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"Unión revolucionó la ciudad"

Gustavo Bomprezzi, uno de los héroes del triunfo ante Atenas de Córdoba, resaltó: "Villa María se unió detrás de aquel gran equipo. Jugamos como 90 partidos en 1 año y ascendimos a Liga Nacional B"

Hace 35 años Unión Central le ganó a Atenas de Córdoba en el Salón de los Deportes por 92 a 91.

En aquel momento sólo fue un amistoso de lujo, como tantos que disputó el equipo aurinegro, que desde el torneo local logró ascender con idéntica base (más los americanos) a la Liga Nacional B.

La historia se encargó de darle mayor valor, porque ese Atenas dirigido por Walter Garrone el 12 de junio de 1986 era subcampeón de la Liga Nacional A de Básquetbol, tras caer en la final de 1985 con Ferro, y nunca perdió otro amistoso ante un equipo de una categoría menor.

Y ese Unión Central fue un fenómeno deportivo histórico en la ciudad. Dirigido por Eduardo Menard, pasó con éxito por la Liga Provincial, la Liga Nacional C y de allí, a la Liga Nacional B.

Uno de esos héroes que le ganaron a Atenas, Gustavo Bomprezzi, recuerda: “Ese Unión revolucionó la ciudad. Todos los sectores de Villa María iban a la cancha. Recuerdo que el Salón de los Deportes explotaba. Una vez le ganamos 115 a 100 al Instituto de Arrigoni, Peñaloza y Joel Atkinson, hubo que dejar gente afuera porque no entraban más. Ya parecía normal ver las tribunas llenas y gente de pie”.

“Pato” Bomprezzi confiesa: “Esa noche con Atenas mucha gente se fue antes porque llovió muchísimo. El micro de Atenas se detuvo en Oncativo porque no podía seguir por la ruta. La gente tuvo que esperar más de una hora y media porque no se sabía si Atenas vendría o volvería a Córdoba”.

Acota: “Los que se quedaron vieron un triunfo histórico, de un equipo que tuvo el apoyo de toda la ciudad. Recuerdo a la ‘Bandita de Alumni’ descolgarse desde la Plaza al Salón para alentarnos”.

Remarca: “Era fantástico jugar con ese marco y ese respaldo. Nuestro equipo jugó como 90 partidos en un año, porque del el ámbito local saltó al provincial y luego, al nacional. Ganar la Liga Nacional C con la misma base parecía imposible por la cantidad de viajes y calidad de rivales, pero cuando logramos el ascenso a la Liga Nacional B recién entendimos que éramos un gran equipo”.

La gigantografía colgada en lo alto en el “Gigante de Calle Rucci” reconoce a esos héroes: Daniel Barrientos, Eduardo Menard, Carlos Mario Menard, Luis Delgado, Gustavo Bomprezzi, Alan Pereyra, Néstor Virgolín, Eduardo Klein, Marcelo Coassolo, Fabián Falchetto, Javier Parolín, Gustavo Servino, más los americanos Michael Coleman, Gregory Kelly, Henry Morgan Turner, Ty Kuiper, Winston Morgan y Douglas Shouse.

Bomprezzi remarca: “Jugamos con Francana de Brasil, Instituto, con Estudiantes de Bahía Blanca en el Salón y en Justiniano Posse, con Sport Club Cañadense con ‘Pichi’ Campana, Firmat Football Club y la selección de Córdoba”.

El Provincial de Selecciones

Considera: “Unión de Oncativo ganó el Provincial y nosotros fuimos segundos y clasificamos a la Liga Nacional C. Pero después ascendimos a la Liga Nacional B. Fue una patriada de Eduardo Menard. Mantuvimos la categoría, pero la dirigencia del club debió renunciar a la plaza porque no teníamos cómo cubrir los costos”.

Estima: “Aún hoy me duele el Provincial de Selecciones que se nos escapó ese mismo año, porque se formó un equipo histórico, se jugó en Villa María, y llegamos invictos a la final, pero perdimos con San Francisco de Gerardo Secrestat, Gastón Blasi, Gabriel Andrés”.

Comenta: “En esa selección jugué con Carlos Mario Menard, Ottón Jaskowsky, Roberto Costa”.

El triunfo ante Atenas

Afirma: “Contra Atenas el partido empezó muy tarde por la lluvia. El único que faltó fue Marcelo Milanesio, porque estaba en una gira con el seleccionado, que jugaría el Mundial de España. Vinieron Pratto, Filloy, Ligorria, Blasi, Mario Milanesio, Roberto Costa y Northon Barnhill”.

Señala: “No recuerdo si hubo falta contra Mario Milanesio en el último segundo, pero sí que le hicimos un partidazo a ese Atenas glorioso. Ganarle a esa base del equipo multicampeón con Atenas fue increíble. Ellos estaban muy calientes. Eran muy competitivos en los amistosos y jugaban para ganarlos”.

Recalca: “Esa revolución que se produjo en Villa María fue porque Unión Central era el equipo del pueblo”.

Señala: “Ganamos los torneos locales en 1986, mientras jugábamos el Provincial y clasificamos a la Liga Nacional C con los mismos jugadores. Íbamos todos a Cabral, Oncativo, Río Cuarto, Córdoba o Marcos Juárez. Jugábamos miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo. Y el boom fue cuando llegaron los americanos, pero ascendimos a la Liga Nacional B con los mismos jugadores del club”.

Remarca: “Me fui a San Vicente de Bell Ville cuando Unión desistió de participar. Ascendimos a la Liga C y me llevó Villa Lanteri de San Juan. Estuve dos años y me llevó Banco Rioja. Estaba Carlos Menem y jugamos Liga Nacional B”.

“Esa plaza valía oro”

Asegura: “Esa plaza que ganó Unión Central en la Liga Nacional B valía oro. El club no pudo hacerse cargo cuando dejó Eduardo Menard. Era caro el equipo y muy caros los viajes. Unión desistió, pero con Carlos Mario Menard nos tocó jugar los torneos siguientes de esas categorías y estábamos a la altura con los jugadores del club”.

Recalca: “Fue lo mejor que me pasó en mi vida. Arrancar desde el torneo local, el Provincial y traer dos americanos para jugar ligas nacionales fue una explosión. Fueron campañas históricas”.

Marcado a fuego en la historia

Gustavo Bomprezzi jugó en 4 clubes de nuestro básquetbol. “Yo empecé a los 7 años en Central Argentino con Hugo Scauso, Carlos Altamirano y Julio Liendo. También jugué en Ameghino y Sparta”.

Subraya: “Mi club de barrio es Unión Central. A los 15 debuté en Primera. Nos entendíamos de memoria con los Menard y esos chicos con los que jugué 10 años”.

Afirma: “Fui a Independiente de Trelew, Germinal de Rawson y Brown de Madryn antes de volver a Unión en el 81 y luego lograr ese ascenso a Liga Nacional B. Fui a San Vicente, estaba en gran nivel, y ascendimos en Bell Ville”.

Menciona: “Pasé a Villa Lanteri de San Juan y Banco Rioja. Volví a Sparta en 1990 y me retiré”.

Comenta: “Mis dos pasiones fueron el fútbol y el básquet. Fui el arquero campeón en 1984 con San Lorenzo de Las Perdices y en 1985 jugué la Liga Provincial con Unión. Monetti y Chicco me llevaban de la cancha de fútbol a la de básquet. Arrancaba a las 14 y terminaba a las 24. Me anotaba en todas y siempre jugué por la gloria”.

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