El mandatario explicó que su administración busca anticiparse a las consecuencias climáticas y evitar que alcancen mayores dimensiones. Para ello, anunció la movilización de personal y fondos destinados a responder a las contingencias.
“Este será un fenómeno que tendrá golpes muy duros en sequía e inundaciones y necesitamos la cooperación de todas las instituciones”, advirtió Paz, quien también convocó a la población a participar de las acciones de prevención.
Sesenta y tres comunidades ya enfrentan sequías
El jefe de Estado informó que 63 comunidades atraviesan dificultades por la falta de lluvias y ya fueron declaradas en situación de sequía. Además, alertó que otros sectores deberán prepararse para posibles inundaciones durante los próximos meses.
La preocupación también alcanza a las actividades productivas. La escasez de agua y de forraje podría afectar al ganado y generar dificultades para las familias que dependen del trabajo rural.
“Sabemos que hay familias que van a sufrir la necesidad de agua, necesidad de forraje, por ejemplo, para el ganado”, señaló el presidente.
Convocan a las fuerzas de seguridad y gobiernos locales
Paz pidió el respaldo de las Fuerzas Armadas, la Policía Boliviana y los gobiernos subnacionales para atender las situaciones de emergencia. También aseguró que el Ejecutivo dispondrá de personal especializado para asistir a las poblaciones afectadas.
La declaración nacional permitirá fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado y sumar apoyo internacional frente a un escenario climático que podría impactar tanto en las comunidades como en la producción del país.