Bolivia se prepara para El Niño y declara la emergencia nacional por sequías e inundaciones
El Gobierno de Rodrigo Paz movilizará recursos económicos y humanos para atender a las regiones vulnerables. Según el mandatario, 63 comunidades ya sufren problemas por la falta de lluvias
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, declaró la emergencia nacional ante los efectos previstos del fenómeno climático de El Niño, que podría provocar sequías e inundaciones en distintas regiones del país. La medida quedó formalizada mediante un decreto supremo y permitirá coordinar recursos con gobernaciones, alcaldías y organismos de cooperación internacional.
El mandatario explicó que su administración busca anticiparse a las consecuencias climáticas y evitar que alcancen mayores dimensiones. Para ello, anunció la movilización de personal y fondos destinados a responder a las contingencias.
“Este será un fenómeno que tendrá golpes muy duros en sequía e inundaciones y necesitamos la cooperación de todas las instituciones”, advirtió Paz, quien también convocó a la población a participar de las acciones de prevención.
Sesenta y tres comunidades ya enfrentan sequías
El jefe de Estado informó que 63 comunidades atraviesan dificultades por la falta de lluvias y ya fueron declaradas en situación de sequía. Además, alertó que otros sectores deberán prepararse para posibles inundaciones durante los próximos meses.
La preocupación también alcanza a las actividades productivas. La escasez de agua y de forraje podría afectar al ganado y generar dificultades para las familias que dependen del trabajo rural.
“Sabemos que hay familias que van a sufrir la necesidad de agua, necesidad de forraje, por ejemplo, para el ganado”, señaló el presidente.
Convocan a las fuerzas de seguridad y gobiernos locales
Paz pidió el respaldo de las Fuerzas Armadas, la Policía Boliviana y los gobiernos subnacionales para atender las situaciones de emergencia. También aseguró que el Ejecutivo dispondrá de personal especializado para asistir a las poblaciones afectadas.
La declaración nacional permitirá fortalecer la coordinación entre los distintos niveles del Estado y sumar apoyo internacional frente a un escenario climático que podría impactar tanto en las comunidades como en la producción del país.