Un grupo de más de 30 vecinos se reunieron en la noche del lunes en Ballesteros con la intención de demandar al Municipio acciones que permitan recuperar la seguridad en la localidad, ante los sucesivos ilícitos ocurridos en los últimos tiempos. Tras el encuentro, el grupo de autoconvocados emitió un comunicado en el que reflejó que la reunión se desarrolló “dada la inseguridad reinante de hace meses, en un pueblo que era tranquilo”.
Y al “no obtener respuesta alguna de las autoridades correspondientes, se solicita de manera urgente se tomen las medidas necesarias para devolverle a la comunidad la seguridad que se ha perdido. De no obtener respuestas dentro de las 48 horas el pueblo se movilizará exigiendo soluciones inmediatas”.
Federico Briner (43) fue uno de los vecinos que participó de la reunión, indignado por la sucesión de hechos delictivos en la población. “A nosotros nos ingresaron en el campo; a mis padres los han golpeado aberrantemente en abril del año pasado y siguen sucediendo hechos como si estuviésemos en la ciudad de Buenos Aires”, relató consultado por PUNTAL VILLA MARÍA.
Recordó que en los primeros seis meses del año pasado “hubo entre 20 y 25 casos con distintas características, y el más grave lamentablemente lo tuvieron mis padres, quienes estuvieron encerrados tres horas. Fueron muy golpeados, mi madre con desprendimiento de retina, fue muy grosero lo que pasó, muy agresivo”.
Briner sostuvo que más allá del caso puntual existieron otros lo que obligó a vecinos “hacer reclamos a las instituciones policiales, con la Municipalidad, pero hasta el día de hoy no hemos tenido respuesta”. Personalmente, en los últimos días vivió otra situación delictiva, y sumó que en la noche del domingo “a Juan Pablo, un vecino de la localidad, muy amigo, sufrió su segundo robo. Lo desvalijaron, le destruyeron la casa”.
Relató además que damnificados de hechos delictivos van a la Policía y en muchos casos “no te toman la denuncia. Ayer –por el lunes- estuvimos con el inspector Departamental (Unión) haciéndole saber todo esto y según sus dichos él no estaba al tanto”. “Son cosas que parecen de película, pero son reales”, graficó.
Sin respuestas habrá movilización
Briner explicó que en la localidad solían ocurrir robos, “pero eran casos no con tanta agresividad ni profesionalidad”, y lamentó el avance de la droga en las calles de la población. “La droga está avasallando también el pueblo. Somos pocos, nos conocemos mucho. En muchos casos se sabe de dónde viene todo y bueno, hoy está la pelea entre la Fiscalía y la Policía, la Policía y la Fiscalía. El pueblo sigue sufriendo y las instituciones siguen sin reaccionar”, remarcó.
Dijo además que la mayoría de los ilícitos se producen “en viviendas particulares”, y recordó lo vivido por sus padres, donde los malvivientes terminaron arrojando los teléfonos celulares a la pileta tras el atraco, “y reventándoles las cubiertas con cuchillos. A mis padres los golpearon muy mucho, tienen 80 y 75 años y estaban desfigurados”. En esa ocasión, los malvivientes actuaron encapuchados amenazando y golpeando ferozmente al matrimonio Briner.
El entrevistado explicó además que los ilícitos ocurren “generalmente los sábados, entre las ocho y las diez de la noche”; y explicó que actualmente en la localidad “se están poniendo muchas cámaras, que es algo que estamos exigiendo y que recién ahora se está incorporando”.
Tras el encuentro, los vecinos decidieron emitir un comunicado y aguardan la resolución de parte de las autoridades, aunque ya adelantaron que prevén movilizarse si no encuentran respuestas al pedido: “Si no hay acciones, nos vamos a movilizar para que se gestione de una vez por todas lo que se debe hacer en un pueblo como Ballesteros, que somos pocos, nos conocemos todos. Se puede accionar. Si se quiere, se puede”.
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Federico Briner (43) fue uno de los vecinos que participó de la reunión, indignado por la sucesión de hechos delictivos en la población. “A nosotros nos ingresaron en el campo; a mis padres los han golpeado aberrantemente en abril del año pasado y siguen sucediendo hechos como si estuviésemos en la ciudad de Buenos Aires”, relató consultado por PUNTAL VILLA MARÍA.
Recordó que en los primeros seis meses del año pasado “hubo entre 20 y 25 casos con distintas características, y el más grave lamentablemente lo tuvieron mis padres, quienes estuvieron encerrados tres horas. Fueron muy golpeados, mi madre con desprendimiento de retina, fue muy grosero lo que pasó, muy agresivo”.
Briner sostuvo que más allá del caso puntual existieron otros lo que obligó a vecinos “hacer reclamos a las instituciones policiales, con la Municipalidad, pero hasta el día de hoy no hemos tenido respuesta”. Personalmente, en los últimos días vivió otra situación delictiva, y sumó que en la noche del domingo “a Juan Pablo, un vecino de la localidad, muy amigo, sufrió su segundo robo. Lo desvalijaron, le destruyeron la casa”.
Relató además que damnificados de hechos delictivos van a la Policía y en muchos casos “no te toman la denuncia. Ayer –por el lunes- estuvimos con el inspector Departamental (Unión) haciéndole saber todo esto y según sus dichos él no estaba al tanto”. “Son cosas que parecen de película, pero son reales”, graficó.
Sin respuestas habrá movilización
Briner explicó que en la localidad solían ocurrir robos, “pero eran casos no con tanta agresividad ni profesionalidad”, y lamentó el avance de la droga en las calles de la población. “La droga está avasallando también el pueblo. Somos pocos, nos conocemos mucho. En muchos casos se sabe de dónde viene todo y bueno, hoy está la pelea entre la Fiscalía y la Policía, la Policía y la Fiscalía. El pueblo sigue sufriendo y las instituciones siguen sin reaccionar”, remarcó.
Dijo además que la mayoría de los ilícitos se producen “en viviendas particulares”, y recordó lo vivido por sus padres, donde los malvivientes terminaron arrojando los teléfonos celulares a la pileta tras el atraco, “y reventándoles las cubiertas con cuchillos. A mis padres los golpearon muy mucho, tienen 80 y 75 años y estaban desfigurados”. En esa ocasión, los malvivientes actuaron encapuchados amenazando y golpeando ferozmente al matrimonio Briner.
El entrevistado explicó además que los ilícitos ocurren “generalmente los sábados, entre las ocho y las diez de la noche”; y explicó que actualmente en la localidad “se están poniendo muchas cámaras, que es algo que estamos exigiendo y que recién ahora se está incorporando”.
Tras el encuentro, los vecinos decidieron emitir un comunicado y aguardan la resolución de parte de las autoridades, aunque ya adelantaron que prevén movilizarse si no encuentran respuestas al pedido: “Si no hay acciones, nos vamos a movilizar para que se gestione de una vez por todas lo que se debe hacer en un pueblo como Ballesteros, que somos pocos, nos conocemos todos. Se puede accionar. Si se quiere, se puede”.

