Áñez dijo que Morales no podrá presentarse en las próximas elecciones, pero sí su partido
Aseguró que no está habilitado para un cuarto mandato. Por otro lado, designó un gabinete integrado solamente por 11 ministros
La autoproclamada presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, aseguró ayer que el exmandatario Evo Morales, renunciante tras denunciar un golpe de Estado, no podrá presentarse a las nuevas elecciones presidenciales que pretende celebrar para superar la crisis política, pero aclaró que el Movimiento al Socialismo (MAS) sí puede hacerlo.
"Quiero decirle al MAS que tiene todo el derecho a participar en las elecciones (y) que vaya buscando candidato (...): Evo y Álvaro no están habilitados para un cuarto mandato", afirmó Áñez en una comparecencia, sin dar más precisiones.
El miércoles, tras declararse presidenta ante una Asamblea Legislativa sin quórum, Áñez había anticipado que iba a convocar a elecciones y a derogar la sentencia del Tribunal Constitucional que permitió a Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, aspirar a un cuarto mandato, a contramano de la decisión expresada en un referéndum.
Bolivia está sumida en una profunda crisis política y social desde las elecciones del 20 de octubre, que dieron la victoria en primera vuelta al MAS, pero los resultados fueron cuestionados por la oposición.
A pedido de Morales, una misión de la OEA viajó a La Paz para certificar los resultados y concluyó que hubo irregularidades y recomendó repetir las elecciones.
Morales respetó la decisión de la OEA pero luego se vio forzado a renunciar en medio de una fuerte presión de las Fuerzas Armadas y de grupos cívicos que incendiaron su casa, la de algunos de sus familiares y de buena parte de sus colaboradores más cercanos.
Morales renunció el mismo domingo y el lunes por la noche se embarcó en un avión rumbo a México, a donde llegó el martes como asilado político.
Mientras tanto, Áñez nombró a última hora del miércoles un gabinete de urgencia, con sólo once ministros, para iniciar la transición.
Un días después de asumir el mando del país, Áñez designó a los titulares de once ministerios de alrededor de una veintena posibles.
Horas antes, al finalizar su primer discurso a la Nación, la nueva jefa de Estado designó también al nuevo mando militar, que será liderado por el general del Ejército Carlos Orellana como comandante de las Fuerzas Armadas.
La presidenta interina es senadora de la opositora Unidad Demócrata, de cuyo grupo en el Senado eligió a varios de sus ministros.
Áñez rompió con la tradición de que la cartera de Relaciones Exteriores la debía ocupar siempre un indígena y en su lugar designó a la académica y diplomática de carrera Karen Longaric.
Los ministerios como los de Defensa o Gobierno (Interior) son claves en este momento en Bolivia, donde el Ejército sigue en las calles del país en apoyo de la Policía para contener las protestas.
El exsenador boliviano Arturo Murillo, designado como ministro de Gobierno, advirtió que habrá cárcel para quienes cometan "sedición".
A cargo del Ministerio de la Presidencia quedó el abogado Jerjes Justiniano, en el de Gobierno el hasta hace poco senador Arturo Murillo y de Defensa Luis Fernando López.
El Ministerio de Comunicación lo ocupa la periodista Roxana Lizárraga; el de Medio Ambiente la exlegisladora María Elba Pinckert; el de Justicia Álvaro Coimbra; el de Economía José Luis Parada; Obras Públicas el exsenador Yerko Núñez; de Desarrollo Rural Samuel Ordóñez y de Energías Álvaro Guzmán.
Áñez dejó pendientes otras carteras como Hidrocarburos, Planificación, Educación, Salud, Trabajo y Culturas.
La llegada de Áñez al poder ha devuelto al Palacio Quemado de La Paz su protagonismo en la historia del país. La presidenta interina recuperó este escenario que Evo Morales dejó en agosto de 2018, por considerarlo un vestigio de época republicana con símbolos coloniales europeos.
El "patria o muerte" al final de los discursos de Morales durante más de trece años en la Presidencia ha dado paso al "que Dios los bendiga" de Áñez.
"Que viva Bolivia", exclamó la presidenta provisional al finalizar su primer mensaje a la Nación este miércoles, mientras que su antecesor lo hacía con un "jallalla Bolivia", una expresión en lenguas aymara o quechua que podría equivaler al "viva" en español.
