La juventud consciente, movilizada frente a la crisis ambiental
Este viernes 27 el movimiento internacional estudiantil conocido como Fridays For Future (FFF o Juventud por el clima o Huelga por el clima) realizó una segunda gran huelga mundial.
La primera fue el pasado 20 de septiembre, a sólo tres días de la Cumbre sobre la Acción Climática de la Organización de las Naciones Unidas, convocada en mayo de 2018 por su actual secretario general, el portugués António Guterres.
Este encuentro internacional es relevante porque solamente intervienen aquellos Estados nacionales y subnacionales (como algunas ciudades), representantes de corporaciones, y de la sociedad civil realmente comprometidos con la lucha contra el cambio climático. Su objetivo es que se presenten propuestas concretas y acciones más eficaces para lograr contribuciones a nivel nacional para 2020 que lleven a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45 por ciento para el 2030 y a cero para 2050.
Cabe resaltar que países como el Brasil de Jair Bolsonaro o los Estados Unidos de Donald Trump han decidido no participar de este evento, por sostener la cómoda postura del escepticismo climático que niega la contrastante evidencia científica y fáctica acerca de lo que está ocurriendo en el planeta por causa del accionar del hombre desde la primera revolución industrial. Si se considera que esta política exterior negligente le resta legitimidad internacional a la Cumbre, no deja de ser importante resaltar que se realice de todas maneras.
Dejemos a los líderes del viejo orden mundial por un momento y volvamos al movimiento estudiantil que convoca a jóvenes pensantes de todo el mundo para manifestarse en contra de la falta de voluntad política para enfrentar la realidad. FFF nació en agosto de 2018 en Suecia, cuando Greta Thunberg, de 15 años, ante la evidencia de los efectos del cambio climático tocando las puertas de su sensibilidad (tras una ola de calor e incendios forestales en Suecia) e inspirada por movimientos activistas de otras regiones del mundo, decidió manifestarse públicamente haciendo huelgas escolares por el clima, los días viernes, frente al Riksdag (parlamento) en Estocolmo.
En aquel momento demandaba al gobierno sueco por la reducción de sus emisiones de carbono según el Acuerdo de París. A partir de entonces, tomó el eslogan Fridays For Future y su postura de lucha pacífica captó la sensibilidad e inspiró a millones de personas alrededor del mundo. Se desencadenó así un movimiento global y autoorganizado que en un año ha logrado movilizar en esta causa común a casi siete millones de personas, en más de 36 mil manifestaciones, en 5.700 localidades de unos 206 países.
En distintos puntos de la Argentina, los jóvenes se organizaron y sin enarbolar ninguna bandera partidaria comenzaron a movilizarse en marzo de 2019. Por ejemplo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se vienen realizando todos los viernes a las 16.30 frente al Congreso Nacional.
Este viernes se realizó la tercera Movilización Mundial contra la Crisis Climática. En esta ocasión, además del movimiento Fridays For Future Argentina convocaron los Jóvenes por el Clima Argentina y la Alianza por el Clima, una coalición local que agrupa a más de treinta organizaciones que luchan por combatir la crisis climática y ecológica. Todos los sectores de la sociedad civil fueron invitados a marchar en cada punto del país y a integrarse a una pelea que en los años por venir pondrá en juego el futuro de toda la humanidad.
* Docente universitario. Especializado en la disciplina geopolítica para estudiar los efectos del Cambio Climático sobre el escenario internacional.
Francisco Tuñez - Licenciado en Ciencia Política
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La primera fue el pasado 20 de septiembre, a sólo tres días de la Cumbre sobre la Acción Climática de la Organización de las Naciones Unidas, convocada en mayo de 2018 por su actual secretario general, el portugués António Guterres.
Este encuentro internacional es relevante porque solamente intervienen aquellos Estados nacionales y subnacionales (como algunas ciudades), representantes de corporaciones, y de la sociedad civil realmente comprometidos con la lucha contra el cambio climático. Su objetivo es que se presenten propuestas concretas y acciones más eficaces para lograr contribuciones a nivel nacional para 2020 que lleven a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45 por ciento para el 2030 y a cero para 2050.
Cabe resaltar que países como el Brasil de Jair Bolsonaro o los Estados Unidos de Donald Trump han decidido no participar de este evento, por sostener la cómoda postura del escepticismo climático que niega la contrastante evidencia científica y fáctica acerca de lo que está ocurriendo en el planeta por causa del accionar del hombre desde la primera revolución industrial. Si se considera que esta política exterior negligente le resta legitimidad internacional a la Cumbre, no deja de ser importante resaltar que se realice de todas maneras.
Dejemos a los líderes del viejo orden mundial por un momento y volvamos al movimiento estudiantil que convoca a jóvenes pensantes de todo el mundo para manifestarse en contra de la falta de voluntad política para enfrentar la realidad. FFF nació en agosto de 2018 en Suecia, cuando Greta Thunberg, de 15 años, ante la evidencia de los efectos del cambio climático tocando las puertas de su sensibilidad (tras una ola de calor e incendios forestales en Suecia) e inspirada por movimientos activistas de otras regiones del mundo, decidió manifestarse públicamente haciendo huelgas escolares por el clima, los días viernes, frente al Riksdag (parlamento) en Estocolmo.
En aquel momento demandaba al gobierno sueco por la reducción de sus emisiones de carbono según el Acuerdo de París. A partir de entonces, tomó el eslogan Fridays For Future y su postura de lucha pacífica captó la sensibilidad e inspiró a millones de personas alrededor del mundo. Se desencadenó así un movimiento global y autoorganizado que en un año ha logrado movilizar en esta causa común a casi siete millones de personas, en más de 36 mil manifestaciones, en 5.700 localidades de unos 206 países.
En distintos puntos de la Argentina, los jóvenes se organizaron y sin enarbolar ninguna bandera partidaria comenzaron a movilizarse en marzo de 2019. Por ejemplo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se vienen realizando todos los viernes a las 16.30 frente al Congreso Nacional.
Este viernes se realizó la tercera Movilización Mundial contra la Crisis Climática. En esta ocasión, además del movimiento Fridays For Future Argentina convocaron los Jóvenes por el Clima Argentina y la Alianza por el Clima, una coalición local que agrupa a más de treinta organizaciones que luchan por combatir la crisis climática y ecológica. Todos los sectores de la sociedad civil fueron invitados a marchar en cada punto del país y a integrarse a una pelea que en los años por venir pondrá en juego el futuro de toda la humanidad.
* Docente universitario. Especializado en la disciplina geopolítica para estudiar los efectos del Cambio Climático sobre el escenario internacional.
Francisco Tuñez - Licenciado en Ciencia Política