Bolsonaro denunció que hubo fraude en 2018 y que debió haber ganado en primera ronda
El Supremo Tribunal Electoral le salió al cruce y negó las acusaciones
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, provocó ayer un nuevo conflicto institucional al afirmar que hubo fraude en los comicios en los que resultó electo, en 2018, y que debió haber vencido en primera vuelta, por más del 50 por ciento de los votos, tras lo cual el Supremo Tribunal Electoral negó las acusaciones.
La declaración de Bolsonaro, inédita, se dio durante un discurso que ofreció a la comunidad brasileña que vive en Florida, Estados Unidos, en el marco de una gira en la cual dijo que el coronavirus está subestimado y, al lado de su colega Donald Trump, aseguró que "la izquierda está siendo barrida para fuera de Brasil".
Sin presentar pruebas, Bolsonaro comentó que en la elección de 2018 hubo fraude y que él debió haber vencido en la primera vuelta, en la cual obtuvo el 46 por ciento de los votos.
En aquel momento no hubo reclamos a la autoridad electoral.
"Por las pruebas que tengo en mis manos, que en breve voy a presentar, fui electo en la primera vuelta, pero hubo fraude. Necesitamos un sistema seguro de conteo de votos, porque, si no, puede haber fraude", dijo anteanoche.
Ayer, los periodistas hablaron con él y le pidieron pruebas, a lo que Bolsonaro contestó: "Díganme un ciudadano que confíe en el sistema electoral brasileño".
El caso generó un revuelo más en la institucionalidad brasileña, en el marco de la preparación de marchas respaldadas por Bolsonaro de sectores de extrema derecha que el domingo protestarán contra el Congreso.
El Tribunal Superior Electoral defendió la utilización de urnas electrónicas que hace dos décadas forman parte de la democracia brasileña. "Nuestro sistema permitió que no se produjera un fraude en 20 años", dijo un comunicado de la presidenta del tribunal, Rosa Weber. Antes de ser electo, Bolsonaro había pedido que se continuara con el voto electrónico pero con un talón de papel como certificado para el elector, una bandera que fue levantada antes de la marcha del 15 y que promete inflamar a los seguidores del excapitán del Ejército.
Contra el voto electrónico
El mandatario ultraderechista históricamente hizo campaña contra las urnas electrónicas, pero abandonó esa bandera tras su elección.
Bolsonaro venció en segunda vuelta a Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores.
La gira de Bolsonaro por Estados Unidos, iniciada el sábado último con una cena con Trump y el domingo con un acuerdo militar con el Comando Sur, estuvo marcada por discursos de fuerte tono anti-izquierdista, en el marco de las marchas que convocan los bolsonaristas para pedir el cierre del Congreso y cambios en la Corte Suprema.
“No se puede ser complaciente como fue Mauricio Macri en la Argentina, que perdió. En Chile Sebastián Piñera enfrenta manifestaciones casi diarias", dijo, en alusión a grupos de izquierda.
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La declaración de Bolsonaro, inédita, se dio durante un discurso que ofreció a la comunidad brasileña que vive en Florida, Estados Unidos, en el marco de una gira en la cual dijo que el coronavirus está subestimado y, al lado de su colega Donald Trump, aseguró que "la izquierda está siendo barrida para fuera de Brasil".
Sin presentar pruebas, Bolsonaro comentó que en la elección de 2018 hubo fraude y que él debió haber vencido en la primera vuelta, en la cual obtuvo el 46 por ciento de los votos.
En aquel momento no hubo reclamos a la autoridad electoral.
"Por las pruebas que tengo en mis manos, que en breve voy a presentar, fui electo en la primera vuelta, pero hubo fraude. Necesitamos un sistema seguro de conteo de votos, porque, si no, puede haber fraude", dijo anteanoche.
Ayer, los periodistas hablaron con él y le pidieron pruebas, a lo que Bolsonaro contestó: "Díganme un ciudadano que confíe en el sistema electoral brasileño".
El caso generó un revuelo más en la institucionalidad brasileña, en el marco de la preparación de marchas respaldadas por Bolsonaro de sectores de extrema derecha que el domingo protestarán contra el Congreso.
El Tribunal Superior Electoral defendió la utilización de urnas electrónicas que hace dos décadas forman parte de la democracia brasileña. "Nuestro sistema permitió que no se produjera un fraude en 20 años", dijo un comunicado de la presidenta del tribunal, Rosa Weber. Antes de ser electo, Bolsonaro había pedido que se continuara con el voto electrónico pero con un talón de papel como certificado para el elector, una bandera que fue levantada antes de la marcha del 15 y que promete inflamar a los seguidores del excapitán del Ejército.
Contra el voto electrónico
El mandatario ultraderechista históricamente hizo campaña contra las urnas electrónicas, pero abandonó esa bandera tras su elección.
Bolsonaro venció en segunda vuelta a Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores.
La gira de Bolsonaro por Estados Unidos, iniciada el sábado último con una cena con Trump y el domingo con un acuerdo militar con el Comando Sur, estuvo marcada por discursos de fuerte tono anti-izquierdista, en el marco de las marchas que convocan los bolsonaristas para pedir el cierre del Congreso y cambios en la Corte Suprema.
“No se puede ser complaciente como fue Mauricio Macri en la Argentina, que perdió. En Chile Sebastián Piñera enfrenta manifestaciones casi diarias", dijo, en alusión a grupos de izquierda.