Deportes | Campeonato | torneos | inferiores

"Hay que valorar todo lo logrado"

Mauricio Savino resaltó: "Ahora pareciera que somos un club acostumbrado a ganar finales, pero en 2005 sólo habíamos ganado una final de zona en 1992. Es muy lindo ser campeón, pero hay otros aspectos para valorar"

Mauricio Savino convivió con los héroes de las dos camadas ganadoras de Atlético Ticino.

Se transformó en un símbolo y en un referente ineludible para comentar detalles, secretos e intimidades de los dos primeros títulos del club que celebró esta semana su 88° aniversario.

Hijo de Oscar, histórico dirigente y médico del equipo, el marcador central confesó: “Fui mutando de posiciones, de acuerdo a las necesidades. Muchos recuerdan los éxitos y yo tuve la suerte de integrar los dos planteles que ganaron los títulos de 2005 y 2013, pero la verdad es que hubo grandes jugadores y técnicos que no fueron campeones y se hicieron grandes campañas con equipos que también perduran en mi memoria”.

Está radicado en Las Perdices, donde conoció a su amor y compañera de vida, Romina, con quien tuvo a su hijo, Vicente (1 año).

Es ingeniero en sistemas y luce un poco preocupado por los casos de coronavirus que surgieron en General Deheza, ya que allí trabaja. “La parte de sistema la podemos hacer desde nuestros hogares y estamos tratando de promover ese trabajo remoto, que evite el viaje diario”.

Sintetiza al mencionar: “El primer título fue muy especial para el pueblo, porque se dio con un DT del pueblo como fue la Pepa (Rafael Vázquez), con varios pibes de Ticino y muchas figuras y grandes jugadores que llegaron como refuerzos”.

“El primero fue como acabar con tantas frustraciones que sufrieron otros grandes equipos, porque hasta ese torneo sólo se reconocía haber ganado una zona en 1992”, insistió.

Con respecto al campeonato ganado en 2013 sostuvo: “Muchos siguen jugando y ganando títulos, como ocurrió en 2018 y 2019. Siempre digo que en 2005 éramos los pibes y que en 2013 éramos los viejos”.

Señaló con buen humor: “Los cargo a los integrantes de esta camada y les digo que nos hicieron olvidar. La verdad es que me pasa algo especial, porque voy con gusto a ver este equipo, porque da gusto verlos jugar. Son monstruos estos pibes y van a ganar más títulos en la Liga”.

El club de sus amores

Savino resaltó: “A mis 37 años, veo a Juan Bianchi y lo admiro. Me acuerdo cuando jugábamos en inferiores y nos goleaban. Una vez me dijo que se fue a Pasco para ver si podía empezar a ganar. ¡Mirá todo lo que ganó ahora!”.

Agregó: “De un título a otro pasaron 8 años, pero yo tenía otra función y hasta otro rol en el equipo. Fue muy lindo. Me sentía un pibe en 2003, porque había un grupo de jugadores grandes y hasta me tocó ir al banco en varios partidos. En 2013 era un viejo, que hasta había decidido dejar el fútbol cuando perdimos la final contra Argentino y me vino a hablar Germán Vicario para que volviera. No me olvido más de ese gesto”.

Insistió: “Ahora veo al equipo y, aunque sufro como hincha, disfruto como loco al ver las cosas que hacen Ayrton (Páez) y compañía. Es un equipazo”.

Explicó: “Los dos torneos que gané son lindos, pero también cuento las perdidas. Porque en el fútbol son más las pérdidas que las ganadas. Sólo uno sale campeón”.

Remarcó: “Arranqué a los 5 o 6 años y jugué toda mi carrera en Ticino, salvo los últimos 6 meses, que jugué en San Lorenzo de Las Perdices, donde me retiré”.

“En Pasco jugué algún torneo de inferiores con Pancho Flores, pero jugué en forma de alianza con Colón, con Fray Nicasio Gutiérrez, pero sólo torneos de inferiores. Conocí a muchos que se transformaron en rivales, pero eran y son amigos. Es que en mi categoría éramos pocos”, dijo.

