, pasión, mucho trabajo, emoción y ganas en el Gamaleya Nacional Institute of Epidemiology and Microbiology”, escribió.

El empresario ya había estado en la capital rusa a principios de año para firmar el acuerdo que le posibilitó empezar a fabricar las primeras dosis de la vacuna en la Argentina. En el embarque que partió hace unos días rumbo a Moscú, hay tres lotes que incluyen los componentes 1 y 2 de la fórmula. Fueron el resultado de un trabajo en conjunto realizado en los últimos dos meses por científicos argentinos y rusos.

Tras la firma del acuerdo en febrero, se había anunciado que la producción de las dosis comenzaría recién dentro de un año. Pero los tiempos se precipitaron y los argentinos podrían empezar a inocularse con una fórmula elaborada en su país mucho antes de lo previsto.

Fideicomiso

Con la aprobación final, el laboratorio quedará en condiciones de empezar a producir un millón de dosis al mes en su planta actual, escalable hasta cinco millones. A la par, la compañía trabaja en la conformación de un fideicomiso de entre 70 y 100 millones de dólares para la construcción de una nueva planta que tendrá la posibilidad de fabricar hasta 500 millones de dosis por año. Fuentes del mercado aseguran que el proyecto generó un fuerte interés inversor que le garantiza suscripciones por el doble de los fondos requeridos.

Por lo pronto, las acciones de Richmond treparon ayer 33,2 por ciento luego de que se diera a conocer la iniciativa. De ese modo, los títulos de la empresa pasaron de los $ 194 al inicio de semana a los $ 258 sobre el cierre de ayer.