Por su parte, los nuevos jefes militares tomaron posesión junto a una Biblia y un crucifijo, aunque Bolivia es un Estado laico. Antes lo hacían ante la Constitución que promulgó el propio Evo Morales en 2009.
Añez, vicepresidenta segunda del Senado, se ha proclamado mandataria interina en una sesión sin quórum.
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"Quiero decirle al MAS que tiene todo el derecho a participar en las elecciones (y) que vaya buscando candidato (...): Evo y Álvaro no están habilitados para un cuarto mandato", afirmó Áñez en una comparecencia, sin dar más precisiones.
El miércoles, tras declararse presidenta ante una Asamblea Legislativa sin quórum, Áñez había anticipado que iba a convocar a elecciones y a derogar la sentencia del Tribunal Constitucional que permitió a Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, aspirar a un cuarto mandato, a contramano de la decisión expresada en un referéndum.
Bolivia está sumida en una profunda crisis política y social desde las elecciones del 20 de octubre, que dieron la victoria en primera vuelta al MAS, pero los resultados fueron cuestionados por la oposición.
A pedido de Morales, una misión de la OEA viajó a La Paz para certificar los resultados y concluyó que hubo irregularidades y recomendó repetir las elecciones.
Morales respetó la decisión de la OEA pero luego se vio forzado a renunciar en medio de una fuerte presión de las Fuerzas Armadas y de grupos cívicos que incendiaron su casa, la de algunos de sus familiares y de buena parte de sus colaboradores más cercanos.
Morales renunció el mismo domingo y el lunes por la noche se embarcó en un avión rumbo a México, a donde llegó el martes como asilado político.
Mientras tanto, Áñez nombró a última hora del miércoles un gabinete de urgencia, con sólo once ministros, para iniciar la transición.
Un días después de asumir el mando del país, Áñez designó a los titulares de once ministerios de alrededor de una veintena posibles.
Horas antes, al finalizar su primer discurso a la Nación, la nueva jefa de Estado designó también al nuevo mando militar, que será liderado por el general del Ejército Carlos Orellana como comandante de las Fuerzas Armadas.
La presidenta interina es senadora de la opositora Unidad Demócrata, de cuyo grupo en el Senado eligió a varios de sus ministros.
Áñez rompió con la tradición de que la cartera de Relaciones Exteriores la debía ocupar siempre un indígena y en su lugar designó a la académica y diplomática de carrera Karen Longaric.
Los ministerios como los de Defensa o Gobierno (Interior) son claves en este momento en Bolivia, donde el Ejército sigue en las calles del país en apoyo de la Policía para contener las protestas.
El exsenador boliviano Arturo Murillo, designado como ministro de Gobierno, advirtió que habrá cárcel para quienes cometan "sedición".
A cargo del Ministerio de la Presidencia quedó el abogado Jerjes Justiniano, en el de Gobierno el hasta hace poco senador Arturo Murillo y de Defensa Luis Fernando López.
El Ministerio de Comunicación lo ocupa la periodista Roxana Lizárraga; el de Medio Ambiente la exlegisladora María Elba Pinckert; el de Justicia Álvaro Coimbra; el de Economía José Luis Parada; Obras Públicas el exsenador Yerko Núñez; de Desarrollo Rural Samuel Ordóñez y de Energías Álvaro Guzmán.
Áñez dejó pendientes otras carteras como Hidrocarburos, Planificación, Educación, Salud, Trabajo y Culturas.
La llegada de Áñez al poder ha devuelto al Palacio Quemado de La Paz su protagonismo en la historia del país. La presidenta interina recuperó este escenario que Evo Morales dejó en agosto de 2018, por considerarlo un vestigio de época republicana con símbolos coloniales europeos.
El "patria o muerte" al final de los discursos de Morales durante más de trece años en la Presidencia ha dado paso al "que Dios los bendiga" de Áñez.
"Que viva Bolivia", exclamó la presidenta provisional al finalizar su primer mensaje a la Nación este miércoles, mientras que su antecesor lo hacía con un "jallalla Bolivia", una expresión en lenguas aymara o quechua que podría equivaler al "viva" en español.
Por su parte, los nuevos jefes militares tomaron posesión junto a una Biblia y un crucifijo, aunque Bolivia es un Estado laico. Antes lo hacían ante la Constitución que promulgó el propio Evo Morales en 2009.
Añez, vicepresidenta segunda del Senado, se ha proclamado mandataria interina en una sesión sin quórum.