Áñez derogó un decreto sobre las FF.AA.
El gobierno interino de Bolivia derogó ayer el polémico decreto que eximía a las Fuerzas Armadas de responsabilidad penal en la represión de las protestas sociales.
La derogación del decreto 4078 fue anunciada por la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez, quien fundó su decisión en el convencimiento de que se ha logrado la "pacificación" en el país.
"Después de una evaluación del gabinete de ministros y una vez que el gobierno nacional ha suscripto acuerdos con las organizaciones sociales, y como consecuencia los conflictos en el país han sido levantados, hemos decidido abrogar el DS 4078", dijo Áñez en una declaración en el gubernamental Palacio Quemado.
"Esta determinación -siguió- ha sido tomada en consideración a que gracias a Dios y a la comprensión de todos los sectores del país hemos logrado la ansiada pacificación".
El contenido del decreto había recibido fuertes críticas tras la convulsión en la que se hundió Bolivia después de las elecciones del 20 de octubre, en las que Evo Morales fue declarado reelecto en medio de denuncias de fraude de la oposición.
En ese contexto, Morales afrontó protestas sociales, un motín policial y una sugerencia de los altos mandos de las Fuerzas Armadas para que renuncie, situación en la cual se vio obligado a dimitir y a exiliarse en México.
Áñez se proclamó entonces presidenta interina y enseguida emitió el decreto en cuestión.
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La derogación del decreto 4078 fue anunciada por la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez, quien fundó su decisión en el convencimiento de que se ha logrado la "pacificación" en el país.
"Después de una evaluación del gabinete de ministros y una vez que el gobierno nacional ha suscripto acuerdos con las organizaciones sociales, y como consecuencia los conflictos en el país han sido levantados, hemos decidido abrogar el DS 4078", dijo Áñez en una declaración en el gubernamental Palacio Quemado.
"Esta determinación -siguió- ha sido tomada en consideración a que gracias a Dios y a la comprensión de todos los sectores del país hemos logrado la ansiada pacificación".
El contenido del decreto había recibido fuertes críticas tras la convulsión en la que se hundió Bolivia después de las elecciones del 20 de octubre, en las que Evo Morales fue declarado reelecto en medio de denuncias de fraude de la oposición.
En ese contexto, Morales afrontó protestas sociales, un motín policial y una sugerencia de los altos mandos de las Fuerzas Armadas para que renuncie, situación en la cual se vio obligado a dimitir y a exiliarse en México.
Áñez se proclamó entonces presidenta interina y enseguida emitió el decreto en cuestión.