“No lo dudé, acudí y procedí con las técnicas de reanimación”
Así lo manifestó la agente Juliana Bollea, quien salvó a una bebé de solamente dos meses que, aparentemente, se había ahogado con su saliva y no presentaba signos vitales
“No lo dudé, acudí, agarré a la beba y procedí con las técnicas de reanimación cardiopulmonar (RCP)”, dijo a PUNTAL VILLA MARÍA la agente de la policía barrial, Juliana Bollea, en relación al hecho que se registró durante la mañana de ayer y que, afortunadamente, terminó felizmente.
El hecho
Faltaban pocos minutos para las 10.30 cuando desde el interior de un comercio céntrico —ubicado en General Paz al 100— que vende ropa para bebés, salió una mujer desesperada y pidió auxilio.
De acuerdo a lo que informó la Departamental General San Martín, dentro del local, Martina, su nieta de solamente dos meses, se encontraba sin signos vitales porque, aparentemente, se había ahogado con su propia saliva.
Fue entonces que la agente reaccionó inmediatamente con las maniobras de RCP.
“Para eso nos capacitaron y la gorda, de a poquito, volvió, lloró. Eso nos dio mucha tranquilidad a la abuela, a nosotros y a toda la gente que se encontraba en el momento”, contó en relación a los momentos de apremio que se vivieron en el lugar.
Finalmente contó que es la primera vez que le sucede un episodio de estas características. “Hace un mes que estoy dentro de la policía. Soy de la última camada y es algo increíble lo que se siente; la felicidad de haber podido ayudar a esta beba de tan sólo dos meses”, expresó ante este matutino.
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El hecho
Faltaban pocos minutos para las 10.30 cuando desde el interior de un comercio céntrico —ubicado en General Paz al 100— que vende ropa para bebés, salió una mujer desesperada y pidió auxilio.
De acuerdo a lo que informó la Departamental General San Martín, dentro del local, Martina, su nieta de solamente dos meses, se encontraba sin signos vitales porque, aparentemente, se había ahogado con su propia saliva.
Fue entonces que la agente reaccionó inmediatamente con las maniobras de RCP.
“Para eso nos capacitaron y la gorda, de a poquito, volvió, lloró. Eso nos dio mucha tranquilidad a la abuela, a nosotros y a toda la gente que se encontraba en el momento”, contó en relación a los momentos de apremio que se vivieron en el lugar.
Finalmente contó que es la primera vez que le sucede un episodio de estas características. “Hace un mes que estoy dentro de la policía. Soy de la última camada y es algo increíble lo que se siente; la felicidad de haber podido ayudar a esta beba de tan sólo dos meses”, expresó ante este matutino.