Valorar lo logrado

Recalcó: “Con el tiempo se valora más el logro, porque se ve más claro lo que costó ganar”.

Puntualizó: “Ahora pareciera que somos un club acostumbrado a jugar finales, pero en 2005 no habíamos ganado nada y sólo aquella final de zona en el 92 era valorada. Hay que valorar al club”.

Manifestó: “Días atrás encontré las medallas de subcampeón, cuando perdimos con Yrigoyen o Argentino. Me quería morir esos días, pero ahora que dejé el fútbol me digo: ‘No todos los días se llega a jugar una final’. Y los buenos recuerdos que me dejaron esos equipos, esos torneos, con los que peleamos el campeonato hasta el último minuto”.

Subrayó: “Te querés morir ahí, en ese momento en la cancha, pero con el tiempo se puede reconocer todos los lindos momentos que te dejaron esos torneos también. Y lo que valió para el club”.

Estimó: “Le saqué mucho provecho personalmente. Creo que perder finales te hace madurar y te sirve para cuando volvés a enfrentar otra final de campeonato”.

Consideró: “El fútbol te deja amigos y grandes recuerdos en este nivel. Hoy nos juntamos a comer asado y compartimos grupos de WhatsApp. La cantidad de compañeros y amistades que deja el fútbol con el tiempo es mucho más importante que los títulos”.

Y al respecto agregó: “Es lindo ganar un campeonato, pero sólo uno gana y hay muchas cosas detrás de cada campaña. Entre los logros no sólo valen los títulos, vale el crecimiento que tuvo el club”.

Mejor promedio de gol que Raúl

Mauricio Savino estimó: “Leí lo que decía Diego Marín, que fue un goleador histórico de la Liga Villamariense, de los mejores que me han tocado enfrentar, sin dudas, y el tipo contaba las perdidas y las ganadas. Esa humildad es la que lo llevó a ganar tanto y hacer la carrera que hizo”.

“Compartí con Diego Marín un equipo cuando él vino a jugar a Ticino y fue un placer conocerlo personalmente. Siempre nos enfrentamos y era indescifrable. Pero me gustó conocer la buena persona que era y eso se consigue siendo compañeros”, aseguró.

Aclaró: “No sé como hacía, pero a él le quedaba la pelota para definir y la ponía contra un palo. A mí, no había forma. Te preguntás: “¿Por qué nací tan rústico al verlo?”.

Destacó: “Marcelo Becchero fue mi compañero de muchos años y un gran amigo. Hoy es un dirigente tremendo, pero en aquel momento que empezamos a jugar en Primera me acuerdo que me cargó”.

Contó: “En el segundo partido que jugué en Primera hice un gol y Marcelo (Becchero) me jodía con que yo tenía mejor promedio de gol que Raúl, el delantero de Real Madrid y la selección de España”.

“Me hacía reír mucho ese tipo de ocurrencias. Lo mío era defender y no fueron muchos los goles que hice. Perdí el promedio”, resaltó.

Consultado acerca de sus amigos del fútbol, dijo: “Marcelo Becchero, José Luis Oggero y ahora que es mi cuñado Ignacio Negrini, son tipos con los que siempre encontramos una anécdota nueva de esos lindos tiempos de futbolistas”.

Remarcó: “Los técnicos que tuvimos, como Coco Crespo, Jorge Molina, Tatá Requena, Cholo Romero, todos nos dejaron mucho. Hoy, en pleno invierno, no puedo creer que estas noches eran para nosotros habituales de entrenamiento. Lo veo como un esfuerzo terrible, pero en aquel momento eran momentos de mucho disfrute”.

Con una anécdota dejó en claro lo que es el fútbol local: “En mis últimos años salía de trabajar y desde Las Perdices me iba en un remís hasta Dalmacio Vélez, donde tomaba la traffic hacia Ticino. Nunca me di cuenta de que era un sacrificio”.

“Como dijo Pelé Andrada, un sabio del fútbol: ‘Si querés salir campeón, primero armá un buen grupo’. Y eso es lo que sintetiza los dos títulos que gané, pero también otros grupos me dejaron mucho”.