Aunque no fue en el Luna Park, donde hace 45 años Gustavo Ballas se había coronado campeón mundial Gallo Juniors de la AMB al vencer al surcoreano Suk Chul Bae por nocaut técnico en el octavo asalto, sí fue un 12 de septiembre, con la “luna de Avellaneda” como testigo en Buenos Aires, donde “Dinamita” Ferreyra dio otro paso en firme en busca de cumplir su sueño mundialista.
La púgil del Gimnasio Evita, con su esposo Federico Díaz como técnico en su rincón, no dejó dudas de su superioridad ante la excampeona mundial en 4 divisiones. Las tarjetas de los 3 jueces la vieron vencer a Sánchez: 99-93; 97-93 y 98-92.
La nacida en Tres Algarrobos, pero radicada en Villa María, había obtenido en octubre de 2025 el título Latino de la OMB de peso Ligero en el Club Ameghino de Villa María, al vencer en fallo unánime a la mexicana Joana Chavarría López, luego de perder por primera y única vez en junio de ese mismo año ante la brasileña Beatriz Ferreira en Orlando, Estados Unidos, en su primera chance mundialista.
Ahora su gran historia dirá que un 12 de septiembre, fecha inolvidable para el boxeo villamariense por aquel logró inmortal del gran Gustavo Ballas, “Dinamita” Ferreyra sumó la faja Latina de la OMB de peso Superligero.
Se la agregó al cinturón que la acredita como campeona Sudamericana de peso Ligero, que venía de conseguir en marzo de este año al derrotar por nocaut técnico en el sexto round a la venezolana Diana Rodríguez en el Estadio de la FAB.
Además, figura primera en el escalafón de la FAB de peso Ligero, y está rankeada en las 4 asociaciones mundiales.
Todo parece indicar que María Inés Ferreyra, al vencer a la experimentada boxeadora de Pergamino, que estaba octava en el escalafón de la OMB y primera en el ránking FAB de categoría superligero, se ganó el derecho a una nueva oportunidad mundial, aunque no se descarta otra eliminatoria fuera del país.
Al respecto “Dinamita” Ferreyra expresó que “fue una pelea complicada. Sabíamos que esta era una rival que fue múltiple campeona mundial, y debíamos estar a la altura. Hice lo que mi equipo ordenó, llevamos a cabo el plan de pelea, y obtuvimos el triunfo que buscamos”.
Explicó que “tuve un corte grande, pero seguí buscando la pelea, fui al frente, y estoy muy feliz por performance en esta pelea. Se vienen grandes cosas para el futuro y hay que estar preparada al máximo”.
Aseguró que “esta pelea me dejó mucho aprendizaje, me permitió crecer, y nada mejor que seguir creciendo y ganando. Ahora vamos por todo, ojalá que sea otra oportunidad por el cinturón mundial”.
Fue al frente por su sueño, siguió creciendo y aprendiendo de sus grandes victorias, sumando virtudes boxísticas a “la dinamita que tienen sus manos”. A los 29 años, la “luna de Avellaneda” le hizo un guiño para ir por todo, ahora con otro cinturón que certifica que una excampeona mundial sufrió su explosivo boxeo.