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Los condenaron a cinco años por robar en una estación de servicio

Se trata de Matías Ezequiel Arces (19), que fue defendido por Sebastián Elía y Teodora Perassi, y de Israel Jeremías Bustamante, que fue asistido por Silvina Muñoz (23). La pena que deberán purgar es de cumplimiento efectivo

En la Cámara del Crimen, en el quinto piso de Tribunales, durante la mañana de ayer se desarrolló una audiencia en la que dos jóvenes resultaron condenados. Se trata de Matías Ezequiel “Negrón” Arces (19) y de Israel Jeremías Bustamante (23). Ambos recibieron la pena de 5 años de prisión de cumplimiento efectivo por ser hallados culpables de los delitos de robo calificado por el uso de arma y robo simple. Asimismo, se ordenó el decomiso, por parte del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), de una cuchilla y una herramienta (llave) a los fines que corresponda.

La pieza acusatoria

De acuerdo con la pieza acusatoria, el primer hecho por el que los imputados llegaron al banquillo del recinto ocurrió el 19 de diciembre del año pasado, aproximadamente a la una y media de la mañana. En esas circunstancias, Arces como conductor y Bustamante como acompañante circulaban en una moto negra de 110 centímetros cúbicos. Se dirigieron a una estación de servicio situada en la esquina de bulevar Colón y Muller. Al llegar, le solicitaron a un empleado que les cargue nafta. Posteriormente, Bustamante le dijo al trabajador que no le pagaría y extrajo del bolsillo de su pantalón un cuchillo de untar con la punta afilada. El damnificado, en ese momento, les entregó la billetera con la recaudación del día (1.300 pesos). A pesar de ello, recibió un puntazo en el pecho y los acusados se fugaron. La víctima del episodio requirió de quince días de curación y de uno de inhabilitación.

El segundo suceso se registró el 7 de enero de este año, poco antes de las cinco de la mañana, en el mismo lugar. Una persona llegó para cargar combustible en un bidón, con el objetivo de traspasarlo a su moto, que había dejado estacionada en la vereda por no llevar el casco. Cuando se encontraba pasando el contenido hacia su vehículo fue sorprendido por los acusados. Sin mediar palabra lo golpearon en el rostro. Además, Bustamante lo agarró de la capucha e hizo que se agachara. Fue ahí cuando al joven se le cayó el celular, dispositivo que le sustrajeron. Finalmente, los atacantes escaparon. El tercer acontecimiento tuvo lugar la misma jornada, a las seis y cuarto de la mañana. Bustamante y Arces regresaron a la estación de servicio en una moto Honda Wave negra sin el dominio colocado. Llegaron y le pidieron al empleado (el mismo que en el primer hecho) que les diera la billetera. El hombre se negó. Entonces, Bustamante lo amenazó y le exhibió un “fierro” —un caño de alrededor de 15 centímetros—. El trabajador, tras ello, les dio su billetera que tenía 800 pesos, también recaudados en el día.

Datos personales, alegatos y sentencia

Una vez que se finalizó con la lectura del requerimiento, la jueza Eve Flores le tomó los datos personales a los jóvenes, ambos villamarienses. Arces contó que es soltero, no tiene hijos y que cursó hasta primer año del secundario. Por otro lado, manifestó que trabajaba con su padre como albañil y confesó que consume marihuana desde los quince —hizo un tratamiento pero dejó—. También se conoció que no tiene antecedentes. Al momento de declarar, sostuvo que respecto al primer hecho, no sabía que Bustamante iba a robar. “Pensé que iba a cargar nafta”, dijo. Respecto a los otros episodios, no declaró.

Bustamante, por su lado, dijo que es soltero y que tiene un hijo. A la vez, señaló que fue hasta segundo año del nivel medio y que realizaba changas (albañilería y trabajaba como pintor). Al igual que otro imputado, expresó que consume marihuana desde los 15 o 16 años. Tampoco registra antecedentes. Confesó su participación en todos los hechos e indicó que estaba en “estado de alcoholismo y empastillado”. “Me arrepiento”, agregó.

Seguidamente, las partes alegaron. El primero en hacerlo fue el fiscal Francisco Márquez. El funcionario sostuvo que Arces, al haber manejado el rodado, era partícipe necesario. Por tal motivo, solicitó para ambos la pena de cinco años por robo calificado por el uso de arma y robo. En contrapartida, la defensa de Arces, integrada por Sebastián Elía y María Teodora Perassi, fue la segunda en presentar sus fundamentos. Habló la profesional y pidió que la pena sea de 2 años de prisión de ejecución condicional (y se ordene su inmediata libertad) y que la calificación sea encubrimiento y robo simple. Entre los argumentos que expuso, planteó que la participación de su defendido fue posterior a la consumación del hecho. Al mismo tiempo, destacó que no tiene antecedentes y que no tiene una educación que le haya permitido acceder a otras oportunidades. Silvina Muñoz fue la asesora letrada de Bustamante y adhirió a la formulación del representante del Ministerio Público Fiscal. Márquez pidió la palabra nuevamente y señaló que si Arces no hubiera conducido, el hecho no se habría consumado.

Así, la magistrada le ofreció la oportunidad a los imputados de tener la última palabra. Arces dijo que estaba “empastillado”. Bustamante optó por no decir nada. Flores dictó un cuarto intermedio de quince minutos y a su regreso dio a conocer el veredicto precisado al inicio.

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