"El campo y la agroindustria tienen muchas oportunidades en este momento"
La flamante titular de la Bolsa, Laura Passerini, repasa los desafíos que tendrá al frente de la entidad y analiza el momento del agro en el país
La Bolsa de Cereales de Córdoba vuelve a ser presidida por una mujer, aunque para eso pasaron casi 30 años desde la conducción de Ana María Giannuzzo, en 1997, cuando la Bolsa en realidad era Cámara. Fue durante aquella gestión que se dio la transformación hacia lo que hoy es la institución.
La posta ahora la tomó Laura Passerini, que fue electa esta semana como la nueva titular de la entidad que es referencia del agro no sólo en la provincia. Passerini tiene una amplia trayectoria en instituciones, pero principalmente viene de la agroindustria y es la tercera generación de Molinos Passerini.
Cuenta con más de 20 años de trayectoria en el ámbito agroindustrial, donde ha liderado proyectos de impacto económico y social. Es vicepresidente de Junior Achievement Córdoba y lo fue de la Bolsa de Cereales de Córdoba hasta su reciente asunción presidencial.
En su currículum se destaca que es magíster en Administración de Empresas con orientación en Compliance y está especializada en sostenibilidad, liderazgo y desarrollo estratégico.
“Estoy muy agradecida de la confianza de toda esta gente que admiro un montón y que he compartido varios años en el directorio”, comentó relatando la dirigente bursátil a Tranquera Abierta.
Y agregó: “Asumo con mucho compromiso y con la certeza de seguir construyendo desde los espacios que son sólidos y que han trabajado todos los presidentes con funciones cumplidas. Así que vamos a seguir esos mismos lineamientos de trabajo”.
Hasta aquí venía ejerciendo la vicepresidencia de la entidad...
Así es. Bueno, es una institución en la que se trabaja en equipo. Y tengo el honor de contar con Mario Aguilar, con Gustavo Cortona, con Matías Mensa y con Mariano Perosio, que van a estar acompañándome en esta etapa. Todos eran parte del directorio ya hora se suman para acompañarme.
No es la primera vez que ocurre en la Bolsa, pero cómo toma la decisión de que sea una mujer la presidenta en esta etapa?
Estuve y estoy muy agradecida del espacio en todo momento. En esta institución se ha trabajado y se ha pensado siempre en la equidad. De hecho, como vos lo decís, no soy la primera. Esta entidad de alguna manera fue pionera y la primera mujer a la cabeza fue la doctora Ana María Giannuzzo cuando la Bolsa era Cámara, en 1997, y de hecho fue quien llevó la Cámara a hacer Bolsa. Así que son grandes ejemplos con los que contamos y la verdad que esperamos trabajar en ese mismo sentido y con ese mismo esfuerzo y determinación.
¿Qué es la Bolsa de Cereales de Córdoba para aquel que no está próximo a la temática?
La Bolsa de Cereales de Córdoba es una institución que está dedicada a la representación y promoción de todos los actores de la cadena bioagroindustrial de la provincia y cuenta con dos departamentos: uno de información agronómica y otro de información económica, que acercan todo lo que es, valga la redundancia, la información para que se puedan tomar mejores decisiones. También contamos con laboratorios de análisis de suelo y análisis de calidad de granos; y ahí tenemos la buena noticia que hemos empezado un nuevo laboratorio. Ese es un proyecto en el que estamos trabajando, que comenzó el licenciado Alberto Rodríguez y tenemos un gran desafío de continuarlo.
Los departamentos de información, con Gonzalo Agusto y Silvina Fiant, siempre son una referencia para el sector...
Así es, lo son y nosotros tenemos regularmente producción de datos. Contamos también con un canal de WhatsApp donde pueden suscribirse y recibir los informes que publicamos de manera gratuita, como también acercarse a la institución por cualquier duda, o consulta porque estamos disponibles, tanto yo como cualquier miembro del equipo.
La Bolsa también tiene una vinculación con otras organizaciones empresarias de Córdoba, y de hecho se acaba de sumar a lo que era el G6 cordobés para formar ahora el G7...
Sí, entendemos que es la mejor forma de representar a todos los sectores productivos y económicos de Córdoba y fue que, a raíz de haber trabajado juntos en diversas oportunidades, se decidió finalmente sumar a la Bolsa a ese grupo de entidades empresarias. Es un trabajo conjunto que genera muchos desafíos, pero entendemos que es para representar la realidad de Córdoba, trabajar y poder colaborar en el desarrollo de políticas públicas para mejorar nuestros sectores.
En Córdoba se habla mucho de la interacción público-privado, ¿qué valoración hace de ese vínculo?
