El Banco Central reducirá del 68% al 63% la tasa de interés de las Leliq
Decidió modificar el límite inferior frente a las proyecciones de una desaceleración en la tasa de inflación
El Banco Central decidió ayer modificar el límite inferior de la tasa de interés de las Letras de Liquidez (Leliq) al 63% ante las proyecciones de una desaceleración en la tasa de inflación.
El Comité de Política Monetaria (Copom) determinó este miércoles aplicar cambios en el rendimiento, con lo que habrá "una reducción de cinco puntos porcentuales con respecto al valor de octubre".
Según sostuvo el organismo, ello es "consistente con las proyecciones de mercado de desaceleración en la tasa de inflación".
Además, remarcó que la meta de base monetaria resultante para noviembre se estima en 1.584 mil millones de pesos, neta de las operaciones cambiarias del mes.
"El Copom considera que las decisiones adoptadas permitirán retomar el proceso de desinflación interrumpido en los meses de agosto y septiembre", subrayó.
En tanto, ratificó que la profundización de los controles cambiarios fue por "un aumento importante en la demanda de dólares" y tiene el fin de "preservar las reservas".
Los bancos habían iniciado en las últimas semanas un recorte en las tasas ofrecidas a los ahorristas por los plazos fijos en pesos, que profundizaron en las últimas horas, cuando las bajaron en otros 3 a 4 puntos en promedio (las redujeron del 52/50% al 47/46% anual), consecuencia del cambio de política monetaria en marcha que deriva directamente de la violenta profundización que sufrió hace unos días el cepo cambiario.
El recorte en estos rendimientos y la posibilidad de que se profundice el ajuste en adelante inquieta particularmente por estos días a los analistas, por el impacto que un posible desarme de estas colocaciones podría tener en una economía con inflación persistentemente elevada.
"Es una señal de desincentivo al ahorro en pesos que aparece cuando quedó vedado el acceso al ahorro en dólares. Si bien eso ya sucedió antes, no pasó en un contexto de demanda de dinero en mínimos históricos, lo que puede ser un peligro", advierte Federico Moll, economista director de la consultora Ecolatina.
"La baja de tasas pasivas de los bancos ya se venía observando, especialmente durante la semana anterior a las elecciones, y no sólo por la reducción de las tasas de las Leliq que venía convalidando el BCRA, sino como una actitud política precautoria. Pero es cierto que esa caída se aceleró en los últimos días, por lo que habrá que estar atentos a la reacción de los depositantes", aconseja Juan Pablo Di Iorio, de la consultora ACM.
Las dudas radican en la conducta que podrían tomar los depositantes, dado el estímulo que habían recibido las colocaciones a plazo fijo en los últimos tiempos y el papel que las Leliq habían jugado.
Los títulos de deuda que emite el BCRA para regular la oferta monetaria son hoy la principal fuente de recursos del sistema bancario en la actualidad. Por caso, sólo en agosto, según los últimos datos disponibles, las entidades cubrieron el 83% de los pagos por intereses que hicieron a sus ahorristas (un desembolso total de $ 83.000 millones) con los $ 69.000 millones que le cobraron al BCRA por invertir este mes en dichos títulos.
El stock de depósitos a plazo fijo privados tradicionales creció 80% desde la mitad de 2018 (cuando rondaba los $ 700.000 millones) hasta antes de las Paso ($ 1.268.000 millones), consecuencia directa del desarme de las Lebac, que hasta aquel entonces habían sido uno de los vehículos preferidos para invertir en pesos y era accesible al público en general.
El recorte aplicado a las tasas por los bancos también se vincula con el final del virtual subsidio que recibían del BCRA al poder integrar con Leliq el 10% del encaje que están obligados a constituir por depósitos a la vista, algo así como el 21% de esa obligación, aunque se trata de colocaciones por las que paga tasas ínfimas o nulas.
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El Comité de Política Monetaria (Copom) determinó este miércoles aplicar cambios en el rendimiento, con lo que habrá "una reducción de cinco puntos porcentuales con respecto al valor de octubre".
Según sostuvo el organismo, ello es "consistente con las proyecciones de mercado de desaceleración en la tasa de inflación".
Además, remarcó que la meta de base monetaria resultante para noviembre se estima en 1.584 mil millones de pesos, neta de las operaciones cambiarias del mes.
"El Copom considera que las decisiones adoptadas permitirán retomar el proceso de desinflación interrumpido en los meses de agosto y septiembre", subrayó.
En tanto, ratificó que la profundización de los controles cambiarios fue por "un aumento importante en la demanda de dólares" y tiene el fin de "preservar las reservas".
Los bancos habían iniciado en las últimas semanas un recorte en las tasas ofrecidas a los ahorristas por los plazos fijos en pesos, que profundizaron en las últimas horas, cuando las bajaron en otros 3 a 4 puntos en promedio (las redujeron del 52/50% al 47/46% anual), consecuencia del cambio de política monetaria en marcha que deriva directamente de la violenta profundización que sufrió hace unos días el cepo cambiario.
El recorte en estos rendimientos y la posibilidad de que se profundice el ajuste en adelante inquieta particularmente por estos días a los analistas, por el impacto que un posible desarme de estas colocaciones podría tener en una economía con inflación persistentemente elevada.
"Es una señal de desincentivo al ahorro en pesos que aparece cuando quedó vedado el acceso al ahorro en dólares. Si bien eso ya sucedió antes, no pasó en un contexto de demanda de dinero en mínimos históricos, lo que puede ser un peligro", advierte Federico Moll, economista director de la consultora Ecolatina.
"La baja de tasas pasivas de los bancos ya se venía observando, especialmente durante la semana anterior a las elecciones, y no sólo por la reducción de las tasas de las Leliq que venía convalidando el BCRA, sino como una actitud política precautoria. Pero es cierto que esa caída se aceleró en los últimos días, por lo que habrá que estar atentos a la reacción de los depositantes", aconseja Juan Pablo Di Iorio, de la consultora ACM.
Las dudas radican en la conducta que podrían tomar los depositantes, dado el estímulo que habían recibido las colocaciones a plazo fijo en los últimos tiempos y el papel que las Leliq habían jugado.
Los títulos de deuda que emite el BCRA para regular la oferta monetaria son hoy la principal fuente de recursos del sistema bancario en la actualidad. Por caso, sólo en agosto, según los últimos datos disponibles, las entidades cubrieron el 83% de los pagos por intereses que hicieron a sus ahorristas (un desembolso total de $ 83.000 millones) con los $ 69.000 millones que le cobraron al BCRA por invertir este mes en dichos títulos.
El stock de depósitos a plazo fijo privados tradicionales creció 80% desde la mitad de 2018 (cuando rondaba los $ 700.000 millones) hasta antes de las Paso ($ 1.268.000 millones), consecuencia directa del desarme de las Lebac, que hasta aquel entonces habían sido uno de los vehículos preferidos para invertir en pesos y era accesible al público en general.
El recorte aplicado a las tasas por los bancos también se vincula con el final del virtual subsidio que recibían del BCRA al poder integrar con Leliq el 10% del encaje que están obligados a constituir por depósitos a la vista, algo así como el 21% de esa obligación, aunque se trata de colocaciones por las que paga tasas ínfimas o nulas.