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Piden autorización a la Corte para investigar denuncias del ex ministro de Justicia a Bolsonaro

El pedido es del fiscal general de Brasil, Augusto Aras. Sérgio Moro, renunció hoy al cargo y acusó al presidente de varios delitos.

El fiscal general de Brasil, Augusto Aras, pidió hoy a la Suprema Corte del país una autorización para investigar las denuncias del ex ministro de Justicia Sérgio Moro contra el presidente, Jair Bolsonaro, por obstrucción de la justicia y falsificacion de un decreto.

"La dimensión de los episodios narrados en la declaración del ministro (Moro) revelarían la práctica de delitos, imputando al presidente, pero también podría caracterizar el delito de denuncia calumniosa", dice el pedido de Aras, procurador general de la República puesto en el cargo por Bolsonaro en 2019.

Sérgio Moro, renunció hoy al cargo provocando un terremoto político que puede terminar en un juicio político contra el presidente Jair Bolsonaro, al que acusó de varios delitos, entre ellos intentar interferir en investigaciones de la Policía Federal en curso contra sus hijos.

Es el momento más crítico del gobierno de Bolsonaro, sobre todo por el peso que tiene la figura de Moro, el juez que comandó la Operación Lava Jato y puso en prisión en 2018 al líder opositor y ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva por corrupción, cuando lideraba ampliamente las encuestas de intención de voto, y que ahora se perfila como una figura presidenciable para 2022.

"Cuando asumí me prometieron carta blanca para actuar pero el presidente quiso interferir en el trabajo de las investigaciones de la Policía Federal", acusó hoy Moro, cuya salida se dio porque Bolsonaro echó sin consultarlo al titular de esa fuerza, el comisario Mauricio Valeixo.

Moro fue convocado por Bolsonaro para obtener el apoyo de las clases medias que se levantaron contra el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula por el escándalo de Lava Jato, y esa representación ahora se ha caído del gobierno.

La salida de Moro se produjo ocho días después de la del ministro de Salud, Luiz Mandetta, quien recomendaba el distanciamiento social para enfrentar la pandemia, cuya conducción fue marcada por el negacionismo por parte del jefe del Estado.

De todos modos, el ultraderechista Bolsonaro mostró fuerza interna cambiando al jefe de la Policía Federal para obligar a Moro a renunciar. Lo mismo había hecho con Mandetta.

Bolsonaro ha mostrado un nuevo perfil para su gobierno, con la aproximación al 'Centrao', el grupo de la centroderecha en el Congreso vinculada a casos de corrupción que es clave para formar mayorías.

Ese sería su escudo para un eventual impeachment a partir de las denuncias de Moro.

Bolsonaro está amparado en los ministros militares que lo rodean pero a quienes no escucha, razón por la cual es un error considerar que el presidente está siendo tutelado. "Ahora va a parecer un zombie en el palacio", dijo un portavoz de los militares en torno al general Walter Braga Netto, jefe de Gabinete, que esta semana se enfrentó al ministro de Economía, Paulo Guedes, presentando un programa de obra pública similar a los de la ex presidenta Dilma Rousseff, del PT.

Eso minimizó a Guedes, un ultraliberal que quedó algo aislado con la salida de Moro, que representaba a esa derecha vinculada al empresariado y al discurso del "honestismo".

Asimismo, Moro reconoció que hizo un acuerdo para que Bolsonaro le pagara la pensión de por vida a su familia debido a que debió dejar 22 años de magistratura para asumir el cargo.

Moro contó que el presidente le pidió desde fines de 2019 cambiar a la cúpula de la Policía Federal.

Carlos, Eduardo y Flavio, concejal, diputado y senador, los hijos del mandatario, tienen investigaciones abiertas por diversos niveles de la justicia, por corrupción y divulgación de fake news.