Despidieron a las víctimas de la masacre en el colegio secundario de San Pablo
Luego de matar a ocho personas, Taucci Monteiro disparó en la cabeza de su cómplice y se suicidó
Seis de las víctimas de la masacre en una escuela de San Pablo fueron despedidas ayer en una ceremonia colectiva por cientos de vecinos y otras dos en velatorios más íntimos y, en cambio, los dos autores de las muertes fueron llevados directamente del Instituto Médico Legal al cementerio, mientras la ciudad recuperaba cierta normalidad.
Mientras, la Policía puso en la mira a otro adolescente de 17 años, cuya detención pidió, por considerarlo partícipe de los preparativos de la matanza.
Los cuerpos de los responsables de la masacre con el saldo de 10 muertos, Guilherme Taucci Monteiro, de 17 años, y Luiz Henrique de Castro, de 25 años, que había sido alumnos de la escuela, fueron llevados del Instituto de Mogi das Cruzes con destino a dos cementerios de Suzano, en el área metropolitana de San Pablo.
La madre y el tío de Taucci Monteiro estuvieron en el Instituto, donde informaron que no se iba a realizar el rito funerario.
Luego de matar a ocho personas Taucci Monteiro disparó en la cabeza de su cómplice y se suicidó después con un revólver calibre 38.
Velatorio conjunto
La mayoría de las víctimas, en tanto, fueron veladas en el gimnasio municipal Arena Suzanno, ubicado en el parque Max Ferrer, a pocas calles de la escuela.
La coordinadora pedagógica Marilena Ferreira (59 años), la inspectora Eliane Regina Oliveira (38 años) y los estudiantes Kaio Lucas da Costa (17), Claiton Antônio Ribeiro (17), Samuel Melquíades Silva de Oliveira (16) y Caio Oliveira (15) fueron despedidos en este lugar.
El pabellón vio pasar a cientos de personas que en un silencio casi absoluto pasaron por las cajas descubiertas para dar el último adiós a las víctimas, rodeados de 14 coronas dispuestas al fondo, con inscripciones como "Saudades de seus familiares" (nostalgia de sus familiares).
Las otras dos víctimas de la tragedia, el estudiante Douglas Murillo, de 16 años, y Jorge Antonio de Moraes, de 51, tío de uno de los autores de la masacre -y asesinado antes de la masacre-, prefirieron ceremonias más íntimas, reseñó la agencia EFE.
En solidaridad con los fallecidos y sus familiares, el alcalde de Suzano, Rodrigo Ashiuchi, y el ministro de Educación, Ricardo Vélez, estuvieron en el velatorio.
La comuna informó ayer la declaración oficial de luto por tres días consecutivos, así como la suspensión ayer y hoy de las clases en todas las escuelas municipales y estatales en memoria de las víctimas.
La alcaldía también comunicó que la atención a familiares y amigos de las víctimas, que ya comenzaron ayer con la participación de 150 funcionarios y 80 voluntarios, continuarán durante los próximos días para seguir asistiendo a los afectados.
Se prevé, además, una reunión de educadores para el lunes, cuando se retomen las clases en el municipio, para abordar la recuperación de la rutina en las escuelas después del trauma del que son vulnerables al menos 26.000 alumnos de escuelas municipales de Suzano.
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Mientras, la Policía puso en la mira a otro adolescente de 17 años, cuya detención pidió, por considerarlo partícipe de los preparativos de la matanza.
Los cuerpos de los responsables de la masacre con el saldo de 10 muertos, Guilherme Taucci Monteiro, de 17 años, y Luiz Henrique de Castro, de 25 años, que había sido alumnos de la escuela, fueron llevados del Instituto de Mogi das Cruzes con destino a dos cementerios de Suzano, en el área metropolitana de San Pablo.
La madre y el tío de Taucci Monteiro estuvieron en el Instituto, donde informaron que no se iba a realizar el rito funerario.
Luego de matar a ocho personas Taucci Monteiro disparó en la cabeza de su cómplice y se suicidó después con un revólver calibre 38.
Velatorio conjunto
La mayoría de las víctimas, en tanto, fueron veladas en el gimnasio municipal Arena Suzanno, ubicado en el parque Max Ferrer, a pocas calles de la escuela.
La coordinadora pedagógica Marilena Ferreira (59 años), la inspectora Eliane Regina Oliveira (38 años) y los estudiantes Kaio Lucas da Costa (17), Claiton Antônio Ribeiro (17), Samuel Melquíades Silva de Oliveira (16) y Caio Oliveira (15) fueron despedidos en este lugar.
El pabellón vio pasar a cientos de personas que en un silencio casi absoluto pasaron por las cajas descubiertas para dar el último adiós a las víctimas, rodeados de 14 coronas dispuestas al fondo, con inscripciones como "Saudades de seus familiares" (nostalgia de sus familiares).
Las otras dos víctimas de la tragedia, el estudiante Douglas Murillo, de 16 años, y Jorge Antonio de Moraes, de 51, tío de uno de los autores de la masacre -y asesinado antes de la masacre-, prefirieron ceremonias más íntimas, reseñó la agencia EFE.
En solidaridad con los fallecidos y sus familiares, el alcalde de Suzano, Rodrigo Ashiuchi, y el ministro de Educación, Ricardo Vélez, estuvieron en el velatorio.
La comuna informó ayer la declaración oficial de luto por tres días consecutivos, así como la suspensión ayer y hoy de las clases en todas las escuelas municipales y estatales en memoria de las víctimas.
La alcaldía también comunicó que la atención a familiares y amigos de las víctimas, que ya comenzaron ayer con la participación de 150 funcionarios y 80 voluntarios, continuarán durante los próximos días para seguir asistiendo a los afectados.
Se prevé, además, una reunión de educadores para el lunes, cuando se retomen las clases en el municipio, para abordar la recuperación de la rutina en las escuelas después del trauma del que son vulnerables al menos 26.000 alumnos de escuelas municipales de Suzano.