En la Cámara del Crimen, Jesús Javier Alarcón fue condenado a seis meses de prisión por ser el autor del delito de desobediencia y resistencia a la autoridad. Por otra parte, respecto al hecho en el que llegó acusado de robo calificado, resultó absuelto por el beneficio de la duda.

Con respecto a los acontecimientos cabe decir que sucedieron en 2016. El primero de ellos ocurrió en abril cuando el imputado circulaba en su Motomel Bis por calle San Juan. De acuerdo a lo que leyó Guillermo Picco, el actuario, en la pieza acusatoria, al llegar a López y Planes, cruzó un semáforo en rojo. Un móvil policial advirtió la escena, le pidió que se detenga pero Alarcón hizo caso omiso y huyó por la primera de las arterias mencionadas.

En San Juan e Intendente Peña lo lograron detener. Al solicitarle la documentación, se resistió y salió corriendo. Cuando fue alcanzado se trabó en lucha con los efectivos pero pudo ser reducido.

Por otra parte, el segundo hecho —por el que resultó absuelto por el beneficio de la duda— tuvo lugar en noviembre, en Italia al 500 al frente de una carnicería. Allí había una motocicleta Honda Wave estacionada, con el manubrio trabado y con candado. Allí, cuando eran aproximadamente las 9, según la acusación, Alarcón se habría apoderado ilegítimamente del vehículo.

En otro punto hay que decir que, cuando el juez René Gandarillas le tomó los datos, se conoció que tiene 27 años, es villamariense, se desempeñaba como peón de albañil, sólo consume marihuana y tiene antecedentes (una condena anterior por la que aún debe 1 año y 4 meses).

Cuando el magistrado le preguntó si quería declarar, el joven afirmó, confesó el hecho de desobediencia y negó el robo del rodado.

Luego llegó el momento de los alegatos. El fiscal Francisco Márquez solicitó las penas que finalmente coincidieron con las resueltas por Gandarillas, y Silvina Muñoz, la abogada defensora del acusado, adhirió.

De esta manera, y tras un breve cuarto intermedio, se conoció la sentencia.

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