Las carnes acumulan una suba del 49% en el primer cuatrimestre
Incluye al pollo, que tuvo un incremento del 140 por ciento entre enero y abril. Le siguió lácteos con el 12,87 por ciento promedio. Son aumentos que inevitablemente impactan en el consumo de los villamarienses
La baja en el consumo de carne encuentra explicación cuando se revisan los incrementos que tuvieron los distintos rubros que componen la Canasta Alimentario Nutricional (CAN) que calcula el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Córdoba (CPCEC).
Es que carnes es el rubro que más aumentó, acumulando en esta ciudad para los meses de enero, febrero, marzo y abril una suba de promedio de casi el 50 por ciento, siendo el pollo con un incremento del 140 por ciento el producto que más sintió el impacto.
Los datos son oficiales y surgen a partir del relevamiento que este matutino publica mes a mes. Después de las carnes se ubicaron los lácteos, con un 12,87 por ciento de aumento (ver recuadro).
La inflación se descarga de lleno en los productos básicos, y eso también resiente el consumo. De hecho cabe recordar que el trabajo de medición que hace la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom) viene reflejando bajas en el rubro Alimentos y Bebidas que sólo en el último bimestre fueron del 10,8 y el 2 por ciento, respectivamente.
Se puede disminuir la compra de otros productos que no son de primera necesidad, pero cuando las restricciones de consumo llegan a los básicos la evidencia del impacto de la recesión se hace aún más evidente. Es la alimentación lo último que se recorta.
Cabe recordar que en abril de este año el precio de la CAN para una familia tipo se ubicó en 19.716,60 pesos, mientras que la Canasta Total, que incluye otros bienes además de los básicos, llegó a 42.390,69 pesos. Esto en un acumulado de subas para lo que va del año del 11,05% y un acumulado interanual, en comparación con abril de 2018, del 64,63%.
Sobre la carne, ya en una nota publicada días atrás la subsecretaria de Habilitaciones del Municipio, Valeria Suárez, había dado cuenta de la caída en el consumo. “En relación con las carnicerías, las que ya están tratan de sostenerse porque la venta y el consumo de carne bajó muchísimo”, puntualizó la funcionaria en ese momento.
Las causas son evidentes si se observa el comportamiento del rubro durante el primer cuatrimestre del año:
Enero: aumento promedio de 2,59% por el mayor valor de costilla (11,24%), carne picada (8,10%), bife de hígado (3,32%) vacio (1,64%), bola de lomo (1,06%), costeletas (0,76%), merluza (0,36%); y al menor precio de cuadril (1,52%) y pollo (1,24%).
Febrero: suba promedio del 19,24% por el mayor valor de bife de hígado (26,92%), costilla (23,37%), vacío (22,33%), cuadril (20,47%), carne picada (19,76%), costeletas (18,24%), bola de lomo (17,49%), merluza (15,41%) y pollo (13,27%).
Marzo: se incrementó en promedio un 25,02% por el mayor valor de pollo (110,77%), bife de hígado (26,76%), carne picada (25,52%), merluza (18,76%), costilla (12,86%), cuadril (12,43%), costeletas (12,34%), vacio (11,99%) y bola de lomo (8,61%).
Abril: aumentó en promedio el 2,81 por ciento por el mayor valor de pollo (15,17%), bife de hígado (4,08%), carne picada (4,08%), merluza (4,19%), costilla (0,51%), y bola de lomo (2,06%).
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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Es que carnes es el rubro que más aumentó, acumulando en esta ciudad para los meses de enero, febrero, marzo y abril una suba de promedio de casi el 50 por ciento, siendo el pollo con un incremento del 140 por ciento el producto que más sintió el impacto.
Los datos son oficiales y surgen a partir del relevamiento que este matutino publica mes a mes. Después de las carnes se ubicaron los lácteos, con un 12,87 por ciento de aumento (ver recuadro).
La inflación se descarga de lleno en los productos básicos, y eso también resiente el consumo. De hecho cabe recordar que el trabajo de medición que hace la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom) viene reflejando bajas en el rubro Alimentos y Bebidas que sólo en el último bimestre fueron del 10,8 y el 2 por ciento, respectivamente.
Se puede disminuir la compra de otros productos que no son de primera necesidad, pero cuando las restricciones de consumo llegan a los básicos la evidencia del impacto de la recesión se hace aún más evidente. Es la alimentación lo último que se recorta.
Cabe recordar que en abril de este año el precio de la CAN para una familia tipo se ubicó en 19.716,60 pesos, mientras que la Canasta Total, que incluye otros bienes además de los básicos, llegó a 42.390,69 pesos. Esto en un acumulado de subas para lo que va del año del 11,05% y un acumulado interanual, en comparación con abril de 2018, del 64,63%.
Sobre la carne, ya en una nota publicada días atrás la subsecretaria de Habilitaciones del Municipio, Valeria Suárez, había dado cuenta de la caída en el consumo. “En relación con las carnicerías, las que ya están tratan de sostenerse porque la venta y el consumo de carne bajó muchísimo”, puntualizó la funcionaria en ese momento.
Las causas son evidentes si se observa el comportamiento del rubro durante el primer cuatrimestre del año:
Enero: aumento promedio de 2,59% por el mayor valor de costilla (11,24%), carne picada (8,10%), bife de hígado (3,32%) vacio (1,64%), bola de lomo (1,06%), costeletas (0,76%), merluza (0,36%); y al menor precio de cuadril (1,52%) y pollo (1,24%).
Febrero: suba promedio del 19,24% por el mayor valor de bife de hígado (26,92%), costilla (23,37%), vacío (22,33%), cuadril (20,47%), carne picada (19,76%), costeletas (18,24%), bola de lomo (17,49%), merluza (15,41%) y pollo (13,27%).
Marzo: se incrementó en promedio un 25,02% por el mayor valor de pollo (110,77%), bife de hígado (26,76%), carne picada (25,52%), merluza (18,76%), costilla (12,86%), cuadril (12,43%), costeletas (12,34%), vacio (11,99%) y bola de lomo (8,61%).
Abril: aumentó en promedio el 2,81 por ciento por el mayor valor de pollo (15,17%), bife de hígado (4,08%), carne picada (4,08%), merluza (4,19%), costilla (0,51%), y bola de lomo (2,06%).
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María