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Se perdió el rumbo y ya no es fácil identificar los objetivos

Los clubes de fútbol de la ciudad y la región están desesperanzados. En cuarentena, no saben para qué lado disparar cuando regrese la actividad. El calendario se acotó, un torneo sin público no les sirve. Hace años perdieron la dirección

Los directivos de los clubes de la Liga Villamariense están desesperanzados. En plena cuarentena, con los miedos encima y las puertas cerradas, lo único que se agigantan son las deudas y las dudas.

No hay certezas. Nadie sabe cuándo volverá a girar la redonda en la ciudad y la región y lo que parecía una locura cuando desde esta columna invitamos a pensar en reactivar el fútbol local a partir de septiembre, es ahora un sueño.

El fútbol tiene que volver. Es un gran negocio en el mundo. Pero es el fútbol profesional el que salvará su ropa y una vez más negará y dejará al desamparo al fútbol amateur en el interior del país.

AFA no le destinó 1 peso a las Ligas de lo recibido por Fifa y Conmebol, pero sí a los clubes de la B, C y D. Reflexionar cuándo se perdió el rumbo en el fútbol argentino es caer en el baúl de los recuerdos. Por lo pronto, en esta tierra en la que surgieron tantos cracks para el fútbol argentino, nunca se logró el objetivo de enfrentar a los 5 grandes. ¿Cuándo fue la última vez que fuiste ilusionado a una cancha local?

Un poco de historia

“¿Cuándo te ganó el orgullo y escogiste el llanto?

¿Cuándo? ¿Cuándo volverás a ser lo que no fuiste nunca?”.

La “letra” de Arjona no quita el dolor por tanta espera, que desespera. Pero invitamos a reflexionar.

Los torneos de la Liga local tienen un campeón y ese parece ser el límite de gloria en la actualidad.

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El 15 de abril de 2018, Alem cayó en semifinales ante Juniors. Plaza Ocampo llena despidió al “león”. Fue la última vez que la gente creyó.

El 15 de abril de 2018, Alem cayó en semifinales ante Juniors. Plaza Ocampo llena despidió al “león”. Fue la última vez que la gente creyó.

Sólo llena canchas en las finales. Equipazos, como el tricampeón de Alumni en 2001, 2002 y 2003, condujeron a torneos de la AFA permanentes, en el que se logró un ascenso al Argentino “A” en 2006.

Ese pareció el último gran año del fútbol local, porque además Alem ganó el torneo Provincial y llevó esa copa a sus vitrinas, que hacía poco habían conseguido el “fortinero” (por última vez en 2001) y Unión Central (en 2002).

Pero en los años 70 se abrió camino a los viejos Regionales y Provinciales. En los 80, Alumni estuvo dos veces a un paso de los Nacionales. ¡Explotaban las canchas!

Se negó ese sueño dos veces (ante Estudiantes y Unión San Vicente) de enfrentar a los grandes del país. Los 90 les dieron lugar a grandes equipos, sin dinero suficiente para alcanzar ascensos en torneos del interior inviables desde el aspecto económico.

La AFA sólo quería a las Ligas para votar a Grondona. Por eso los Interligas y Provinciales se transformaron en alternativas viables.

Después de aquel histórico 2006, Alumni fue de mayor a menor en el Argentino “A”, hasta descender después de 7 años a duras penas. Ni el equipo bicampeón del “fortinero” en la Liga (2014) devolvió la ilusión de recuperar la tercera categoría del fútbol nacional.

Apenas el equipo de Arzubialde (DT del ascenso y del descenso) dibujó una hazaña al vencer en una Copa Argentina a Talleres por penales en el Kempes (2014), pero caería ante Rivadavia de V. Tuerto.

¿Fue el último hecho histórico?

Quizás. Sin ánimo de ofender a los merecidos campeones de la Liga (algunos equipos serán memorables para sus clubes e hinchas), al pasar las fronteras no brillaron.

En la década del 90, Yrigoyen y Rivadavia jugaron recordados torneos del interior, el “verde” fue subcampeón Provincial ante Pascanas (le había ganado en semifinales al “diablo”); y Playosa fue subcampeón Provincial, tras ganar el “bi” local (1999 y 2000), Alem estuvo muy cerca dos veces (subcampeón) hasta lograrlo en 2006, y fue el último que logró un recordado subcampeonato al caer a Plaza llena ante Atlético Ascasubi (2015).

¿Fue la última vez que un equipo local acarició la gloria?

Quizás. Vale la pena destacar en idéntica medida los subcampeonatos que se adjudicaron enormes equipos de Colón (2010) y Argentino (2012), que cayeron en el Kempes ante Jorge Ross de La Carlota.

Diferente actualidad

La economía es el tema prioritario hoy. ¿Cómo volver tras la cuarentena, sin un peso, con deudas, dudas y temores al coronavirus?

Sería oportuno reubicar los objetivos y unirse en un proyecto. No todos los clubes pueden aspirar a ascensos Nacionales, pero sí a competir con hidalguía, a partir de proyectos que mejoren esta cruel y penosa realidad lejos de la gloria.

Así como Alumni no pudo recuperar la categoría con su bicampeón 2014, pasó el tiempo del bicampeón Yrigoyen (en 2015) y el de Argentino (2016), que cuando jugó un torneo superior demostró estar a la altura al perder ante el ascendido 9 de Julio de Morteros, en el mismo torneo en que Alem cayó en semifinales ante Juniors (2018).

Hoy pareciera que Atlético Ticino la está dejando pasar (campeón 2018 y 2019), luego de que a Universitario no le alcanzó con su bicampeón para clasificar a segunda fase en el torneo Federal. Si fueran unidos podrían pelear diferente.

Encontrar el rumbo

No es el nivel futbolístico, es el proyecto deportivo lo que falla.

Alumni descendió 2 veces y perdió todo lo edificado hasta 2006.

El resto dejó de competir en los torneos Provinciales. No es culpa sólo de la Liga: a nadie le interesó y les quedó grande los nacionales.

El fútbol es un negocio. A la AFA sólo le interesa el fútbol profesional y el metropolitano. Las Ligas no percibirán un peso de los 74 millones que recibió de Fifa y Conmebol (hasta los equipos de la “D” recibirán una parte de esa torta).

En los 70, Talleres traicionó al Interior, que paga el costo por no crear “su propia AFA”. En los 80 la Resolución 1309 fue pactar con el “diablo” (Don Julio). Grondona nos quitó el objetivo (los Nacionales) y se perdió el rumbo con el nacimiento de los torneos del interior.

Estas migajas conducen al caos desde la Primera Nacional hasta el Federal Amateur. Sólo las Ligas con proyectos podrán sostener a clubes con proyectos. No se puede tranzar con AFA, que es aún peor con los “pichones” de Grondona.

Nuestra Liga es fútbol amateur, debe sustentar su rol social y unirse para jugar lo que deba jugar.