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¿Y ahora cómo viene la mano?

El instructor de Ruaf manifestó: “El árbitro no lleva ninguna cámara entre sus ojos. Posiblemente ninguna cámara tenga la misma visión que el árbitro, que además debe decidir en décimas de segundo, sin poder ver lo que se observa con varias cámaras”.

Antes de aclarar situaciones por agarrones, que son frecuentes y polémicas en el fútbol, recalcó que “los arqueros tendrán que adaptarse a algunas modificaciones”.

“Si el arquero pone las manos y el balón le rebota, puede tomar el balón. Pero si el arquero hace un movimiento adicional, como acompañando el balón, será tomado como un control y ya no podrá tomar el balón”, advirtió.

La diferencia “puede parecer leve, pero si pone las manos para que el balón rebote y luego levanta el balón, podrá hacerlo. Pero si hay un movimiento adicional hacia arriba, hacia abajo o hacia los costados para acompañar al balón o darle una dirección, ahora ya no puede volver a tomarlo con sus manos y será tiro libre indirecto”.

En cambio, favorecerá a los porteros otra jugada. “Si le devuelven el esférico al arquero y al querer despejar pifia el balón o le pega mal, la podrá tomar. Siempre y cuando quede demostrado fehacientemente la acción de que el arquero quiso jugar y lo hizo mal”.

José Martínez explicó que “en los tiros libres indirectos, muchas veces un jugador pisaba el balón y otro lo jugaba. Desde el año pasado el reglamento dice: el balón debe ser golpeado o pateado”.

Aclara sobre la misma jugada que “el balón ahora debe moverse. En los tiros de esquina pasaba que un jugador acomodaba el balón, lo pisaba y se iba. Uno distraía para que otro lo jugara libremente. Ahora no. El balón debe moverse, debe ser golpeado o pateado”.

José Martínez indica: “Para el árbitro será muy importante advertir y persuadir al jugador. Porque en este tipo de jugadas, o en la de los agarrones en el área, se puede complicar ante supuestos penales o goles”.

“La Regla 5 dice: advertir. Y debe aplicarse para persuadir, antes de la Regla 13 (indirecto)”, comentó.

“Ante un tiro libre próximo al área, o lo que llaman tiro de esquina (la regla habla de saque de esquina), normalmente el árbitro debe advertir a los jugadores que se están tomando. Producido el tiro libre, y ya advertidos los jugadores (regla 5), insiste en el agarrón, ahora tendrá el árbitro que aplicar la Regla 14, que es penal, o la 13, que es tiro libre, más posiblemente la regla 12 para amonestar o hasta para expulsar”.

Para sancionar los “agarrones”, Martínez precisó: “La regla dice sujetar a un adversario. Si al tomar de la camiseta se hace perder la estabilidad o el control del balón al rival, es falta. Si la falta es en el área, es penal”.

“Lo que el árbitro debe observar ahora es lo que se llama el triple castigo. Si sanciono un penal y el jugador infractor fue a disputar el balón ante una jugada manifiesta de gol, si corresponde expulsión, ahora será amarilla. Y si es amarilla, ahora no será amonestación”.

“Siempre y cuando cobre penal, y siempre y cuando dispute el balón. Por ejemplo, si el arquero se tiró a los pies y comete penal al llegar a destiempo por negligencia, impericia o habilidad del atacante, no es amarilla. Salvo que sea una jugada manifiesta de gol, y corresponderá tarjeta amarilla”, dijo.

Aclaró que “afuera del área la jugada continúa sancionada con tarjetas como antes. Si es jugada manifiesta de gol es roja y si es jugada prometedora, será amarilla”.

“Empujar, sujetar o no disputar el balón lleva tarjeta reglamentaria. La diferencia ahora es cuando está en disputa el balón”, detalló.

Recordó las 4 circunstancias que deben producirse en una “situación manifiesta de gol” para que el jugador infractor deba ser expulsado. La regla dice textualmente: “Se tendrá que tener en cuenta los 4 siguientes aspectos: 1) Distancia entre el lugar en que se cometió la infracción y la portería. 2) Dirección de juego. 3) Probabilidad de retener o recuperar el balón. 4) Posición y número de defensores”.

Así viene la mano

Martínez remarcó: “Lo más controversial son las manos en defensa. En ataque se simplificó”.

“Todas las manos en ataque serán juzgadas como infracción, así sean involuntarias cuando finalicen en gol. Ya sea mano que convierte el gol, mano que baja el balón para que otro convierta, mano que impacte en el balón y se defina al gol. Son manos de infracción, y anula el gol”, sostuvo.

Subrayó: “Lo único que entrará en vigencia ahora y puede permitir un gol es: una mano involuntaria lejos del arco, cuando luego de producirse la misma, se dan un par de pases o acciones en determinado recorrido del campo. Lo que se busca es que no se produzcan goles por acción de la mano”.

Lo curioso es que una mano involuntaria similar en defensa puede no ser sancionada. “Antes se hablaba de ampliar el volumen del cuerpo. Ahora la modificación dice: ampliando un espacio del cuerpo. Ejemplo: Un defensor quiere despejar en su área, si le pega en la mano porque pifió, no se sanciona la mano”.

“Otra mano que no se sanciona es la que es yendo al piso, se produce entre el apoyo y el piso. En cambio, si se amplía en forma vertical u horizontal el brazo, esa mano es sancionable. Eso es porque amplía el espacio. Y lleva tarjeta”, dijo.

Manifestó: “Cuando intentás hacer un gol con la mano y lo lográs, es amonestación. También cuando intentás evitar un gol y no lo conseguís. Antes se hablaba de mano grosera. No es amonestación si hay mano cuando el balón iba a perderse por un lateral. Sí cuando se intente engañar al árbitro”.

“La posición antinatural de una mano generalmente es sancionable. Si corta un avance prometedor o situación manifiesta de gol, varía la sanción disciplinaria”, especificó.

“Antes se reclamaba diciendo: ‘Tengo la mano pegada al cuerpo’. Ahora algunas se sancionan y otras no. Si tengo la mano pegada al cuerpo, pero yo desplazo el cuerpo, es mano. Si estoy estático no es mano. El movimiento adicional modifica la sanción”, indicó.