Se agravó el ausentismo escolar en todas las provincias: el 51% de los chicos falta al menos 15 días
Es un informe de Argentinos por la Educación. Córdoba aparece en el noveno lugar entre los 24 distritos:el 39% de los estudiantes de la provincia tiene al menos 15 faltas en el año
El ausentismo escolar subió con fuerza en los últimos años en el país. Según un informe de Argentinos por la Educación, la cantidad de faltas creció en los 24 distritos.
En el informe se hace un detalle provincia por provincia. El parámetro que se toma es la cantidad de alumnos que tienen 15 faltas o más en el año. Córdoba aparece en el noveno lugar, con un 39 por ciento de estudiantes que, en 2024, faltaron al menos 15 días. Dos años antes, la cifra había sido del 37 por ciento. De todas formas, la provincia está por debajo de la media del país, que fue del 51 por ciento en 2024.
El reporte señala que el ausentismo estudiantil creció 7 puntos porcentuales en dos años a nivel nacional y se observan incrementos en las 24 provincias. Según el informe de Argentinos por la Educación, los mismos estudiantes indicaron que el 21% falta entre 15 y 19 días al año; el 20% entre 20 y 29; y el 10%, 30 días o más. Argentina aún no cuenta con un sistema de información que permita hacer un seguimiento preciso y oportuno del problema en el país.
Los datos surgen del informe “Ausentismo: ¿qué sabemos acerca de cuánto faltan los estudiantes de secundaria?”, elaborado por Argentinos por la Educación, con autoría de Bruno Videla, Martín Nistal y Eugenia Orlicki. El documento analiza la magnitud y la evolución del ausentismo estudiantil en el nivel secundario a partir de los cuestionarios complementarios de los últimos datos disponibles de las pruebas Aprender (2024) y Pisa (2022), que relevaron la percepción de estudiantes y directores sobre el problema.
Según los datos del operativo Aprender 2024, el 51% de los alumnos del último año de secundaria declara haber acumulado 15 o más inasistencias hasta octubre: en 2022, el porcentaje era 44%.
El informe muestra que el ausentismo no afecta de manera uniforme, sino que tiende a concentrarse en un grupo de estudiantes con niveles más altos de inasistencia.
Entre 2022 y 2024 creció la proporción de alumnos con más de 20 faltas (del 26% al 30%) y también la de quienes acumulan entre 15 y 19 (del 18% al 21%). En cambio, se redujo el grupo “intermedio” de alumnos que suman entre 5 y 14 inasistencias (del 41% al 34%): el dato sugiere que muchos de ellos pasaron a tener un patrón de ausentismo más severo. En paralelo, los segmentos de menor ausentismo (estudiantes con ninguna falta o con menos de 5) se mantuvieron estables entre 2022 y 2024. Los autores señalan una “polarización” en la asistencia: se mantiene estable el grupo que falta poco, pero se amplía el de quienes faltan mucho.
Para los directores de escuela, el ausentismo es el principal obstáculo para el aprendizaje. En 2024, el 46% lo consideró un problema moderado o serio, por encima de otros factores como la impuntualidad de los estudiantes (45%), los bajos logros educativos (39%) o el ausentismo docente (37%).
La problemática no es exclusiva de la Argentina. Según datos de Pisa 2022, el 47% de los directores argentinos considera que el ausentismo limita el aprendizaje, lo que ubica al país en el puesto 26 entre 81 sistemas educativos evaluados.
Las diferencias entre provincias son marcadas. Buenos Aires encabeza el ranking con un 66% de estudiantes que acumulan al menos 15 faltas, seguida por la Ciudad de Buenos Aires (59%), Tierra del Fuego (55%) y La Pampa (54%). En el otro extremo, Santiago del Estero (28%), San Juan (29%) y Jujuy (30%) presentan niveles más bajos de ausentismo, según lo informado por los estudiantes.
En cuanto a las razones, el principal motivo de inasistencia son los problemas de salud, mencionados por el 62% de los estudiantes. El segundo factor más frecuente (señalado por el 39%) es “no tener ganas de ir a la escuela”, lo que abre un interrogante sobre el vínculo de los jóvenes con la institución escolar. También aparecen dificultades de acceso, problemas de puntualidad y razones familiares o laborales.
“El ausentismo es apenas la parte visible de una combinación de cuestiones tales como la pérdida de valoración social de la escuela, el quiebre en la alianza familias-escuelas y la flexibilización constante de los regímenes académicos. En este contexto, el ausentismo estudiantil aparece en la superficie como la punta del iceberg, dejando todas estas otras cuestiones ocultas debajo”, afirma Bruno Videla, docente de nivel secundario y coautor del informe.
“Declarar la obligatoriedad sin que nadie deba pagar un costo por incumplir dicha obligación trae como consecuencia que esta se transforme en una simple declaración de intenciones. En este marco, medidas tales como sumar días de clase al calendario escolar son como querer atrapar el aire con las manos”, sostiene Videla.
“El alto nivel de ausentismo estudiantil es un síntoma y no el problema en sí mismo”, considera Viviana Postay, especialista en gestión educativa y formadora de docentes. Y agrega: “El estudiante se aleja de la escuela –o concurre de forma intermitente– porque los bordes de lo institucional se han vuelto difusos. No están claros los límites de lo permitido, ni tampoco el sentido real del tránsito por el nivel medio. Esto se agrava en aulas 'tomadas' por graves dificultades de convivencia, donde el aprendizaje se vuelve una tarea heroica y donde siempre aparece una oportunidad más fácil que la anterior para obtener la acreditación”.