Detectan otro canal clandestino en Arroyo Cabral y ya son 21 en el año
La obra hídrica fue desactivada, luego de que el infractor se negara a efectuar los trabajos. Ahora, los costos serán a su cargo, como así también la multa. La Provincia interviene como última opción ante la negativa de los productores
Un nuevo canal clandestino de agua fue detectado días atrás en la zona rural de Arroyo Cabral por personal de la Policía Ambiental, por lo que ya suman 21 las intervenciones de este tipo que fueron desactivadas en lo que va del año.
El procedimiento se realizó en un campo ubicado en proximidades a la población, hasta donde llegó personal de dicho organismo junto a efectivos de la Patrulla Rural y agentes de la regional 14 de la Dirección Provincial de Vialidad.
De acuerdo a lo indicado desde diferentes carteras provinciales, los inspectores arribaron al predio tras corroborar que el canal no contaba con la autorización pertinente. Ante ello, efectuaron dos aperturas a un bordo de tierra que afectaba no sólo a un camino sino también propiedades cercanas “dándole así continuidad a un bajo natural”, se explicó a través de un escueto comunicado.
En virtud de lo actuado, se descarta que el organismo de control realizó el correspondiente labrado de actuaciones para determinar la responsabilidad de quienes hicieron el canal, cuyas identidades no se dieron a conocer.
Igualmente, la desactivación de la obra ilegal es el último paso que aplica la Provincia teniendo en cuenta que se llega a tal instancia “una vez agotadas las vías administrativas y ante el incumplimiento de remediación de las irregularidades por parte de los responsables”, se detalló.
La utilización de maquinaria y mano de obra para desarrollar los trabajos correrán por cuenta del infractor, ya que una vez culminadas las tareas se emite un certificado para que la Provincia reclame al responsable.
Obras ilegales
En lo que va del 2019, contabilizando la de Arroyo Cabral, la Policía Ambiental ya realizó 21 intervenciones de desarticulación de obras hídricas ilegales, a las que se le suma un número no especificado de acciones efectuadas por los propios infractores, ante la intimación del organismo del control.
Desde la Provincia especificaron, con relación a las infracciones más comunes de obras irregulares, que la canalización es la más común, teniendo en cuenta que en muchos de los casos se efectúa sin estudios previos y con la necesidad de tirar, aguas abajo, el exceso hídrico de los campos.
Luego le siguen la colocación de alcantarillas en lugares no habilitados; como así también la profundización de cunetas. En todos los casos se especificó que cada intervención en el terreno vinculada a los excesos hídricos requiere no sólo de un estudio predio por parte de especialistas, sino además de la aprobación de Recursos Hídricos, que en definitiva termina definiendo si realmente es necesario efectuar una obra o no, pero además cuál es la más conveniente luego de analizar diferentes variables.
Otra particularidad que se observó en algunos campos fue la construcción de bordos, que impedían el normal escurrimiento del agua.
Daniel Brusa. Redacción Puntal
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El procedimiento se realizó en un campo ubicado en proximidades a la población, hasta donde llegó personal de dicho organismo junto a efectivos de la Patrulla Rural y agentes de la regional 14 de la Dirección Provincial de Vialidad.
De acuerdo a lo indicado desde diferentes carteras provinciales, los inspectores arribaron al predio tras corroborar que el canal no contaba con la autorización pertinente. Ante ello, efectuaron dos aperturas a un bordo de tierra que afectaba no sólo a un camino sino también propiedades cercanas “dándole así continuidad a un bajo natural”, se explicó a través de un escueto comunicado.
En virtud de lo actuado, se descarta que el organismo de control realizó el correspondiente labrado de actuaciones para determinar la responsabilidad de quienes hicieron el canal, cuyas identidades no se dieron a conocer.
Igualmente, la desactivación de la obra ilegal es el último paso que aplica la Provincia teniendo en cuenta que se llega a tal instancia “una vez agotadas las vías administrativas y ante el incumplimiento de remediación de las irregularidades por parte de los responsables”, se detalló.
La utilización de maquinaria y mano de obra para desarrollar los trabajos correrán por cuenta del infractor, ya que una vez culminadas las tareas se emite un certificado para que la Provincia reclame al responsable.
Obras ilegales
En lo que va del 2019, contabilizando la de Arroyo Cabral, la Policía Ambiental ya realizó 21 intervenciones de desarticulación de obras hídricas ilegales, a las que se le suma un número no especificado de acciones efectuadas por los propios infractores, ante la intimación del organismo del control.
Desde la Provincia especificaron, con relación a las infracciones más comunes de obras irregulares, que la canalización es la más común, teniendo en cuenta que en muchos de los casos se efectúa sin estudios previos y con la necesidad de tirar, aguas abajo, el exceso hídrico de los campos.
Luego le siguen la colocación de alcantarillas en lugares no habilitados; como así también la profundización de cunetas. En todos los casos se especificó que cada intervención en el terreno vinculada a los excesos hídricos requiere no sólo de un estudio predio por parte de especialistas, sino además de la aprobación de Recursos Hídricos, que en definitiva termina definiendo si realmente es necesario efectuar una obra o no, pero además cuál es la más conveniente luego de analizar diferentes variables.
Otra particularidad que se observó en algunos campos fue la construcción de bordos, que impedían el normal escurrimiento del agua.
Daniel Brusa. Redacción Puntal