La licenciada Ivana Alegnani tiene a su cargo la coordinación técnica del área que se aboca al abordaje primario para evitar la vulneración de derechos de niños y adolescentes. En poco más de 3 años de trabajo, la dependencia lleva ya más de 5.700 participaciones.
La especialista, en diálogo con este medio, reconoció la existencia de dos leyes vigentes, una “Nacional promulgada en 2005 y otra provincial de 2011, que plantean un paradigma diferente de abordaje de la infancia, donde el niño deja de ser objeto de derecho, entre otras cuestiones, y pasa a ser sujeto. Es un abordaje interdisciplinario y que implica un rol fundamental al Municipio en el primer nivel de atención”.
En Bell Ville, el sistema de protección se crea en 2016, a partir de la ordenanza 2025, con la nueva gestión municipal.
“Tengo 40 años de ejercicio profesional en la Municipalidad y sufrimos la ausencia del sistema de protección, porque había un vacío institucional, no había forma de intervenir en el primer nivel porque no se había generado el área local. Recién en 2016 se crea el equipo que activamente trabaja y articula con los niveles dos y tres, pero también con las instituciones locales”, sostuvo, y reconoció que la normativa “plantea la co-responsabilidad de todos los ciudadanos ante una vulneración de derechos de algún niño menor de 18 años”.
Con relación al notable incremento en la cantidad de intervenciones la especialista admitió el aumento aunque entendió que no ocurre “porque haya más episodios, sino porque estamos más activos en el protocolo vigente y nuevo paradigma de abordaje, que se basa en la convención nacional de los Derechos del Niño”.
Los derechos vulnerados
A la hora de graficar cuáles son los derechos más vulnerados según las intervenciones realizadas, aclaró que “son varios los derechos vulnerables, pero se los podría ordenar en primer lugar a los derechos de la Salud, que implica los esquemas de vacunación incompleta y que involucra abusos y maltratos, no llevar a los controles médicos ni clínicos. Para eso está el equipo, que incluso en una familia tiene varias reuniones y no con un integrante sino con varios para restituir ese derecho vulnerable que se detectó”.
En segundo orden se encuentra la Educación, “que tiene que ver con que el niño se encuentre fuera del sistema educativo o está de manera interrumpida, o sea que no va con la regularidad que tiene que ir a la escuela. Para eso trabajamos articuladamente con todas las escuelas de nivel primario y medio, e inclusive tenemos una mesa socioeducativa donde mensualmente nos reunimos y vemos qué estrategia es la más adecuada para cada caso para abordarlo y tratar de restituirlo”.
En tercer lugar se encuentra la familia. “La estructura familiar que implica a la familia que un niño necesita para poder desarrollarse normalmente. Las figuras maternas o paternas, muchas veces los conflictos familiares o las estructuras que son problemáticas vinculares, hacen que el niño no tenga el aprendizaje y contención de una familia”.
Y en cuarto lugar se ubica la identidad, que tiene que ver en que los niños “no están inscriptos, no tienen el documento de identidad actualizado, y que nosotros tenemos que habilitarlo. Desde la educación informal trabajar la prioridad y buscar la forma de que la familia le brinde adecuadamente su identidad correctamente”, sostuvo Alegnani.
Explicó además que abordan la salud psicosocial, no solamente la biológica. “Hay un equipo compuesto por dos trabajadoras sociales, una psicóloga y una psicomotricista que articula con el resto de los profesionales del área, porque todos estamos involucrados, desde el Municipio y el área de Acción Social en el trabajo específico”, consideró, defendiendo la necesidad de un abordaje integral con actores públicos pero también del resto de la sociedad.
Justamente a la hora de la articulación se incluye a Uder (Unidad de Desarrollo Regional Bell Ville), “que es provincial, y a su vez con los distintos juzgados”. Alegnani aclaró que ante una problemática, para cada caso, “se actúa diferente y tenemos recursos distintos. Un vecino puede ver alguna vulneración de derechos, y nosotros trabajamos con el vecino o familiar, para ver de qué manera se resuelve el problema del niño”.
Insistió además que “continuamente estamos creando y recreando nuevas estrategias ante cada situación particular”.
Sobre la forma de trabajo al detectar una vulneración de derechos, lo primero que se hace “es trabajar con la familia y esa tarea no queda en un gris. En el caso de educación o de salud, el docente de la escuela o el médico nos avisa si el chico fue a clases o si fue al control. En el caso de que no vaya, se insiste. Y si no se logra la restitución de derecho se toman otras medidas que están en la ley. Por eso cada caso obedece a una intervención diferente y particular”.