Córdoba creo que es un ejemplo de esa relación. Nosotros, particularmente como Bolsa de Cereales de Córdoba tenemos una relación muy cercana con el Ministerio de Bioagroindustria y a través de él con el Gobierno de Córdoba. Trabajamos codo a codo y la verdad que es una relación por la que uno está muy orgulloso; pero por supuesto que viene de años de trabajo. Y en otros sectores me parece que pasa lo mismo. En el caso del G7 hay una relación también muy directa con Guillermo Acosta, como también con el propio gobernador. Estamos convencidos de que es a través del diálogo, del respeto, del acercamiento, de las cuestiones conjuntas y también del respeto en las diferencias, que se construye. Ese es nuestro camino de trabajo.
Además del paso en las instituciones, tiene un trayecto realizado en el sector privado de la agroindustria...
Sí, vengo de la agroindustria, del trabajo privado, de una empresa familiar que fundó mi abuelo con sus dos hijos, Agustín y Humberto, en 1938. Vengo del sector molinero, de la molienda del maíz y de cereales y legumbres secos y derivados. Eso es lo que conozco.
Aprovechando entonces esa raíz, ¿cómo observa al sector del campo y la agroindustria?
Córdoba es una provincia netamente productiva. Nosotros lo que sabemos hacer es producir. Por eso, la contribución del campo es muy importante. Diría que se ve con muchas oportunidades en este momento. No obstante, siempre vamos a estar reclamando la eliminación de los derechos de exportación de forma definitiva. Sabemos que es una presión impositiva que viene y ha castigado el sector durante muchos años. Así que ese sigue siendo nuestro reclamo. Por otro lado, están los demás desafíos. Hay desafíos estructurales que tienen que ver con la infraestructura, los costos logísticos, la necesidad de contar con innovación, con talento humano capacitado. También la ruralidad sigue siendo un desafío, el arraigo. En eso pensamos que es necesario trabajar principalmente, y la Bolsa hace dos años que creó la Fundación de la Bolsa de Cereales de Córdoba para poder hacer eje en lo que es la educación, la comunidad y la sustentabilidad. Desde ese lado, en la Fundación hay un trabajo muy profundo que ha comenzado con capacitaciones, llevándolas al interior, y ha seguido con la vinculación con entidades educativas, con la Universidad Nacional, con la Universidad Católica, con Campus Norte, con la Escuela de Molinería. Tratando de revitalizar esos espacios que forman a la gente que termina trabajando en el campo o en la industria cordobesa.
¿Va a continuar al frente de la Fundación?
Sí, sigo estando en la Fundación. Me queda un año más y voy a continuar hasta cumplir el período.
¿Qué tres o cuatro ejes van a movilizar en esta gestión al frente de la Bolsa?
Tenemos un desafío muy importante que ya comenzamos, que es el lanzamiento del mercado de valores ambientales, que es un mercado de carbono y que sale desde Córdoba al mundo. Está planteado como un mercado internacional de activos ambientales. Se presentó ya públicamente en el encuentro de vinculación la semana pasada y tiene el apoyo del Gobierno de Córdoba a través del Ministerio de Bioagroindustria. Así que estamos trabajando mucho en instalarlo y llevarlo a cada uno de los sectores productivos de la Argentina; va a ser un gran desafío.
¿Cómo opera?, ¿en qué consiste?
Consiste en un marketplace, básicamente, que tiene trazabilidad de blockchain, para poder garantizar la trazabilidad de cada uno de los activos y que no haya una doble contabilidad. Busca acercar lo que pueden ser activos ambientales que van desde el carbono, la energía, servicios ecosistémicos, créditos que se generan por el tratamiento de los residuos. O sea, hay innumerables cantidades de créditos o valores ambientales que pueden negociarse en esta plataforma, y la negociación está planteada para todos aquellos que necesiten contemplar o necesiten invertir en créditos ambientales.
Para compensar saldos negativos en su actividad...
Exacto. Así es.
¿Y ya está disponible?
Sí, está disponible. Hace más de un año que venimos trabajando en eso pero la plataforma se presentó hace una semana y ya estamos trabajando en una sensibilización para nuestras redes, en todo lo que es sostenibilidad. Vamos a avanzar para instaurar y mostrarles a todos qué se puede hacer con los créditos ambientales.
Volviendo a los objetivos, ¿qué otros desafíos hay por delante?
Otro objetivo o desafío tiene que ver con un mayor acercamiento al interior. Es necesario relevar y visualizar qué es lo que está pasando en todo el interior. Acercarse a la institución a veces no es tan fácil, entonces uno de los desafíos es llegar hasta el interior, acercar la institución.