Nacionales | camas

Todo indica que se va hacia más restricciones en el AMBA

"Treinta mil casos diarios no es una meseta, es una montaña", graficó una fuente oficial

Todavía se discute si el actual nivel de testeos alcanza para revelar la verdadera situación epidemiológica de la Argentina.

 

Las medidas restrictivas anunciadas por el presidente Alberto Fernández para reducir el nivel de contagios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) llegaron para quedarse y lo más probable es que se acentúen en las próximas semanas, precisaron fuentes oficiales del Gobierno.

"No se trata, como en otros momentos, de ‘amesetar’ la curva de contagios. Eso puede servir cuando hay un nivel de contagios manejable por el sistema de salud. Una meseta de 30 mil casos diarios no es una meseta, es una montaña", sostuvo a NA un importante vocero de la Casa Rosada.

En ese sentido, adelantó que, "si hay que tomar más medidas", al presidente Alberto Fernández "no le va a temblar el pulso" porque "él ya dejó en claro que la única prioridad es cuidar la salud de los argentinos y las argentinas".

De todos modos, y de acuerdo con el diálogo que el primer mandatario mantuvo con el ministro de Educación Nicolás Trotta, sí podría volver algún tipo de "presencialidad cuidada" en lo que tiene que ver con las clases, pero todas las demás actividades es posible que se restrinjan aún más.

En el gobierno de la provincia de Buenos Aires el diagnóstico es claro y aseguran que es necesario ir hacia un confinamiento más estricto para garantizar la respuesta del sistema sanitario, ya que hay varios hospitales sin camas en los que se ha tenido que derivar pacientes hacia otras unidades.

"Tenemos que ir a un cierre total. Una verdadera cuarentena. Dos o tres semanas de cierre total. Peor que el de marzo del año pasado. No podemos especular, la economía se recupera, pero la salud de los argentinos es lo que está en juego", expresó el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, en declaraciones televisivas.

Berni aseguró que la cuarentena estricta se refiere a un cierre total de todas las actividades donde sólo estén abiertos los hospitales y las farmacias; en tanto, también estarán en actividad las fuerzas de seguridad para controlar que se cumplan las medidas de aislamiento.

Aunque la propuesta del ministro parece difícil que pueda llevarse a cabo, desde la Nación sí coinciden en la necesidad de bajar abruptamente el nivel de contagios, ya que con esta velocidad de transmisión del virus las camas de terapia intensiva se ocupan rápidamente.

"Todavía no tenemos definidas las medidas y ya dijimos que todas van a ser focalizadas en los territorios que tengan más contagios. Pero sí podemos decir que las restricciones llegaron para quedarse al AMBA porque, con suerte, con las medidas que ya tomamos estaremos logrando parar la curva en 30 mil contagios diarios, lo cual no es suficiente. Lo que necesitamos es que la curva caiga", indicaron fuentes del gobierno nacional a Noticias Argentinas.

”Saturación extrema”

Mientras tanto, el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, aseguró que la mitad de las camas del sector público están siendo ocupadas por personas con medicina prepaga y remarcó que "hay saturación extrema" en el AMBA.

"La situación ha llegado a sobrepasar la capacidad de respuesta. En la ciudad de Buenos Aires, estimo que desde hace dos semanas se empieza a observar fuertemente el vuelco de las personas con medicina prepaga al sector público. Hoy tenemos el 50% de las camas del sector público ocupadas con personas con obras sociales", precisó Kreplak en declaraciones radiales.

En tanto, el funcionario consideró "difícil" hacer "un análisis de cuántas camas públicas quedan en un lugar" porque "el sistema entero está saturando al otro".

"Tenemos ambulancias con mucha dificultad de conseguir un destino, sobre todo en el sector privado, donde tienen problemas de conseguir camas. Hay saturación extrema", manifestó y expresó: "Llegar 12 horas después a una asistencia pierde parte del efecto de prevenir".

Días complicados

"Nos quedan por ahora toda esta semana unos días de pico, de ingreso de pacientes con un sistema que no tiene la capacidad de atender más pacientes. El colapso nos va a suceder en tanto tengamos una incapacidad de seguir conduciendo el sistema de salud de la forma en que habitualmente se conduce", remarcó el viceministro.

A su vez, explicó que en la actual situación "la atención terapéutica está dejando de depender de la indicación, depende de la disponibilidad".

"En verdad, en todos los países de Latinoamérica hay injusticia e inequidad social. Los sectores más vulnerables tienen más mortalidad que los sectores más acomodados porque esas camas son más escasas para el sector popular”, dijo.