Bolsonaro y Netanyahu sellaron una nueva alianza
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, sellaron ayer en Río de Janeiro una "nueva alianza" que traerá mayor cooperación económica y militar entre ambos países.
El encuentro, histórico por tratarse de la primera visita de un primer ministro israelí a Brasil, forma parte de los nuevos alineamientos geopolíticos del futuro gobierno del ultraderechista Bolsonaro, que asumirá el próximo 1° de enero.
Israel tiene la expectativa de que Bolsonaro, que sucederá al conservador Michel Temer, traslade la embajada brasileña en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, como lo anunció en noviembre. Pero después indicó que esa decisión -que podría provocar represalias comerciales de los países árabes, importantes compradores de carnes brasileñas- aún no se había tomado.
Un tema urticante
En el avión que lo trajo a Brasil, Netanyahu aseguró que abordarían esa cuestión, aunque en las declaraciones que trascendieron a la prensa después del encuentro no hubo menciones al traslado de la embajada, un paso que ya dio el gobierno del presidente Donald Trump.
El Estado hebreo considera toda la ciudad de Jerusalén como su capital, en tanto que los palestinos aspiran a que Jerusalén Este se convierta en capital de su futuro Estado.
Para la comunidad internacional, el estatuto de la Ciudad Santa tiene que negociarse entre las dos partes y las embajadas no tienen que instalarse allí hasta que se haya alcanzado un acuerdo.
Hasta ahora Brasil, donde conviven comunidades judías y árabes, ha mantenido esa postura.
Israel tiene un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, que Brasil integra con Argentina, Paraguay y Uruguay. El intercambio bilateral entre el mayor país de Latinoamérica e Israel alcanza 1.200 millones de dólares. Bolsonaro dijo que está buscando importar tecnología israelí para producir agua en el noreste de Brasil, azotado por la sequía.
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El encuentro, histórico por tratarse de la primera visita de un primer ministro israelí a Brasil, forma parte de los nuevos alineamientos geopolíticos del futuro gobierno del ultraderechista Bolsonaro, que asumirá el próximo 1° de enero.
Israel tiene la expectativa de que Bolsonaro, que sucederá al conservador Michel Temer, traslade la embajada brasileña en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, como lo anunció en noviembre. Pero después indicó que esa decisión -que podría provocar represalias comerciales de los países árabes, importantes compradores de carnes brasileñas- aún no se había tomado.
Un tema urticante
En el avión que lo trajo a Brasil, Netanyahu aseguró que abordarían esa cuestión, aunque en las declaraciones que trascendieron a la prensa después del encuentro no hubo menciones al traslado de la embajada, un paso que ya dio el gobierno del presidente Donald Trump.
El Estado hebreo considera toda la ciudad de Jerusalén como su capital, en tanto que los palestinos aspiran a que Jerusalén Este se convierta en capital de su futuro Estado.
Para la comunidad internacional, el estatuto de la Ciudad Santa tiene que negociarse entre las dos partes y las embajadas no tienen que instalarse allí hasta que se haya alcanzado un acuerdo.
Hasta ahora Brasil, donde conviven comunidades judías y árabes, ha mantenido esa postura.
Israel tiene un acuerdo de libre comercio con el Mercosur, que Brasil integra con Argentina, Paraguay y Uruguay. El intercambio bilateral entre el mayor país de Latinoamérica e Israel alcanza 1.200 millones de dólares. Bolsonaro dijo que está buscando importar tecnología israelí para producir agua en el noreste de Brasil, azotado por la sequía.