“Al ingresar una familia en el tratamiento del área local nosotros iniciamos un proceso de seguimiento. Todos los casos son prioritarios”, manifestó la licenciada en trabajo social.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María
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En Bell Ville, el sistema de protección se crea en 2016, a partir de la ordenanza 2025, con la nueva gestión municipal.
“Tengo 40 años de ejercicio profesional en la Municipalidad y sufrimos la ausencia del sistema de protección, porque había un vacío institucional, no había forma de intervenir en el primer nivel porque no se había generado el área local. Recién en 2016 se crea el equipo que activamente trabaja y articula con los niveles dos y tres, pero también con las instituciones locales”, sostuvo, y reconoció que la normativa “plantea la co-responsabilidad de todos los ciudadanos ante una vulneración de derechos de algún niño menor de 18 años”.
Con relación al notable incremento en la cantidad de intervenciones la especialista admitió el aumento aunque entendió que no ocurre “porque haya más episodios, sino porque estamos más activos en el protocolo vigente y nuevo paradigma de abordaje, que se basa en la convención nacional de los Derechos del Niño”.
Los derechos vulnerados
A la hora de graficar cuáles son los derechos más vulnerados según las intervenciones realizadas, aclaró que “son varios los derechos vulnerables, pero se los podría ordenar en primer lugar a los derechos de la Salud, que implica los esquemas de vacunación incompleta y que involucra abusos y maltratos, no llevar a los controles médicos ni clínicos. Para eso está el equipo, que incluso en una familia tiene varias reuniones y no con un integrante sino con varios para restituir ese derecho vulnerable que se detectó”.
En segundo orden se encuentra la Educación, “que tiene que ver con que el niño se encuentre fuera del sistema educativo o está de manera interrumpida, o sea que no va con la regularidad que tiene que ir a la escuela. Para eso trabajamos articuladamente con todas las escuelas de nivel primario y medio, e inclusive tenemos una mesa socioeducativa donde mensualmente nos reunimos y vemos qué estrategia es la más adecuada para cada caso para abordarlo y tratar de restituirlo”.
En tercer lugar se encuentra la familia. “La estructura familiar que implica a la familia que un niño necesita para poder desarrollarse normalmente. Las figuras maternas o paternas, muchas veces los conflictos familiares o las estructuras que son problemáticas vinculares, hacen que el niño no tenga el aprendizaje y contención de una familia”.
Y en cuarto lugar se ubica la identidad, que tiene que ver en que los niños “no están inscriptos, no tienen el documento de identidad actualizado, y que nosotros tenemos que habilitarlo. Desde la educación informal trabajar la prioridad y buscar la forma de que la familia le brinde adecuadamente su identidad correctamente”, sostuvo Alegnani.
Explicó además que abordan la salud psicosocial, no solamente la biológica. “Hay un equipo compuesto por dos trabajadoras sociales, una psicóloga y una psicomotricista que articula con el resto de los profesionales del área, porque todos estamos involucrados, desde el Municipio y el área de Acción Social en el trabajo específico”, consideró, defendiendo la necesidad de un abordaje integral con actores públicos pero también del resto de la sociedad.
Justamente a la hora de la articulación se incluye a Uder (Unidad de Desarrollo Regional Bell Ville), “que es provincial, y a su vez con los distintos juzgados”. Alegnani aclaró que ante una problemática, para cada caso, “se actúa diferente y tenemos recursos distintos. Un vecino puede ver alguna vulneración de derechos, y nosotros trabajamos con el vecino o familiar, para ver de qué manera se resuelve el problema del niño”.
Insistió además que “continuamente estamos creando y recreando nuevas estrategias ante cada situación particular”.
Sobre la forma de trabajo al detectar una vulneración de derechos, lo primero que se hace “es trabajar con la familia y esa tarea no queda en un gris. En el caso de educación o de salud, el docente de la escuela o el médico nos avisa si el chico fue a clases o si fue al control. En el caso de que no vaya, se insiste. Y si no se logra la restitución de derecho se toman otras medidas que están en la ley. Por eso cada caso obedece a una intervención diferente y particular”.
“Al ingresar una familia en el tratamiento del área local nosotros iniciamos un proceso de seguimiento. Todos los casos son prioritarios”, manifestó la licenciada en trabajo social.
Daniel Brusa. Redacción Puntal Villa María

